Historias

Servir al otro, con vocación: historias detrás de los Bomberos Voluntarios de Capital

Los Bomberos Voluntarios de Capital conjugan los trabajos formales con su servicio a los sanjuaninos, de corazón.
domingo, 28 de abril de 2024 18:19
domingo, 28 de abril de 2024 18:19

Conjugar la profesión con la vocación es algo que moviliza a muchos jóvenes para distintas tareas laborales. Pero también están aquellos que lo conjugan con un sólo fin: ayudar al otro de corazón. En Bomberos Voluntarios de Capital hay distintas historias que atrapan y conmueven. Algunos llevan muchos años trabajando y otros apenas unos pocos en su haber. Pero todos coinciden en algo: para hacer esta actividad es necesario vivirlo con vocación. 

Francisco Jorquera y Martín García tienen 25 y 31 años de edad respectivamente. Ambos son trabajadores mineros, de distintas empresas, y tienen un régimen laboral de 14x14. Es decir, 14 días arriba y 14 días abajo. Sin embargo, el tiempo que pueden estar lejos de aquel trabajo, dedican sus días a ser bomberos voluntarios, con guardias rotativas.

Francisco brinda su servicio como bombero desde hace 6 años. Su incorporación se dio como forma de cumplir el sueño de niño, de ser bombero. "Siempre me gustó lo que era ayudar al prójimo. No me arrepiento de nada. Me gusta el día a día, el venir y disfrutar con mis compañeros. El salir y poder ayudar al prójimo. Venir y exponer lo que nosotros hacemos es algo increíble", destacó a Diario La Provincia SJ.

El joven tiene 5 hermanos menores y hasta ahora ninguno le expresó el deseo de seguir sus pasos, sin embargo siempre trata de trasladarles la sensibilidad de ayudar al otro. Por su parte, sus padres lo acompañan en su elección y tratan de manejar los miedos.

"Siempre está el miedo del padre, de la madre. Pero gracias a Dios tengo el apoyo de ellos permanente. Siempre está el 'cuídate mucho que acá te esperamos'", confesó el joven quien luego recordó el día que tuvo que participar del trabajo para sofocar un incendio en una fábrica, en la que trabajaban casi 150 bomberos: "Nos demandó mucho tiempo, mucho desgaste físico. Ahí fue donde marcamos un antes y un después. Trabajamos casi 10 horas corridas".

Cuando está en los días de descanso del trabajo minero, trata de aprovechar lo que más puede la parte de bomberos y nutrirse del día a día en el servicio. "Bomberos es lo que me motiva, lo que me impulsa el día a día y el poder ayudar al prójimo", finalizó.

Por su parte, Martín coincidió en varios aspectos con este pensamiento. Activamente está en Bomberos de Capital hace tres años. Es técnico en seguridad, higiene y emergencias y de la mano de esa profesión trabaja en proyectos mineros. "Mi profesión es muy afín a lo que es bomberos. En nuestros descansos cumplimos guardias activas de ocho horas, como un trabajo particular", comenzó explicando.

El joven contó que invierte mucho tiempo de su vida en el cuartel, y para ello "lo primordial es tener un poco de vocación" y la "vida de servicio". Pese a que su trabajo formal le permitiría vivir alejado de otras labores, y más si es no remunerativa, él prefiere dedicar sus días de descanso al servicio de bomberos.

"Uno trata siempre remarcar en casa que se trabaja con seguridad. Si bien los riesgos y peligros existen, todos trabajamos con métodos seguros, tanto para las diferentes escenas como los procedimientos. Si nosotros seguimos esos procedimientos no tenemos ningún tipo de lesión o accidente", aclaró. 

Martín se ha enfrentado a intervenir como bomberos en muchos accidentes vehiculares e incendios estructurales. "Cuando tenemos un buen accionar, que la persona puede salir con vida del accidente, es bastante gratificante. Creo que a mí eso es lo que más me mueve, digamos. Cuando llegamos a un incendio en viviendas y es exitoso, termina siendo muy gratificante. Más cuando nuestros compañeros salen sin ningún tipo de lesión, lo importante es cuidarnos también entre todos", finalizó reconociendo: "hasta que los tiempos de mi vida me demanden, voy a poder asistiendo a lo que hago".

ESTUDIAR Y TRABAJAR

Malena González tiene 20 años e ingresó como aspirante cuando cumplió los 18. Tiene una hermana más grande y tres más chicas que la alientan  seguir el camino que eligió. Para sus padres, la joven es un ejemplo y eso la motiva a ella a seguir siempre adelante.

"Mi mamá orgullosa desde que le conté que quería ingresar a bomberos. Soy la primer bombero de la familia, así que feliz por eso. Cuando salgo a los incendios la preocupación siempre está, obvio pero bueno, para eso están los equipos de EPP están para protegernos", comentó la joven quien reconoce que al principio tenía los miedos propios de ser aspirante pero hoy ya lo vive como una profesional.

"Miedo por no saber a qué te enfrentás. Más que nada por eso nos capacitamos, un año y medio, para poder salir y enfrentarnos a cualquier siniestro que se nos ponga por delante", expresó.

La chica está terminando el secundario, en la noche, y sus guardias varían. Muchas veces, sale de la escuela y se va al cuartel. "Es un poco sacrificado porque te perdés cumpleaños, cosas con la familia pero sí, es por vocación también", reconoció destacando que "por suerte" no le tocó intervenir en siniestros fatales o con rescate vehicular.

Pero sí tuvo intervenciones en incendios forestales. "Estuve en Valle Fértil, una semana. Fue bastante sacrificado. Fue muy fuerte para mí, porque fue uno de mis primeros incendios grandes. Le tenía miedo a las alturas pero ahí se me fue todo ese miedo. Tenés que salir y saber que te puedes enfrentar a cualquier cosa pero vas con la mente ya preparada", finalizó.

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Conocé sus historias en el video:

 

 

 

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