Emprendedores

Desde mochilas a cubrecarpetas: Alina, la marca sanjuanina que impuso originalidad a la vuelta a clases

Mariela Barbarán posicionó su emprendimiento con originales productos, además de prácticos y durables. Conocé su propuesta.
domingo, 18 de febrero de 2024 14:17

Decir "Alina" es invocar a productos sanjuaninos al 100% pensados para acompañar la vuelta a clases con originalidad, practicidad y algo no menor para estos tiempos: durables. Mariela Barbarán es el alma y motor de este emprendimiento que se luce por igual en su showroom, ferias y redes sociales, tres vidrieras para sorprenderse y elegir mochilas, cartucheras, organizadores y los cubre carpetas y cuadernos, que son un boom y una gran opción para proteger las tapas.

Tiene un equipo especial que la acompaña: por una parte, su mamá que la ayuda con la confección de productos y por otro, su hermana Pato Barbarán que es community manager y maneja las dinámicas redes sociales y WhatsApp de la marca. En una pausa en su trabajo, que es intenso en esta previa de vuelta a clases, charló con Diario La Provincia SJ.

"Mi marca nació hace más de 10 años, un poco antes de que naciera mi hija mayor. Había quedado sin trabajo como arquitecta y mientras encaraba la búsqueda de otro empleo, comencé este proyecto. Desde niña, cosía y también diseñaba pero asumí este desafío con el propósito de encaminarlo hacia un emprendimiento. Quería concretar mi sueño y me encantaría poder vivir de él. Es una gran meta", expresó Mariela, que es mamá de una nena de 9 años y un varón de 4.

En ese arranque, apostó por una línea: "me enfoqué en carteras y bolsos", contó. Y mientras transitaba ese camino, Mariela se capacitó e interiorizó acerca de un mercado con variedad y en el que la distinción es marcada por lo original. “Fui evolucionando y aprendiendo para poder destacarme con algo distinto de lo que se encontraba en el comercio. Ese plus era lo que quería lograr: algo diferenciador”, contó.

En ello, apostó por diseños únicos y con una minuciosa y creativa elección de colores en las que su trabajo de sublimación fue fundamental. “El poder hacerlo yo me abrió una puerta a poder hacer mis propios dibujos y estampas y plasmarlos en una tela para hacer mis productos”, reveló. También fue ampliando la variedad de productos, en un abanico en el que hay desde materos y portalentes a "organigastos" que permite separar el dinero para ahorrar y pagar cuentas.

Así, Alina combinó productos de diseños exclusivos y únicos con aquellos que son un clásico y que tienen su público. En ese trabajo personalizado, “he llegado mucho a mis clientes y saben que, de cada modelo, hago una serie limitada de 3 o 4 productos con las estampas que me gustan. Y, gracias a Dios, tras publicarlas en redes sociales o en mis canales de venta tienen rápida salida. A lo largo de estos años, hemos consolidado una linda relación. Además, saben que pueden elegir un modelo y pedirme la estampa que más les gusta”.

En ese trabajo, la emprendedora realiza el diseño y comparte con el cliente cómo quedará estampado. “Esa interacción me suma para poder hacer lo que al cliente le gusta, con su aporte. Le comparto la previsualización y una vez aprobado, seguimos”, marcó.

Incluso, esa relación tan flexible y cercana le valió sorpresas como encontrarse en ferias con seguidores de su marca que conocían hasta el nombre de los modelos de sus productos. “Una chica me sorprendió y la amé por mostrar ese amor por la marca”, destacó.

Los productos escolares: cómo "darle un giro creativo" a la vuelta a  clases

Mariela comenzó su camino en la creación de productos escolares con los demandados sets de jardín de infantes personalizados. Ofrecía (y aún lo hace): tazas, platos, individual y toalla, con un plus. “No sólo los sublimo sino que coso todo y por ello, los individuales que vendo, por ejemplo, son más grandes que lo que normalmente se venden. Coso lo que voy a sublimar con medidas especiales. Después, para nuevos productos fui sumando la experiencia del cliente. Voy creciendo gracias a ellos ya que me baso en las necesidades reales”, detalló.

Algunos de los diseños de Alina.

Fue así que los sets dejaron de estar solos y Mariela se animó a diseñar mochilas, tanto para nivel Inicial como para Primaria y Secundaria. También se sumaron las propuestas para quienes van a Superior y Universidad. En esa familia, también están las cartucheras tanto simples como con compartimentos.

“Tengo un grupo de mamás que saben lo que hago y se interesan por lo que propongo. Ellas me encargan y me van dando sus devoluciones. Sobre las mochilas, si bien me lleva más trabajo hacerlas, tuve muy buenas respuestas y van llegando los pedidos”, destacó. En ello, está en plena etapa de producción, con el enfoque puesto en los detalles y que cumplan con las expectativas del intenso uso que tienen los artículos escolares.

La clave es usar materias primas de calidad para la confección. Mi cliente sabe que no escatimo en eso y que, con respecto a las estampas, trabajamos en full color, con buenas cintas mochileras, cierre y neoprenes”, resaltó. Y precisamente haber logrado ese nivel de productos, “el cliente me lo resalta y reconoce. Es más, año tras año, me siguen y comentan: “mi hijo tiene la cartuchera intacta” o “tiene la mochila que usó en jardín impecable y ya tiene 4 años”. También me cuentan que las mochilas resistieron todo el año escolar. En ese sentido, tengo la visión de mamá que sé cuánto cuestan las cosas y que necesitamos que sea durable”.

Los cubrecuadernos, la gran novedad.

Este año, cubrecuadernos y cubrecarpetas son la gran novedad y un boom entre los seguidores de Alina. “Le ha copado mucho a la gente y ya vendí los que ofrecí en la reciente feria del Ministerio de Desarrollo Humano. Además, recibí muchos pedidos personalizados”, destacó y resaltó que busca participar de las ferias de emprendedores, al menos una vez al mes.

En esta época, previo a las clases, son muchas las propuestas de Alina y los pedidos no sólo son de sanjuaninos sino que concretó ventas en Bariloche, Entre Ríos y Córdoba, por ejemplo. Para ello, Mariela toma pedidos cuando se concreta el pago de una seña ya que los productos llevan el nombre de quien los usará. Tras 15 días de demora promedio para la entrega, allí se concreta el resto del pago. Sobre los envíos, los despacha con pago en destino en una empresa de transporte o un correo privado, de acuerdo a lo que se pacte.

El impacto inflacionario

Alina, como todo emprendimiento, también se ve influido por la variación de precios de las materias primas. “Opté por colocar que los precios son válidos por un mes, desde su publicación. Así trato de no perjudicar a quienes me hacen los pedidos y una vez que recibo las señas por pedidos, compro las materias primas y trato de stockearme en lo posible. No siempre se puede. Las telas subieron tremendamente”, expresó.

En eso, Mariela opta por comprar materiales en Buenos Aires por variedad y precios ya que le resultan más convenientes. En este camino como emprendedora, en el que pasó por varios desafíos, no obstante apuesta a seguir en la actividad y consolidarla.

“Este emprendimiento es la mitad de lo que me atrapa en lo laboral. Por una parte, está la arquitectura, en la que soy inspectora de obras y por la otra, coser, diseñar y crear. Tengo la suerte de poder hacerlo y que Alina, además, subsiste por sí sola. Lo que gano lo voy invirtiendo en máquinas, materiales y en mi showroom. Actualmente, tengo muchos pedidos y eso me hace muy feliz, más allá que la situación no es fácil”, confesó.

Cómo comprar

Alina tiene su showroom en calle Colombia 883 Este, en Capital y se puede acceder a su catálogo, hacer consultas y pedidos al WhatsApp 264-6249474.

Además, en su perfil de Instagram: Tienda Alina es posible ver reels con los productos en uso, sus estampas y propuestas. Te invitamos a conocer más del emprendimiento ingresando al perfil de Instagram de Diario La Provincia SJ.

 

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