Historias

San Cayetano en Chimbas: las historias de fe inquebrantable de dos sanjuaninas

Deyanira y María Antonia están agradecidas por gracias recibidas por intercesión de San Cayetano y alimentaron la fe de los fieles que llegaron a la parroquia del barrio Parque Industrial con sus significativas promesas.
miércoles, 07 de agosto de 2019 14:06
miércoles, 07 de agosto de 2019 14:06

Dicen que al compartir amor y fe, todo se multiplica. Así lo entendieron Deyanira Alaniz y María Antonia Castán, dos sanjuaninas promesantes de San Cayetano que llegaron esta mañana a la parroquia en el barrio Parque Industrial para entregar símbolos relacionados al patrono de pan y del trabajo a quienes llegaron a honrarlo en las misas de la mañana.

Con alegría y lágrimas de emoción, ambas coincidieron que el santo les alcanzó la gracia de la providencia en momentos claves de su vida. Hoy, dan testimonio de ello.

María Antonia Castán, tiene 4 hijos y vive en el barrio Chimbas II. Una fiel promesa al Santo hace que llegue cada 7 de agosto a la parroquia con un canasto lleno de pancitos. Este año, rogó para que dos de sus hijos consigan empleo."Le pido que mis hijos y el mundo entero tenga trabajo. Hace 16 años mantengo la promesa y cada año, traigo más pancitos. En ese momento le pedí algo con mucha fe y nos ayudó. Estábamos pasando un momento muy difícil y necesitábamos que no nos faltara el pan. Vine con 20 en ese entonces y hoy repartiré 180. San Cayetano es el padre de la providencia y permite que tengamos el pan en la mesa todos los días", señaló a Diario La Provincia SJ, profundamente conmovida.

María Antonia se emocionó al entregar los símbolos de su fiel promesa al Santo.

A todo quien se acercara, ella le entregó un pancito que muchos fieles elevaron para que recibiera la bendición del sacerdote.

En otro sector estaba Deyanira Alaniz repartiendo estampitas bendecidas de San Cayetano. Todo estaba embolsado prolijamente para que cada fiel se llevara su recuerdo de fe. "San Cayetano nos brinda el doble de lo que damos. A veces nos enojamos porque las cosas no pasan cuando nosotros queremos pero los tiempos de Dios son perfectos. San Cayetano ayuda y mucho"señaló a este diario sin dejar de sacar sus ofrendas de una caja prolijamente decorada con un papel amarillo.

"A estos recuerdos, los compramos y armamos con la familia. Cada uno tiene un pancito. Todo lo hicimos especialmente para este día. En la mañana repartiremos 400 y a la tarde, mis hijos entregarán otros 400 más", destacó la mujer que llegó desde Ruta 40 y Oro.

Su fe se fue incrementando y este mes recibió una bendición muy especial. "Hace tres años que vengo a rezarle mucho y le pido. Le prometí que año a año iba a ir duplicando la ofrenda. Gracias a su divina providencia, el 2 de agosto me enteré que me dejaron efectiva en mi trabajo. Estoy muy agradecida. Llevaba mucho tiempo esperando esto. Terminé los tres meses de prueba y hoy tuve la oportunidad de que se diera esto tan esperado.

Ella es mamá de Ailén (16), Lisandro (13) y Matías (3 años) y se esfuerza mucho para darles lo mejor. "Sentí la necesidad de pedirle; me cumplió y acá estamos. Pido no solo por mí sino por los que necesitan trabajo. Nunca hay que perder la fe en San Cayetano", sentenció. 

 

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