Historia

Lucio, el albañil que desde hace 40 años trabaja movilizado por la fe a San Cayetano

Este 22 de abril se celebra el “Día del Trabajador de la Construcción” y el sanjuanino cuenta su historia, con más de cuatro décadas de practicarla. Asegura que su fe en San Cayetano siempre lo mantiene en pie.
jueves, 22 de abril de 2021 00:00
jueves, 22 de abril de 2021 00:00

Cada 22 de abril, Argentina conmemora el “Día del Trabajador de la Construcción”, fecha que celebran miles de obreros que cada mañana salen a la calle y se convierten en constructores de algo que va más allá de una casa, constructores de sueños de innumerables familias.

Así lleva a cabo su tarea Lucio Chávez, un sanjuanino que hace 40 años se dedica a la construcción y que fue testigo y cómplice de historias de clientes que lo llevaron a que hoy piense que volvería a elegir el oficio. Con una vasta experiencia en lo que son trabajos y proyectos de la construcción, resalta la importancia de que el oficio siga existiendo entre los jóvenes.

“Empecé en una empresa constructora y después me dediqué a trabajar por mi cuenta, gracias a Dios, hasta hoy nunca me faltó el laburo. Empecé cuando tenía 17 años, en aquella época entré a una empresa como ayudante de albañil, todavía no cumplía los 18 años así que a los pocos meses recién me pusieron en libros. Todos los jefes que tuve me dieron buenas oportunidades para ir aprendiendo, me enseñaron los que tenían mucha experiencia y eso me sirvió para defenderla”, comenzó relatando el albañil, a Diario La Provincia SJ.

Lucio es esposo, padre y abuelo, y bajo esa nueva figura que lo llena de orgullo, tiene la alegría plasmada en la voz al contar su dicha de haberle enseñado el oficio a uno de sus hijos, aunque revela que “no quería que sufriera lo que yo sufro en la construcción. Sí cuando él sale de su trabajo en Salud Pública, me da una mano en las obras que actualmente tengo. Está a mi lado, me acompaña”.

Respecto a esas situaciones que lo llevan a vivir momentos difíciles en el trabajo, señaló que “se sufre porque es un trabajo pesado, por ahí toca trabajar bajo las inclemencias del tiempo, en pleno invierno y también en pleno verano, con temperaturas altas. Pueden tocar trabajos al rayo del sol con 40 grados de calor, ahí tenemos que cuidarnos de una insolación pero hay que seguir. Sin embargo, esto me permitió conformar mi familia y darles mucho de lo que tenemos hoy”.

Sin embargo, cuatro décadas de trabajo le enseñaron en lo personal, mucho más que levantar muros. Lucio revela que las relaciones que supo construir con sus clientes siempre fueron buenas y que eso le permite hoy tener una cartera de clientes de aproximadamente 140 familias. “San Cayetano es el patrono al que siempre, antes de salir y al volver a mi casa, le pido en un busto que lo tengo desde a primera obra que hice. Soy muy devoto”, aclara.

“Siendo abuelo uno se relaja un poco más, los hijos están grandes y es momento de disfrutar. En esta etapa me gustaría que la juventud aprenda un poco más el oficio porque nosotros nos estamos yendo y es muy poca la juventud que se dedica y no sólo a esto, sino también a la carpintería, a la electricidad, plomería… les está costando mucho aprender y dedicarse. Esto es dedicarse de lleno para hacer las cosas bien, ponerle amor y todo el empeño para aprender”, revela el constructor.

En un repaso por su carrera en la construcción, el albañil asegura que “hacer las cosas bien y mantener siempre el respeto con el cliente”, son las claves que permiten crear buenas fuentes de trabajo. “La educación y muchas otras cosas tienen que ver en los trabajos que nosotros hacemos”.

“Les dedico a todos mis colegas que tengan un feliz día, a pesar de todo lo que estamos viviendo. Hay muchos colegas que padecen el no encontrar laburo y ya con edades en los 50 años en muy difícil conseguir empleo. Espero que la pasen bonito junto a la familia que son los pilares que uno tiene en la vida, y que los ilumine San Cayetano”, finalizó.

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