¿Quiénes son los judíos sefardíes?

Los sefardíes son los descendientes de los judíos hispano-portugueses que vivieron en la península ibérica (España y Portugal) hasta 1492. En la actualidad residen en Israel, Francia, Estados Unidos, Argentina, México, Chile y otras partes de Latinoamérica.
Un anteproyecto de ley que prevé concederles la nacionalidad española a sus integrantes ha colocado a la comunidad sefardita en el primer plano de la actualidad. La medida, que todavía debe concretarse en el trámite parlamentario, ha suscitado enorme expectación en Israel y en otros países donde residen. Como explica María Royo, portavoz de la Federación de Comunidades Judías en España, «para muchas personas se abre la esperanza de reparar una injusticia histórica».

Los sefarditas forman hoy un colectivo numeroso y disperso, cuya indiscutible relevancia en el pasado español podrían recobrar con una iniciativa legal que promete devolverles la patria arrebatada hace ya más de 500 años. Pero, ¿de quiénes estamos hablando? Su peso en la España medieval es reconocido unánimemente por los historiadores. Uno tan respetado como Américo Castro escribió: «La historia del resto de Europa puede entenderse sin necesidad de situar a los judíos en un primer término; la de España, no». Ha llovido ya mucho desde que en 1492, pocos meses después de la toma de Granada, los Reyes Católicos publicaron un edicto que daba a los judíos un plazo de cuatro meses para convertirse al cristianismo o abandonar sus reinos.

Pese a la leyenda negra y la fama de intolerancia religiosa que la aplicación de la drástica medida hizo caer sobre España, lo cierto es que no fueron Isabel y Fernando los únicos soberanos europeos que optaron por deshacerse de los judíos. Tampoco el solar ibérico el único que tenía antecedentes de episodios de violencia antisemita. En un mundo, el del tránsito del Medievo a la Edad Moderna, en el que las monarquías tendían a consolidarse sobre los poderes feudales, la homogeneización política y la religiosa iban de la mano y ambas se convirtieron en prioritarias. Como otras minorías, los judíos fueron víctimas de ello. Prueba elocuente es el hecho significativo de que la Inquisición, concebida como poderoso guardián de la ortodoxia, fue la única institución que compartieron las coronas de Castilla y Aragón, que en todo lo demás mantuvieron sus peculiaridades a pesar del enlace real entre sus respectivos monarcas.

Sefarditas y asquenazíes
El judaísmo tiene dos grupos étnicos mayoritarios, el formado por los asquenazíes, procedente de Europa central y oriental, y los sefardíes, que son los que hunden sus raíces en la Península Ibérica. A estos últimos los caracterizan el ladino, el castellano medieval que han transmitido de generación en generación durante más de medio milenio, y algunas prácticas especiales en el rito y en el rezo.

 

Fuente: Diario ABC de España

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