Historias

Federico, el papá sanjuanino que esperó ocho años un corazón y hace diez días "volvió a nacer"

Asegura que se siente mejor que nunca e incluso ya camina y anda en bicicleta fija adentro del Hospital Italiano. Conocé la historia de este caucetero que luchó contra una cardiopatía por más de una década.
sábado, 31 de julio de 2021 22:21
sábado, 31 de julio de 2021 22:21

Federico Cabello era empleado municipal de Caucete. Apenas tenía 19 años cuando se desmayó en su trabajo y se dio cuenta de que había algo que no estaba bien con su cuerpo. Tras varios estudios, encontraron un problema cardíaco que mantuvo controlado, pero hace ocho años lo ingresaron a la lista de espera por un trasplante. 

Finalmente, el momento tan ansiado llegó justo para el Día del Amigo y a poco más de una semana de haber "vuelto a nacer" se siente un hombre nuevo, sin malestares y pudiendo respirar con normalidad. Tras haber salido a caminar por los pasillos del Hospital Italiano, Federico dialogó con Diario La Provincia y relató cómo fue su enfermedad y cómo está viviendo esta nueva etapa. 

Primero lo internaron en el Hospital Marcial Quiroga, pero tras lograr estabilizarlo, lo enviaron al Hospital Italiano a donde finalmente recibió el trasplante.

"Desde hace muchos años que venía con un problema de corazón que se llama cardiopatía dilatada. Esto implica que mi corazón funcionaba más o menos al 50%. Me lo descubrieron a los 19 años cuando estaba trabajando para el municipio de Caucete. Me desmayé en el trabajo y a partir de ahí me empezaron a hacer estudios. En un primer momento me dijeron que había sido un preinfarto porque fue algo que me dio en el momento nada más y después me levanté", recordó Fede.

Vivió más de diez años con un "corazón roto"

Desde entonces comenzó a recorrer especialistas que le pudieran dar una respuesta. "A partir de ahí empecé con médicos para arriba y para abajo. Primero me atendieron en el Marcial Quiroga y luego me derivaron al Algerich. Me hicieron varios estudios y como era joven me pusieron un cardiodesfibrilador en el 2013, es similar al marcapasos pero viene con desfibrilador incorporado. Hace ocho años me metieron en la lista de espera para transplantes. Es algo que ya sabíamos que iba a pasar pero me lo venían  demorando con los controles", agregó. 

Federico junto a su padre, fiel pilar en su recuperación.

Mientras aguardaba intentó hacer una vida normal. De hecho tanto tiempo pasó que ya tiene 30 años y es papá de una adolescente de 13 años. "Trabajaba y mantenía la cabeza en otra cosa sale andar en bicicleta salía con mi familia hacía una vida normal. Hace algunas semanas me internaron en el Marcial Quiroga. Tenía mucha retención de líquidos, no podía caminar, me agitaba. Estuve una semana internado hasta que los médicos me estabilizaron y decidieron mandarme a Buenos Aires. Así que el día 5 de julio partimos de San Juan mi papá y yo. Los médicos hicieron todos los trámites y me ingresaron en el Hospital Italiano", recordó.

Volver a nacer
Ante el agravamiento de su estado, pasó muy poco tiempo hasta que consiguieron el corazón de un ángel salvador. "Estuve una semana nada más internado y justo para el Día del Amigo me dijeron que había llegado un corazón y que a la noche me operaban. Así que el 20 de julio estuve entrando al quirófano. El 21 de julio fue mi cumpleaños número 30 pero estuve dormido, recién me desperté el 22. No me importó perderme mi cumpleaños ya que siento que volví a nacer", confesó.

Caminar por los pasillos y poner a prueba su nuevo corazón se ha vuelto su actividad favorita.

Pese a que apenas pasaron diez días desde que despertó, ya es un hombre nuevo. "Cuando me desperté me sentía raro porque estaba lleno de cables y mangueras, de hecho ya no tengo nada conectado. Apenas me levanté me trajeron el té, la comida y comí yo solo. Todos los médicos se quedaron admirados porque al tercer día ya me empecé a mover, a levantarme con la ayuda de las enfermeras. Ahora sólo me controlan la presión y el ritmo cardíaco pero me están haciendo a caminar. Siento como si no me hubiesen hecho nada. Me siento mucho mejor, no tengo cansancio, no me duele nada. Esta mañana me hicieron caminar 320 metros y los hice como si nada", celebró. 

La felicidad de poder volverse a subir a una bici fija.

"Ahora tengo mucho que agradecer. Primero a la persona y a la familia que en medio del dolor decidió darme este corazón. Después a los sanjuaninos que me han estado brindando su apoyo a la distancia junto con mi familia, mi mujer y mi hija, y por supuesto a los doctores Azcona, Nievas y Perafan de San Juan y César Belziti de Buenos Aires", sentenció Cabello feliz.

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