Salud

Conocé a los "payasos hisopadores", el equipo de salud que tranforma el testeo en un juego para niños

La idea es que aquellos pequeños que se tienen que ir a hisopar no sientan miedo a la hora de ver al personal sanitario. Conocé en dónde trabajan y en qué horarios.
sábado, 31 de julio de 2021 19:02
sábado, 31 de julio de 2021 19:02

El Ministerio de Salud puso en marcha intervenciones lúdicas en el que los equipos de salud se ponen pelucas y narices de colores para hisopar a los más pequeños, quienes además reciben un regalo. LA iniciativa comenzó en el Área de Testeos ubicada en el Estadio Aldo Cantoni, luego se replicó en el MotorTest del Parque de Mayo y también se está desarrollando en la sede Infinito por descubrir – IXD (sede dispuesta para testear a embarazadas y niños desde los 6 meses hasta los 15 años).

Con el visto bueno de la ministra de Salud, Dra. Alejandra Venerando y demás autoridades, junto a la Dra. Claudia Noriega, coordinadora de los Centros de Testeos, Raúl Marcelo López, encargado del sector de hisopados en la tarde explicó que "la idea de los 'payasalud' surge porque venían muchos chicos a hisoparse con sus padres. No nos gustaba que se encontraran en un ámbito tan maduro y que vean a los equipos de salud solo con los equipos de protección personal; entonces surgió la idea de crear un centro de atención para embarazadas y chicos. Luego con la aprobación de las autoridades y con la Dra. Claudia Noriega conversamos con las chicas de hisopados, con Celeste Castro y surgió la posibilidad de hacer un equipo solamente para niños y adolescentes. Así nació lo de vestirse como payasos, darles regalos, incentivarlos, que no le tengan miedo, que sea algo normal para un niño, que no sea tan estresante”.

“Es difícil el tema de los testeos en los menores de edad porque se encuentran en un contexto al que no están acostumbrados. Entonces se habla con los padres, se les indica cómo es el procedimiento. Lo que intentamos es tranquilizar al niño para que vea que no se le va a hacer nada malo y generalmente los chicos permiten hacer los hisopados; hay bebés hasta chicos de 12 o 13 años, se pasa por todas las edades. Somos un equipo de 12 personas", detalló.

Por otro lado, Celeste Castro, una de las hisopadoras que se disfraza de payaso, afirmó que "esta idea busca hacer sonreír a los niños, porque si bien todos sabemos que hay un virus y que el abrazo, el beso y estar cerca no lo podemos hacer, queremos hacer sonreír a los chicos cuidando su salud mental porque para los grandes es agresiva y dura esta nueva realidad o esta nueva normalidad, entonces para ellos también. Si bien los niños se adaptan a todo y son unos genios, tratamos de llegar a eso, que al menos se vayan con una sonrisa tanto el niño como la madre".

"La idea surgió con los compañeros en el Estadio, con Raúl que es nuestro encargado en el turno de la tarde ideamos esto para darle una respuesta positiva al paciente, porque la mayoría de los pacientes vienen con mucha carga emocional, con mucho miedo, inseguridades. Entonces se comenzó con la intervención. Yo tengo todo el outfit en mi casa, soy mamá así que no me cuesta nada hacer de payasito, los chicos acompañaron", agregó Castro.

La hisopadora explicó que "el equipo está preparado todos los días, hay días que vienen más, hay días que vienen menos, entonces continuamente estar preparados por si vienen más, por si vienen menos, por si llegan a último momento, por si son los primeros en llegar, y estar preparados tanto con el disfraz como yo mentalmente para que justamente se cumpla con el objetivo de que el niño la pase bien al menos el ratito que dura el testeo".

Cómo se realiza la intervención lúdica

“Llegan con su mamá, toman asiento, se le piden los datos a la mamá, mientras mi compañera va tomando los datos yo voy teniendo una conversación aparte con el niño y me comporto como una niña más al lado de él. Haciéndolo sonreír, siempre tenemos o caramelos o manzanas para regalarles, y les cuento de alguna manera lo que le vamos a hacer. Lo tratamos de llevar por el lado de una situación cotidiana que pueda vivir con su mamá como de aseo con un hisopo, bueno, ahora yo voy a hacer algo parecido en la nariz, para que sea lo menos caótico posible para su cabecita. Lo hago sentir en ese momento que es un superhéroe que debe soportar ese ratito y se va a llevar un premio”, expresa Celeste.

Agregó que “en ese momento necesito que esa misión la hagamos juntos, esa es la conversación. Los chicos se adaptan bien, les gusta el tema del disfraz, las mamás se copan sacándonos fotos y les gusta la historia que les voy contando. Necesito que hagamos esto sin llorar, tranquilos, y la sorpresa, que van a recibir un regalo, es lo que más les gusta. Hasta ahora no hemos tenido ningún tipo de inconveniente, los chicos son los mejores, se adaptan a todo, se han acomodado a esta realidad como nadie; los veo con mis hijos también, todos los niños son especiales, se adaptan, no tienen problemas, cumplen”.

“La idea es hacerlos sonreír en el medio de tanta angustia, intentar pasarlo lo mejor posible de dentro de tanto miedo. Cuando alguien te recibe disfrazado, o te recibe contándote una historia, y te va diciendo que esto es un objetivo que tenemos que lograr juntos y lo vamos a hacer bien si estamos sentados, quietitos, y dejamos que la doctora haga su trabajo, esto se va a llevar bien a cabo, y el niño y la mamá se predisponen de otra manera. Ya deja de ser esa relación fría del médico que no sabés qué les van hacer”.

“Entonces, yo paso me presento con mi nombre real y la relación ya deja de ser fría para ambos. Porque siempre ir al médico genera miedo, genera incertidumbre y más con este virus sobrevolando sobre todos nosotros”.

Celeste Castro hace 5 años que trabaja en Salud Pública, comenzó como administrativa, después se recibió de técnica bioquímica y hace más de un año se encuentra como hisopadora en el Estadio Aldo Cantoni testeando a la población.

“De alguna manera me gusta lo que hago, me gusta el lugar que ocupo, me gusta el espacio que comparto con la gente con la que estoy, tiene más que ver con lo que uno lleva por dentro, siempre uno ha estado del otro lado del mostrador, como paciente, buscando, necesitando la atención, el diagnóstico, una buena respuesta de la gente, que nosotros siempre hemos ido a buscar”, explica Celeste.

Fuente: Servicio Informativo San Juan.

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