Historias

A tres años de la muerte de Rocío, la sanjuanina que conmovió al país, su familia asegura que siente su presencia

Le celebraron su cumpleaños de 15 en el Hospital Rawson mientras esperaba un corazón, que finalmente llegó y le dio unos meses más de vida, hasta que su cuerpo no pudo soportarlo.
sábado, 7 de mayo de 2022 21:43
sábado, 7 de mayo de 2022 21:43

"Se hace sentir en cada uno de nosotros cada día", aseguró Viviana a Diario La Provincia SJ. Ella es la mamá de Rocío Herrera Marín, la joven sanjuanina que conmovió al país con su fiesta de 15 años en el Hospital Rawson mientras esperaba por un trasplante.

¿Cómo no sentir la presencia de alguien que tuvo dos corazones?. El primero, con el que nació, estaba enfermo, tenía una Miocardiopatía Restrictiva Hipertrófica Biventricular. El segundo, fue el que le proporcionó un ángel y que le permitió alargar su vida por algunos meses más, pero que finalmente también le falló.

Este lunes se cumplen tres años de su partida del plano físico, pero sus familiares aseguran que la siguen sintiendo muy cerca, sobre todo en ocasiones especiales. "Es difícil de explicar, pero se cumplieron muchas cosas que dijo antes de irse de este mundo. Además, siempre que nos reunimos la familia pasa algo que nosotros sabemos que no es una casualidad", agregó Viviana.

Su mamá la acompañó durante todo el proceso y vio los cambios en su hija apenas recibió su nuevo corazón.

Pese a que le cuesta poner en palabras ese sentimiento, sabe perfectamente que es su hija la que intenta dar el presente junto con sus hermanos y sobrinos. "Los domingos vienen mis otras hijas, sirven la mesa y pasa muy seguido de que no nos damos cuenta y de repente pusimos un plato y un vaso de más. Entiendo que para los demás pueda parecer un error nuestro pero no es así. Pasa sobre todo para los cumpleaños o Navidad. Nos miramos y pensamos todos lo mismo. Incluso a veces su vaso está servido con la coca que ella siempre tomaba", aseguró la madre.

Vivió muy poco, pero no desperdició un minuto. "Siempre pensaba como adulta. Le encantaba juntarse con sus compañeros del colegio. Le encantó Buenos Aires en donde también consiguió miles de amistades, amaba a sus doctores con los que estoy infinitamente agradecida", sentenció Viviana. 

La historia de lucha de Rocío
El 14 de mayo del 2017 fue una visagra en su vida. Ese día se desmayó por primera vez, y a partir de ahí, todo se transformó en una eterna espera por recuperar su vitalidad. "Empezó con una descompensación. La llevé al César Aguilar, pero me la devolvieron a casa. A la media hora le volvió a dar, se desmayó, la volví a llevar, le hicieron un electro y en minutos la trasladaron hasta el Rawson", recordó la mamá Viviana Marin. A partir de ahí quedó internada por seis meses en San Juan.

Su segundo corazón le permitió volver a soplar las velitas, conocer a mucha gente y volver a su casa para estar entre los suyos.

El segundo golpe fue el 29 de julio, con el fallecimiento de Rafael Herrera, su papá. Otro guerrero que peleó contra el cáncer por más de diez años, y que pese a que ya sabían que iba a tener ese desenlace, igualmente la afectó anímicamente.

El festejo de los 15 años es una tradición latina con la que la mayoría de las chicas sueña. Rocío los cumplió mientras estaba entre las paredes del nosocomio. Sin embargo, no fue un momento triste, todo lo contrario ya que entre el personal del hospital, su familia y las voluntarias de CUVHONI le hicieron el merecido festejo. 

En octubre llegaron a Buenos Aires para hacerle un estudio más complejo, y allí encontraron que su condición era un poco más grave de lo que se creía. Toda la parte derecha de su corazón no le funcionaba, por lo que empezó un tratamiento con medicación, que entre otras cosas, disminuía la presión de los pulmones.  

La lista de agradecimientos de la familia es muy larga, pero se engloba en todo el personal sanitario y amigos que fueron haciendo en el camino, que le permitieron vivir a pleno sus últimos meses.

Ese mismo mes entró a la lista de emergencia nacional en espera del órgano que finalmente llegó. El 25 de marzo ingresó a quirófano para controlar un sangrado irregular y a fines de abril del 2018 recibió el alta; pero su corazoncito no andaba bien y el 5 de junio volvió a entrar a cirugía. Su vida transcurría entre medicamentos y controles pero finalmente había logrado volver a su casa en San Juan y estar con su familia.

El jueves 9 de mayo del 2019, alrededor del mediodía, Rocío se sintió mal, la llevaron hasta el Hospital César Aguilar, pero no pudieron hacer nada, y a las 14.00 horas dio su último aliento, dejando a una provincia sumida en el dolor.

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