Dolor en el ciclismo

Así fue la conmovedora despedida del “Chino” Emanuel Saldaño

Miles de personas rindieron un emotivo homenaje en el último adiós al ídolo del ciclismo. El “Chino” murió por las heridas sufridas al volcar la camioneta en la que regresaba a San Juan después de observar el Tours de San Luis.

El pueblo de San Juan tiene su alma con dolor. Este fin de semana despidió a uno de sus ídolos del ciclismo, Emanuel "Chino” Saldaño. El "Chino” no solo ingresó a esa categoría de ídolos populares por sus conquistas deportivas en pocos años sino que supo cautivar con su carisma a sus colegas deportistas y a todos los simpatizantes del deporte.

Una multitud brindó este domingo un gran homenaje al "Chino” Saldaño. Ese gesto que se transformó en solidaridad y apoyo para su familia. La tradicional caravana de ciclistas y de auxilios se concentró en el barrio Procesa Sarmiento I para acompañar el cortejo fúnebre que trasladó los restos del "Chino” Saldaño hasta su morada final, el Cementerio de Rawson.

El recorrido del cortejo fúnebre incluyó el Velódromo de Rawson, el club Unión y la casa de sus abuelos. Los ciclistas y los auxilios que cada domingo integran la caravana multicolor que recorre las rutas de San Juan acompañaron el traslado de los restos mortales del corredor de Rawson.

En cada esquina los vecinos se concentraron para darle el último adiós  al "Chino” Saldaño. El cortejo fúnebre tardó más de una hora hasta llegar a las puertas del cementerio de Rawson. Aplausos y dale campeón eran las expresiones que los presentes eligieron para brindar su homenaje al deportista en un marcó de profunda emoción y conmovidos por la noticia de la su muerte que fue inesperada.

El "Chino” Saldaño se ganó el respeto de los ciclistas, autoridades municipales y provinciales por su trabajo como deportista pero sobre todo por su sencillez y solidaridad  con los demás integrantes del ambiente deportivo o no. En cada reportaje siempre agradecía a quienes lo apoyaban para estar en la ruta, nunca se olvidó de sus compañeros de equipo cuando se cumplía con un objetivo deportivo y además valoraba el apoyo de su familia.

Con simples gestos, el Chino Saldaño fue tejiendo una red de amistad cuyos miembros lloraron su partida de este mundo y prometieron honrar su memoria  por la huella que marcó en el deporte sanjuanino. ¡Simplemente gracias "Chino” Saldaño y hasta siempre!

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