Historia

Las alianzas familiares como modelo para el crecimiento de emprendimientos sanjuaninos

Las empresas de pastelería en San Juan tienen, en su mayoría, un denominador común: son alianzas familiares.
sábado, 20 de febrero de 2021 11:04
sábado, 20 de febrero de 2021 11:04

Apostar a la familia para poder crecer. Ésa es la fórmula que mantienen varias empresas en San Juan para hacer frente a la crisis provocada por la pandemia. Algunas nacieron bajo esa fórmula hace varios años y otras lograron afianzarse durante el 2020 apelando al trabajo familiar.

Uno de esos rubros que se convirtieron en modelo para el crecimiento es el vinculado a la pastelería. A pesar de todas las diferencias entre uno y otro local en San Juan, la pastelería es por excelencia un negocio familiar. Emprendimientos jóvenes surgen, algunos con tradición, otros como el fruto de la unión y por la necesidad del sustento diario. Las recetas del éxito de las pastelerías de San Juan son la tolerancia y organización.

AS Pastelería
Con menos de un año, AS pastelería se afianza en el rubro. La clave del negocio familiar es una experiencia ancestral para la familia de Anabela Sansón. Su padre trabaja desde hace muchos años en panadería junto a su mamá, su abuelo y su hermano. Actualmente trabaja con su hermana y una colega, en este apasionante emprendimiento. 

“En cuanto a la familia lo mejor es la confianza a la hora de congeniarnos”, aseguró Anabela a Diario la Provincia SJ. Otro de los elementos claves es la comodidad. “La clave es saber internamente las cuestiones del negocio, consultarlas y llevarlas hasta que se cumplan”, dijo la pastelera, y aunque es posible que surjan inconvenientes, “en ese vínculo de confianza por ahí surgen pequeños problemas que se pueden resolver”.

La organización debe primar para el éxito del emprendimiento. “En nuestro negocio cada uno cumple un rol y eso es primordial. Se ha hablado antes de llevar a cabo el negocio y ponerlo en práctica”, señaló Anabela y explicó: “cada uno tiene su área y nosotras estamos en el local y ayudamos en la atención, pero cada uno teniendo rol y las actividades claras. Vamos haciendo todo más ágil cada uno en su tarea".

Expresó que ha notado muchos cambios positivos en la relación familiar a partir del negocio.  “La relación en la familia cambio, estamos más afianzados, más organizados”, señaló además encuentra en esta iniciativa otra motivación para fortalecer la unión familiar: “yo no vivo con mis papás, pero nos vemos más frecuentemente y tenemos un motivo más para estar conectado, ya hay algo en común que nos afecta a todos”. 

Serendipia 
Yuliana Vozzola y Hernán Quinteros, están casados y juntos crearon Serendipia en el año 2019. El emprendimiento surge a partir de la necesidad de trabajar, ya que ambos estaban desempleados. Estos pasteleros por vocación como ellos dicen, hicieron de este negocio la principal fuente de ingresos desde su propia casa. “Desde pequeños cocinamos en nuestras familias”, expresó Hernán que al igual que Yuliana, desde jóvenes tiene un interés particular por los sabores y constantemente se capacitan para mejorar sus productos.

“Es un trabajo con mucha adrenalina, nunca se puede planificar, todos los días hay algo diferente”, destacó disfrutando de las libertades de elegir en qué horarios trabajar, sin descuidar sus responsabilidades laborales. “Nos saca de la rutina que se vive con otro trabajo en relación de dependencia, a veces trabajamos de noche y descansamos de día”, explicó Yuliana. 

Aunque esto no es lo único bueno de trabajar en casa y en familia, asegura que hay algo mejor: “es el hecho de complementarnos, y a veces sabemos que hacer sin necesidad de preguntar. Y eso se da porque nos conocemos y somos compañeros en las cosas que hacemos. No dejamos al otro cargado con tareas, sino que llevamos las cargas de los dos”.

Por otro lado, no existe formula de trabajo exenta de dificultades. “A veces cuando estamos casados surgen algunas discusiones, aunque por ahí los clientes escriben a la una de la mañana pidiendo una torta para el otro día”, aseguraron ambos.

La fórmula de esta pareja para el éxito del emprendimiento se basa en la organización. “Los asuntos familiares son asuntos familiares y trabajo es trabajo. De esa forma es más fácil funcionar, se evitan los problemas en el ámbito laboral y en las relaciones personales”, finalizó Hernán. 

A tu Boca
Desde hace tres años, de la mano de Ana y Nicolás Martínez que junto a su mamá Susana Yúdica, la pastelería A tu Boca le pone sabor a los eventos de sus clientes. Sin embargo, la historia comienza 29 años atrás, cuando Susana preparó la torta para el primer cumpleaños de Ana. Ése fue el puntapié inicial, ya que la demanda fue creciendo con el boca a boca hasta que hace unos años, los hermanos Martínez le pusieron nombre a esta vocación que heredaron de su madre.

“Se refuerza el respeto y el trabajo constante, o sea el luchar siempre ara salir adelante”, aseguró Ana porque para esta familia el logro personal es el logro familiar: “en casa nos enseñaron a seguir adelante por más altibajos que haya”.

“Lo mejor de trabajar en familia es que más allá de compartir casi las 24 horas, trabajando te sentís como en tu casa”, confesó señalando que a veces se puede presentar algún inconveniente: “por ahí hay muchas peleas por los horarios de trabajo, como no están estipulados como en las empresas. Es más flexible, y esa flexibilidad, por ahí los problemas, pero tratamos de que no es así”.

De más está subrayar la importancia de las recetas en una pastelería, pero no solo para elaborar productos, sino para tener éxito cuando se trabaja con familiares. “La clave es ponerle la mejor onda, pero más que nada el amor”, aseguró Ana y agregó: “con mi hermano no tenemos los mismos conocimientos y nos damos el lugar para que cada uno haga lo que sabe hacer mejor. El apoyo y el amor en la familia si falta eso las empresas familiares terminan cerrando”.
 

 

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