Historias

Guerra de Malvinas: un excombatiente calingastino busca al autor de una carta que abrigó su vida

Daniel Astudillo recibió una carta de un adolescente de Buenos Aires que lo conmueve hasta el día de hoy. Qué le decía y la esperanza de un reencuentro que esperó 42 años.
martes, 2 de abril de 2024 15:15

"Vos no me conocés, yo tampoco a vos pero quien quiera que fueras te considero mi amigo. Defendés a la Patria; a mi Patria, a tu Patria, a la Patria de los argentinos y eso me basta para considerarte no como mi amigo sino como mi mejor amigo. O tal vez como mi hermano que es aproximadamente de tu edad". Así comienza la carta que llegó a manos de Daniel Astudillo, un calingastino de 20 años que fue convocado a la Guerra de Malvinas. Fechada el 26 de abril de 1982 sintió que esa hoja escrita en sus dos carillas tenía el calor de un abrazo y el amor de la familia que él tenía muy lejos.

A 42 años de la Guerra, Daniel quiso compartir esas palabras que lo emocionan y confesó a Diario La Provincia SJ que aún hoy, le cuesta leerla completa ya que la emoción aflora y los recuerdos también. Con el incentivo de sus seres queridos y del concejal Heber Tapia, se animó a pedir algo que le hace mucha ilusión. Encontrar a Mario Oscar Eval, el adolescente que estaba en tercer año del Ciclo Básico y vivía en Pedro Luro, Partido de Villarino en Buenos Aires

"Yo pertenecía al Regimiento Caballería de Tanques 2, Lancero General Paz de Olavarría, provincia de Buenos Aires. Tras el Servicio Militar, me presenté el 10 de abril, y el primer día salimos con dirección a Viedma, Río Negro. Y a lo largo del camino, cuando nosotros íbamos embarcados en tren con los armamentos, nos esperaba la gente de todas esas partes del sur, y nos regalaba chocolates, pastelitos, ropa porque no llevábamos la adecuada y un chico me regaló esta carta. Y la guardé. La guardo hasta el día de hoy", relató Daniel que vive con su familia en el departamento del Oeste sanjuanino y su nombre e historia es parte de la plaza que honra a los héroes de Malvinas locales, emplazada en Sorocayense.

Cuenta, con sencillez y humildad que "es muy bonita la carta, que a veces no termino de leer nunca... porque es como la Biblia, no se termina de leer. Me trae muchos recuerdos, aparte (el autor de la carta) era un chico jovencito. Daba su dirección, nos invitaba a la casa y nos decían que tuviéramos fuerzas. Entre todos los papelitos que nos daban, esa carta la atesoré junto a las de mi madre".

Daniel no olvida que las palabras de Mario Oscar Eval que lo conmovían en medio de crudas condiciones. "El frío que se pasó, un poco de hambre, angustia.. todo se recuerda. Porque la guerra fue una sola, pero las historias son muchas. En mi caso, la poesía que él me dedica me conmovía porque yo estaba solo allá; no pude despedirme de mi familia como otros jóvenes si pudieron. Era muy triste todo porque le mandé una carta a mi mamá, que no sabía leer. Y quien escribió por ella, pedía que avisara cuando estuviera en Malvinas. No sé qué pensaría ella de lo que estaba pasando", relató.

Ahora, lo esperanza poder conocer a Mario Oscar y confía en que gracias a los medios de comunicación y las redes sociales lo pueda lograr. "Supongo que era un muchachito que tenía 15, 16 años. Pensó muy bien cada palabra, era muy inteligente. Pienso que llevaba la bandera como la llevamos nosotros los ex-combatientes. Esta es una fecha que me duele; que me recuerda que la guerra tuvo como fecha clave un 14 de junio, que era mi cumpleaños. ¡Cómo me habrá esperado mi madre para que celebrara mis 20 años! Y cuántas madres se quedaron esperando el reencuentro. Es una espina que uno lleva en el corazón".

Tras el reconocimiento en un conversatorio de excombatientes en 2023 y con la plaza dedicada a la gesta de Malvinas, Daniel está agradecido con Heber Tapia y la anterior gestión municipal por invitarlo a él y sus camaradas a compartir su historia en la guerra. "Ahora, a 42 años, espero poder localizar a Mario Oscar Eval. Que hablemos por teléfono o nos encontremos, aunque tengo limitaciones de salud e incapacidad para viajar a Buenos Aires. Ojalá que, como se dé, pueda llegar a conocerlo".

Para contactarse con Daniel Astudillo, se puede llamar o enviar WSP al 264-4608971.-

Esta es la carta completa:

Su perfil

Tras cumplir en 1981 con el Servicio Militar Obligatorio en el Regimiento de Caballería blindada de tanques 2, lancero General Paz, en Olavarría (Buenos Aires), Daniel regresó a tomar armas por la Guerra de Malvinas. Tras ser convocado, el 10 de abril de 1982 salió con destino a Viedma, en Río Negro.

Con detalle, recuerda reacciones que lo conmovían y quedaron como imágenes en su memoria. “En cada estación que paraba el tren, la gente nos daba chocolates, cigarrillos, pan y algunos abrigos, ya que no llevábamos ropa adecuada. Nos gritaban: “Vamos soldados, los queremos. ¡Fuerza!”.

Al llegar a destino, la crudeza del escenario los aguardaba. “Acampamos a orillas del Río Negro. Vivimos muchas hostilidades, hacía mucho frío y lloviznaba casi todos los días. En ese lugar, a diario hacíamos maniobras o simulacros de guerra con ametralladoras, hasta que una noche salimos a Comodoro Rivadavia para ser embarcados en avión a Malvinas. No entendíamos nada”, relató.

El desconcierto y la falta de información los desorientaron hasta el último momento. “Cuando volvíamos al lugar donde estábamos era porque la guerra había terminado. Fue justo el día de mi cumpleaños, el 14 de junio, día que año a año vivo con profunda tristeza”.

El regreso a San Juan fue desgarrador para Daniel: “luego de muchos días, volvíamos al regimiento. Fui dado de baja el 5 de Julio; regresé solo con unas cartas de mi madre y otras que me hicieron llegar y aún guardo. Sin rumbo, no podía creer que volvía a casa. Luego de la guerra, nadie no daba trabajo, nos tomaban como locos. Fue muy duro para nosotros”.

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