Sin dudas es una de las casonas más históricas que prevalece en la Ciudad de San Juan. La casa de Emar Acosta tiene una arquitectura neocolonial que hace de este lugar un atractivo turístico pero aún más: tiene un gran peso simbólico. Es que ella fue la primera impulsora a nivel provincial del voto femenino y de numerosos derechos que con el tiempo fue adquiriendo la mujer. Hoy esa casa, ubicada en calle 9 de Julio y Caseros en Capital, ya no corre riesgo de ser derribada como se temía hasta hace algunos días.
Es que hace unos días fue declarada de Interés Patrimonial Histórica, Arquitectónica, Cultural y Turística por el Concejo Deliberante de Capital, lo que la lleva a tener una protección por parte del Estado que anula cualquier accionar por parte de los privados que puedan querer derribarla.

“Esto es fruto de todo el proceso que hubo en la provincia y que significa que la mujer sanjuanina necesita un reconocimiento”, comenzó explicando el concejal Jorge Godoy, impulsor de esta iniciativa, a Diario La Provincia SJ. Luego indicó que las mujeres sanjuaninas siempre fueron protagonistas: “los Cantoni cambiaron la Constitución Provincial y le dieron los reconocimientos a la mujer. Emar fue la primera legisladora del país, pero también del continente y del mundo. En ese tiempo recién se estaban luchando por los derechos de la mujer. Nosotros por aquel entonces ya estábamos luchando por los derechos en San Juan y eso es un orgullo”.
La declaración de Patrimonio no quita la posibilidad de que la casa sea vendida, lo que se pide es que se conserve su arquitectura y significado histórico que tiene la vivienda. Para este logro, tuvo gran participación ACCODEPAS, la Asociación Civil para la Conservación y Defensa del Patrimonio Sanjuanino, quienes formaron parte de la banca del vecino en una sesión del Concejo Deliberante e hicieron el pedido de protección.

“Fue una lucha bastante larga. Comencé con esto en las primeras sesiones del año. Presenté un proyecto hablando de la temática. Venía trabajando en la temática de la mujer y la gente de ACCODEPA pidió la banca del vecino. Encontré socios perfectos para llevar adelante este proyecto. Ellos trabajaron en el valor arquitectónico pero también patrimonial”, explicó.
Si bien la casa no estaba a nombre de Emar Acosta, sino de su cuñado que estaba casado con Leticia Acosta, la primera mujer médica de la provincia, hoy esa vivienda es símbolo de la Mujer Sanjuanina por quienes vivieron allí. “Emar fue reconocida en parte del mundo y en el país viene siendo reconocida, de hecho hasta en el Congreso de la Nación”, finalizó.