Historia

El "milagro" de Luz: superó el síndrome post covid y se reencontró con su familia

La pequeña de 8 años fue dada de alta este jueves en una jornada muy emotiva. Volvió a su casa en la villa Morrone, en Chimbas, y la alegría fue protagonista.
viernes, 13 de agosto de 2021 00:00
viernes, 13 de agosto de 2021 00:00

Con lágrimas en los ojos. Sin poder contener la emoción y con una alegría que desbordaba. Así fue el reencuentro de Luz Abril Rodríguez Funes con su papá y su familia, tras dos semanas muy difíciles, luchando contra el síndrome post-covid. La pequeña de 9 años estuvo entre la vida y la muerte y hoy sus seres queridos sienten que vivió un milagro. 

Es que este jueves recibió el alta, tras haber estado internada en el Hospital Rawson por el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico. Cuando el reloj marcó las 15.15, el portón del nosocomio se abrió al exterior y ella salió en el auto conducido por su padre. Afuera la esperó una gran sorpresa: sus primas, tíos y abuelo levantaron carteles y globos al cielo agradeciendo esta nueva oportunidad que da la vida.

"Estoy muy contenta", dijo la pequeña con su barbijo cubriendo parte del rostro pero con los ojos que relucían con un brillo muy especial por la felicidad que tenía. En ese momento no pudo bajar del auto, mientras todos cantaban y coreaban su nombre. Luego una caravana la acompañó hasta su casa en Villa Morrone, Chimbas, donde el festejo no se hizo esperar.  

"Sentimos que es un milagro. Para mi si es un milagro. Con mi mujer hemos hablado, como tiene que ser, con la realidad. Ella me dice 'Luz ha estado muy mal, no se cómo salió de ésta'. Fue la única que la vio con tantos cables, cómo evolucionó. Ella vivió en el hospital, se quedó a la par de Luz", relató Willy Rodríguez, papá de la pequeña, a Diario La Provincia SJ.

Es que los médicos se vieron sorprendidos por la evolución que tuvo la nena, que incluso llegó al nosocomio con un estado muy delicado. Tenía los órganos complicados y su salud se iba deteriorando día a día. Sin embargo, hubo un vuelco y comenzó a recuperar la salud.

"Los primeros días fueron desesperantes y ahora de alegría. El alta fue muy sorpresivo, no lo esperaba. Gracias a Dios nos la dieron, el festejo estaba planificado pero a último momento fue rápido", destacó Fernanda, mamá de luz, al salir del nosocomio.

Todo ese tiempo, ella estuvo a su lado. Desde el día 1 que la pequeña quedó internada, ella estuvo acompañándola sin apartarse ni a sol ni a sombra. No salió del hospital, con lo cual el reencuentro también se potenció al salir ambas del nosocomio.

"La verdad que fueron 10 días fatales, que era cuando estaba muy mal. Le salían mal los riñones, el corazón, la entubaron. Fueron días brutales", recordó el padre y agregó: "Luz empezó hace 20 días, con vómitos. Pensamos que era la garganta. La volvimos a llevar al Marcial Quiroga porque estaba peor y le pusieron suero. La trajimos al mediodía y al otro día amaneció mal. La dejaron internada y después de 4 o 5 días que pasó esto, empezó a agravarse".

Unos signos que le llamaron la atención fueron los que se dieron en el cuerpo de la nena. En el hospital vieron que las palmas de las manos las tenía con muchas manchas y los ojos y labios inflamados. Luego el estado comenzó a agravarse pero recibieron toda la atención de los médicos del nosocomio y el acompañamiento de los profesionales de Salud Pública que cuidaron atentamente de ella. 

En ese momento comenzó la cadena de oraciones a través de todas las redes sociales y de diferentes credos. Estas se multiplicaron día a día. Junto a estas también las promesas, como la que hizo su tía que la encomendó al Cura Brochero. 

"Fueron momentos muy difíciles y cada uno hizo diferentes promesas y el milagro se hizo", finalizó Willy.

 

Comentarios