Crecimiento

La uva Bonarda le da pelea al Malbec y busca consolidarse en el mercado exterino

Mendoza y San Juan, con el 83,98% y 12,11%, respectivamente, son las provincias donde se produce este cepaje tinto con un total de 18.223 hectáreas implantadas en el país.
lunes, 04 de noviembre de 2013 12:09
lunes, 04 de noviembre de 2013 12:09
Convertirse en un firme competidos del Malbec. Ése es el camino que transita la uva Bonarda en la Argentina. Mendoza y San Juan, con el 83,98% y 12,11%, respectivamente, son las provincias donde se produce este cepaje tinto con un total de 18.223 hectáreas implantadas en el país.
 
De acuerdo a datos oficiales del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2011 la producción de esta uva alcanzó el 9,33% del total país y ha sido utilizada durante mucho tiempo como base de vinos tintos comunes por sus altos rendimientos por hectárea y su sobresaliente aporte de color. Tiene gran aptitud para mejorar vinos de corte, especialmente con Malbec.
 
Roberto González, enólogo jefe de la bodega Nieto Senetiner y miembro de la Academia Argentina de la Vid y del Vino, dijo a Télam que "a partir de la cosecha del 2000 hay una vuelta de página en el posicionamiento del Bonarda como varietal. Antes sólo era una marca blanca para el mercado británico... Desde entonces hemos construido una identidad, no solo en la alta gama, sino en las gamas media y baja", sostuvo el especialista quien explicó que ante la demanda que tenía ese vino genérico que producían a partir del Bonarda para el importante mercado del Reino Unido, decidieron desarrollar la identidad de este varietal.
 
González consideró además que "al Bonarda le está pasando lo mismo que al Malbec en la década del `90. Por aquellos años vendíamos Cabernet. Malbec era como hoy decir Bonarda, era una variedad desconocida, no era un vino de prestigio a pesar que teníamos una buena cantidad de hectáreas".
"Si hacemos bien los deberes -añadió-, nos va a pasar como le pasa a Napa Valley con el `Charbono` -así llaman al Bonarda en Estados Unidos- donde se transformó en un `vino de culto`. Ahora, es nuestro deber transformar ese vino de culto en la alta gama, y en la media y baja gama hacerlo un vino masivo para todo público".

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