Impresionante

Taytalura, el descubrimiento en San Juan que ilumina el enigmático origen de lagartos y serpientes

Durante el confinamiento, un equipo de paleontólogos descubrió que el cráneo del animal, de hace 231 millones de años de antigüedad, revela claves de una historia evolutiva.
miércoles, 25 de agosto de 2021 12:36
miércoles, 25 de agosto de 2021 12:36

Un nuevo descubrimiento en San Juan moviliza a la comunidad científica en el mundo. "Taytalura alcoberi", el animal encontrado en Ischigualasto (San Juan – Argentina) por el Dr. Ricardo Martínez, paleontólogo del Instituto y Museo de Ciencias Naturales (IMCN) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, echa luz sobre el origen del vasto grupo de cerca de 10.000 especies que incluye a lagartos, lagartijas, serpientes, anfisbenas y esfenodontes, distribuido por todo el mundo y presente desde los tiempos de los dinosaurios. Taytalura, de hecho, significa “abuelo de los lagartos”. Es el primero en su tipo hallado en Sudamérica y este miércoles, fue presentado oficialmente en Argentina y en Inglaterra.

El fósil, un cráneo de dos centímetros, fue hallado en 2001 en la zona conocida “Cancha de Bochas”, un sector donde afloran rocas de la Formación Ischigualasto dentro del Parque Provincial Ischigualasto y se certificó en un trabajo interdisciplinario en plena pandemia. La edad de Taytalura alcoberi se ha determinado en unos 230 millones de años de antigüedad, a principios del Triásico Superior, una época en la que los mayores predadores eran parientes terrestres de los cocodrilos y los primeros dinosaurios iban ganando terreno.

La reconstrucción de Taytalura.

El animal debe haber medido en total unos 15 centímetros de largo, no muy distinto a cualquier lagartija viviente, aunque sólo se haya encontrado su cabeza. Taytalura se alimentaba de insectos.

En el IMCN - UNSJ bautizaron al reptil como “Taytalura alcoberi”. “Tayta” es “abuelo” en quechua; “lura” es “lagarto” en el lenguaje cacán, de los diaguitas. Esto quiere decir abuelo de los lagartos. La especie es “alcoberi”, y es en honor a la trayectoria en el desarrollo de la paleontología de Oscar Alcober, director actual del IMCN. El sufijo “i” de alcoberi significa “perteneciente a”. Los detalles de la investigación, que marcan una verdadera revolución en la comunidad científica, fueron publicados por la prestigiosa revista Nature.

Taytalura no sólo muestra una posición ancestral respecto a otras formas similares halladas hasta ahora, sino que es el primero procedente del Hemisferio Sur, por entonces la región sur del supercontinente Pangea, enseñando que una parte importante de esa historia ocurrió también acá en el sur, en Argentina y en San Juan.

Miles de especies y un enigma

Con más de 11.000 especies distintas, los lagartos, serpientes y tuátaras –aquellos reptiles longevos y con visión nocturna que habitan en Nueva Zelanda– comprenden uno de los órdenes más grandes de vertebrados terrestres del planeta en la actualidad.

Se han adaptado a una gran diversidad de hábitats y varían en tamaño desde pitones de ocho metros de largo hasta camaleones más pequeños que la goma de borrar de un lápiz.

“El número de especies de este orden de reptiles, es decir, los lepidosaurios, es casi tan alto como el de las aves y mucho mayor que el de los mamíferos”, señala la paleontóloga Gabriela Sobral desde Alemania. “Sin embargo, su origen es relativamente poco conocido”, añade.

El cráneo hallado (Foto: Ricardo Martínez)

Lo que sí se sabe es que mucho antes de que los dinosaurios se adueñaran de los ecosistemas terrestres, los lepidosaurios –literalmente “reptiles con escamas”– ya estaban poblando el antiguo supercontinente de Pangea desde su aparición hace unos 250 millones de años, cuando los seres vivos empezaban a reponerse de uno de los episodios de extinción más terribles. Fue en la transición del Pérmico al Triásico, que mató a alrededor del 96 % de las especies del planeta.

El misterio de su evolución temprana radica en que el registro fósil de los primeros lepidosaurios es escaso y fragmentario, lo que dificulta una clasificación precisa. Además, la mayoría de los fósiles han sido hallados en el hemisferio norte. Por ejemplo, uno de los ejemplares más antiguos, llamado Megachirella wachtleri, vivió hace más de 240 millones de años en lo que hoy es Italia.

El descubrimiento de Taytalura en Argentina viene ahora a aclarar el panorama. “Este es el lepidosaurio más antiguo encontrado en América del Sur”, advierte el paleontólogo brasileño Tiago Rodrigues Simões, que se especializa en desenredar la larga biografía de estos reptiles. “Lo que sugiere que los lepidosaurios pudieron haber migrado a través de regiones geográficas muy distantes al principio de su historia evolutiva”.

El cráneo articulado de este reptil primitivo es pequeño –mide solo 3 cm–, pero es excepcional: está completo y se ha preservado tridimensionalmente, algo inusual en este tipo de fósiles tan pequeños y frágiles, destacó el portal Agencia Sinc.

Los investigadores estiman que Taytalura debe haber medido unos 15 centímetros de largo, más o menos como una lagartija actual. Los dientes pequeños y las mandíbulas ligeras sugieren que el animal se alimentaba de pequeños insectos como escarabajos, en una época en la que en la zona abundaban helechos, coníferas y plantas con semillas.

Martínez encontró el fósil en un sector del Parque Provincial Ischigualasto llamado “Cancha de Bochas” –caracterizado por rocas sedimentarias con forma de bolas de cañón–, en la misma zona donde en los años 50 fueron recolectados los restos del Herrerasaurus. Taytalura habría convivido con esta especie de dinosaurios carnívoros, moviéndose velozmente incluso bajo la sombra de otros enormes animales de cuatro patas lejanamente emparentados con los actuales cocodrilos: los rauisuquios.

 

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