Caucete

El pueblo en el desierto sanjuanino que se blindó contra el covid y no tuvo ni un caso positivo

En el pueblo viven 350 personas distribuidas en alrededor de 50 familias. Desde que declararon la Fase 1 el 20 de marzo del 2020, se blindarin motivados por el miedo. Los vecinos viven aislados y no concurren a la ciudad.
viernes, 19 de marzo de 2021 14:45
viernes, 19 de marzo de 2021 14:45

Hace un año comenzó la pandemia y pese a que el coronavirus llegó a casi todos los rincones de la provincia, "no logró entrar" a uno de los pueblos más populosos pero también perdido en el desierto sanjuanino: La Planta, en Caucete. Ubicado al costado de la ruta 141 a 135 kilómetros de la ciudad de San Juan, para ingresar al pueblo hay que transitar una huella de casi un kilómetro.

Allí viven alrededor de 350 personas distribuidas en 50 familias a lo largo y ancho del lugar. Sus casas son humildes, de adobe y caña, y no existe el pavimento, sólo hay tierra y algunos chañares que dan una sombra acogedora. En el centro está la escuela República de Bolivia, un lugar que hasta hace unos años generaba energía a los lugareños a través de sus paneles solares. Hoy, el paisaje luce con los postes de luz eléctrica a la que accedieron recién en el 2012. 

En este contexto, le hicieron frente a la pandemia, "blindándose" bajo extremos cuidados para evitar que el virus ingrese y lo consiguieron. A un año de que se declaró el regreso a Fase 1 en toda la Argentina, y que en agosto pasado el covid-19 azotara sin tregua a gran parte de Caucete, los vecinos de La Planta pudieron salir adelante sin contagios. Incluso hasta hoy, no se registraron casos. 

"No se detectó ningún caso de coronavirus. Eso es porque es una comunidad muy cerrada y aislada. En este aspecto como el contagio de enfermedades, que estén aislados los beneficia mucho. La distancia los inmuniza, les sirve de escudo. Así y todo ellos se están cuidando mucho porque tienen mucho miedo", explicó el director de la escuela, Jorge Lozano, a Diario La Provincia SJ, quien lleva 22 años al frente del establecimiento.

Él vive allí durante toda la semana, para no estar viajando todos los días, y los fines de semana regresa a su hogar. Es una de las personas que más conoce el lugar por el vínculo que logró entablar con los alumnos y sus padres, de los cuales casi todos han sido alumnos de dicha escuela en su etapa escolar. 

Jorge, director de la escuela desde hace 22 años

"Ahora está viniendo a clases el 70% de los chicos. Viene de la mano de la necesidad de volver a la escuela, más que de aprender. En este momento no está la copa de leche sino la bolsa de leche junto con el sólido que se espera que lo usen en su casa para desayunar", comenzó explicando Elizondo y agregó: "sí vemos que están aterrorizados con la pandemia. Por eso tienen cero problema con usar el barbijo. No hemos tenido un inconveniente. Nadie me ha hecho ningún problema, eso viene de la mano del miedo que tienen. Incluso las madres vienen con barbijo, no se lo sacan en ningún momento. Hay una consciencia muy grande".

En La Planta viven alrededor de 10 personas consideradas del grupo de riesgo por edad. Sin embargo el mayor problema se da en las condiciones de la mayoría de los vecinos del pueblo cuya alimentación no es buena y los hace vulnerable a cualquier virus.

"El riesgo no viene por la edad sino la resistencia, la inmunidad que puedan tener por la defensa que viene de la mano de la alimentación. Ahí está muy complicado el tema. La gente tiene alimentación riesgosa, son personas humildes de campo", lamentó y subrayó: "con los alimentos es lo peor que lo están pasando. Este año no son muchos los que están yendo a la cosecha por miedo a contagiarse".

El director resaltó que la aplicación del protocolo se hizo sencillo en la comunidad educativa, desde el uso de barbijo hasta manejar los recreos de manera escalonada y con burbujas pequeñas. Siempre hay un grado en el recreo, cuando se pasa 5 minutos, termina el recreo y empieza el otro curso. De esa manera siempre en el recreo hay pocos niños.

La escuela tiene 58 chicos desde sala de 4 hasta 3er año de ciclo básico rural. "Ellos se pasan 12 años de su vida con nosotros. para nosotros son medio hijos y para ellos medio padres", destacó.

La lluvia, el factor que azota al pueblo

Ni la pandemia ni el terremoto azotaron al pueblo de La Planta, pero sí la lluvia. Los vecinos viven en casas muy humildes de adobe que con todas las tormentas y lluvias que se vienen dando en la provincia, dejaron sus casas en marcado riesgo.

"Les fue bien con el terremoto porque se sintió como temblor fuerte. Pero con la lluvia siguen complicando a tal punto que ahora está lloviendo muchísimo. A ellos les alegra la lluvia aunque se les moje la casa porque eso es sinónimo de pastura en el campo y es lo que necesitan los chivos para alimentarse. En ese aspecto no les cae mal, los alegra", destacó Lozano.

"Las lluvias están afectando mucho los ranchos. Ha caído mucha lluvia y esta lluvia finita que es la que más moja es muy dañina. Uno mira las casitas y todas tienen color barro porque son de adobe", lamentó el director y agregó: "cuando hace mucho frío o llueve es cuando más vienen a la escuela. En la casa hace frío y en la escuela hay 17 calefactores. La escuela es el mejor lugar para estar cuando llueve. Los niños vienen de forma normal".

Finalmente destacó que no le "extrañaría que si llega viento tengamos problema, esos vientos que corren acá puede causar lío porque los ranchos están muy mojados". 

 

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