Historias de cuarentena

“Cuidar a los sanjuaninos”: la misión de los recolectores de residuos en los hoteles con repatriados en Capital

Carlos León, Walter Oro y Manuel Olivera recorren los 23 hoteles en el departamento, asumiendo un rol esencial en medio de una pandemia; algo que no esperaban.
domingo, 2 de agosto de 2020 00:00

Son los “hombres de naranja”, los esenciales,  los que estuvieron trabajando cuando todos cumplían la cuarentena por la pandemia de COVID con una misión especial. Se trata de los recolectores de residuos de los 23 hoteles habilitados en Capital para recibir repatriados y personas que deben hacer la cuarentena obligatoria.

Carlos León, Walter Oro y Manuel Olivera son parte del municipio de Capital, específicamente de la Secretaría de Ambiente y Servicios, y los únicos que están abocados a esta misión en el marco de la prevención de COVID. Dejando de lado los miedos y concentrándose en cumplir bien los protocolos, los tres se ayudan y aseguran que sólo les importa cuidar a los sanjuaninos.

En un camión compactador especialmente destinado a realizar el recorrido por los hoteles, de lunes a viernes de 7.30 a 12 hs., llegan equipados con sus elementos de protección personal hasta uno de los hoteles. Trasladan el contenedor hasta el vehículo para vaciarlo con el sistema hidráulico y posteriormente, lo desinfectan con un preparado. Lo devuelven a su lugar y antes de seguir, cumplen con el protocolo de desinfectarse las manos y se recuerdan entre sí que no tienen que tocarse la cara. Al finalizar su jornada, la carga va al Parque de Tecnologías Ambientales para su tratamiento final.

Detrás de ese proceso que adoptaron desde prácticamente el inicio de la cuarentena pero para el que no hay margen para error hay un fuerte apoyo en capacitación y un soporte humano y psicológico fundamental.

En un alto en su labor, comparten con Diario La Provincia SJ cómo se sienten y si hay algo que las gafas de protección y la distancia social no pueden esconder en el brillo en sus ojos y el tono de orgullo con el que hablan de su trabajo.

“¿Qué cómo me siento? Creo que somos esenciales. Con este trabajo cuidamos a muchas personas”, dice Carlos, que hace dos años está en el municipio y se desempeña como chofer del camión. Aunque, por supuesto, no se queda solo con esa responsabilidad ya que no duda en bajar de la unidad para asistir a sus compañeros y ayudarlos a verificar que todo esté bien.

Es lo que importa es la seguridad en ellos mismos y en lo que hacen. “Nos capacitaron; nos dijeron lo que podía pasar y los recaudos a tomar. Necesitábamos conocer el protocolo y usar guantes, no pasar manos por ojos y boca, por ejemplo”, resalta. Sin bien destaca que no han tenido inconvenientes mayores, lo que les ha sucedido en algunos casos es que vecinos de las zonas de los hoteles han dejado sus residuos domiciliarios en los contenedores especiales.

Allí sólo se depositan todos los residuos generados por los repatriados y descartables no sanitarios.  “Las bolsas tienen que estar cerradas y dentro del contenedor. Me parece importante lo que hacemos y velamos para que otras personas  no tengan contacto con estos residuos, sólo nosotros con el protocolo de seguridad”, agrega Walter, que tiene experiencia en el manejo de residuos reciclables ya que fue parte del programa “Misión Buen Ambiente” y lleva  años en el municipio.

Contó que cuando le dijeron que iba a formar parte del equipo COVID, “tenía dudas, muchas dudas.  Uno siempre tiene preguntas ante lo que no conoce. Entonces aproveché a pleno las capacitaciones. Nos explicaron el cuidado, en detalle, y que no tenemos que tocar las bolsas con las manos sin guantes. Entre nosotros tratamos de no olvidarnos de usarlos y cuando subimos al camión, colocarnos el alcohol en gel”. Ese desinfectante es un “compañero” más en la cabina y que no puede perder protagonismo.

Otro aliado imprescindible es el desinfectante que, con un rociador, distribuyen en los contenedores. “No nos podemos olvidar y entre los tres nos recordamos los pasos del protocolo. Trabajamos bien juntos. Hay que hacer este trabajo tranquilos para que esté todo bien. Si lo hacemos rápido, a lo mejor no desinfectamos correctamente. Hay que llevar adelante el protocolo”, aporta Manuel.

Y destaca: “me gusta este trabajo porque cuido a la gente. Si hacemos las cosas bien, ayudamos a que no haya contagios de COVID en San Juan, a que podamos seguir bien”.

La familia, pilar de los “esenciales”

Los tres trabajadores reconocen que al principio sus familias se asustaron por su misión en el trabajo pero no dudaron en apoyarlos.

“Cuando se enteraron, me pidieron que tuviera mucho cuidado por el virus. Me tranquilizaron las capacitaciones y que el intendente se preocupó por nosotros y nos dio siempre los elementos de protección: mameluco, barbijos, guantes, lentes y zapatos. Siempre tuvimos todo para hacer el trabajo”, señala Walter, que vive con sus padres y hermanos. Mientras que Carlos, que vive con su esposa e hijas, reflexiona “estar en esto es muy valioso. Todos nos tienen bien cuidados. Todos nos dicen: “cuídense; estén atentos y tápense bien”. Por ellos y por nosotros, tratamos de estar bien”.

Manuel asegura que su motivación diaria es “cuidar a la gente. Por ellos nos protegemos y tratamos que las personas tengan el menor contacto posible con nosotros mientras hacemos esta tarea. Algunos nos saludan, otros nos esquivan, pero más allá de eso sólo nos preocupa colaborar para controlar el coronavirus, desde nuestro lugar”.

Cuando los “hombres de naranja” tienen que dejar sus trajes, el protocolo de cuidados se traslada a sus casas. “Me desinfecto las manos y también el calzado. No sabemos qué llevamos en las suelas. Mi señora está atenta a que cumpla mi protocolo: entro con barbijo, me cambio la ropa y dejo los zapatos en un lugar y a bañarse. Ella me deja la ropa lista”, cuenta Manuel y valora que su pareja “siempre está atenta a cómo estoy”.

Para Carlos también es fundamental la higiene al llegar al hogar. “Cumplimos con el protocolo de higiene y me aseguro de desinfectar todo antes de abrazar a los niños. Lo primero es lo primero”.

Contenidos y acompañados

El equipo no está solo sino que, por su trabajo diferenciado y con compromiso sanitario, desde la Secretaría de Ambiente y Servicios, a cargo de Javier Rodríguez, se priorizó apostar por la capacitación y el apoyo constante.

“Tuvimos y tenemos un protagonismo clave en pandemia. Somos el departamento con más cantidad de hoteles para repatriados y tenemos el Hospital Rawson; además de varios sanatorios, y la Terminal. Todos lugares en los que la prevención del COVID es muy importante a través, por ejemplo, del manejo de los residuos. Retiramos todos los desechos y los descartables que se generan, menos los residuos patológicos. Esta pandemia nos obligó a cambiar nuestro pensamiento y estructuras y concentrarnos en un trabajo sólido”, detalló Rodríguez a este diario.

“Sentimos que la provincia descansó en Capital una responsabilidad innegociable. Fue muy complejo pero contamos con la predisposición del personal a realizar cada tarea y a capacitarse con información y a adoptar las medidas de seguridad y sanitarias necesarias. Es que cambiamos la perspectiva de lo que es seguridad para nuestros empleados y se invirtió en elementos de protección personal adecuados. Eso nos permite cumplir expectativas”, agregó.

Sobre los trabajadores del sector COVID para hoteles reconoció que “los acompañamos en los procesos difíciles porque hay miedos e incertidumbres. A esto le ponemos mucha cabeza y logramos seguir adelante, no resintiendo los servicios”.

Por su parte, Rodrigo González, responsable de la Subdirección de Servicio Automatizado, afirmó “hemos seguido al pie de la letra el protocolo de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia en el que se estipulaban todos los pasos a seguir en lo que es el cuidado, la higiene y la desinfección al momento de la recolección. Este equipo viene trabajando desde hace tiempo en la recolección que el municipio hace de los materiales reciclables y ahora lo hace de manera diferenciada”.

“Los apoyamos ya que les ha tocado la parte más difícil. Mientras todos estaban resguardados, ellos duplicaron el esfuerzo. En las primeras semanas de la pandemia, al existir toda esta psicosis de la gente que estaba en hoteles; sabíamos que había residuos en esos hoteles e íbamos directamente a hacer la recolección fuera del horario establecido. Ellos estuvieron al pie del cañón, predispuestos para hacer la tarea. Por nuestra parte, garantizamos que no les faltara ningún tipo de herramienta, ni elemento de seguridad”, manifestó.

El acompañamiento también se hace desde el momento en el que suben al camión, que es monitoreado por GPS, y hay línea abierta por WhatsApp y teléfono para estar al tanto de lo que necesiten o se les presente.

A su vez, destacó que el equipo de psicólogos del municipio les dio charlas y está siempre dispuesto a asistirlos. “Ellos no temen tanto por ellos sino que les preocupa su familia. La Secretaría de Ambiente y Servicios y el intendente Emilio Baistrocchi dispusieron que el equipo de salud municipal, con el  Dr. Julio Nacif, diera charlas de capacitación para que se sintieran seguros y que no había riesgos si se cumplían las normas de seguridad. Esta es una tarea nueva en pandemia pero muy visible. Gracias a ellos, mantenemos la ciudad segura y limpia”.

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