Historia

Luchadora sobre ruedas: tiene 13 años, enfrenta al cáncer y triunfa con el patinaje artístico

Diana Chimino se enfrenta por segunda vez a esta enfermedad que conoció con tan solo 5 años. Luego de la autorización médica vuelve a brillar en la pista.
jueves, 28 de enero de 2021 00:00
jueves, 28 de enero de 2021 00:00

Luego de 8 meses, Diana Chimino vuelve a patinar. Los tratamientos la han mantenido alejada de la pista que tantas satisfacciones le ha dado, pero no ha sido en vano. Junto a sus compañeras del polideportivo del barrio Aramburu, vuelve a disfrutar este deporte que tanto ama. Con 13 años, Diana se encuentra cursando la recta final de una enfermedad que conoce desde pequeña, un cáncer en sistema linfático (linfoma de hodgkin) asomó en su vida cuando tenía tan solo 5 años y que pudo vencer con quimios y radioterapia. Pasaron 7 años y todo aquello que creyeron dejar en el pasado, volvió nuevamente a irrumpir en la vida de Diana, cuando el patinaje artístico ya se había cruzado en su camino.

Luego de que su doctora lo autorizara, esta pequeña luchadora proveniente de la Villa San Patricio en el departamento de Chimbas, calzó patines nuevos para retomar sus sueños postergados. “Es lindo volver a empezar y espero que todo sea mucho mejor”, expresó esperanzada Diana a Diario La Provincia SJ.

La adolescente agradeció el esfuerzo que día a día hace su familia: “me han apoyado mucho en los momentos más difíciles, gracias a ellos estoy donde estoy. Estoy muy contenta con eso”.

Al respecto, Diana recordó cómo fue que comenzó su historia con el patinaje artístico. “Empezó porque una tía me iba a traer a patín, pero no pudo y mi abuela me llevó a una academia de danza, pero yo le dije que quería patinar así que me compraron los patines y empecé”, dijo la patinadora que en años anteriores pudo ponerse a prueba y competir en algunas instancias. 

Compitió en 2019 en Arroyo y pudo hacer podio en el 5° lugar. Después en el provincial del 2020 quedó cuarta. Pronto vendrán nuevas instancias y Diana evaluó la posibilidad de participar: “estoy esperando a ver qué pasa y sentirme más segura”.

Y aunque hoy puede disfrutar del reencuentro y de la sensación de libertad que siente al patinar, la recuperación no ha sido un camino fácil de transitar. “Volvieron las quimios, fueron 12 sesiones en las cuales sufrió muchísimo, estuvo con tratamiento con una psicóloga y ahora queda pendiente el tratamiento con radioterapia”, expresó Pilar Espinoza, la abuela de Diana, quien comentó destacó la lucha constante con la obra social para que le autoricen los pagos de estos tratamientos. “Llevamos dos semanas de retraso”, aseguró. 

Pero ésta no ha sido la única situación que Diana ha tenido que atravesar para poder continuar con su tratamiento. “Tuvimos problemas porque tampoco nos daban la droga para las quimioterapias”, expresó Pilar que señaló que este no es un caso particular, ya que desde hace tiempo se organizan con padres de chicos oncológicos para mejorar la calidad de vida y el acceso a la salud. 

En ese sentido, contó que junto con otros padres impulsan una ley oncopediátrica. “Falta mucho material para los chicos oncológicos, faltan médicos, enfermeros e instalaciones. Los chicos tienen que compartir a veces la misma habitación con otro chico con otro tipo de enfermedad, con riesgo de contagio”, enfatizó por la falta de infraestructura y subrayó la solidaridad que hay en el grupo. 

“Se están entregando mercadería y kits de limpieza al que le hace falta. Hay una mamá que viajo en enero a buenos aires por que le hacen el trasplante de medula a la nena y hemos estado juntando plata entre todos los padres para darle”, expuso y agregó: “hay chicos que ya han terminado los tratamientos, pero siguen en la lucha por los chicos que se van sumando”.

A pesar de todas las dificultades, no dejó de agradecer la ayuda que han recibido durante todos estos años, en especial aquellos que lo han hecho desde el anonimato y de forma desinteresada. “Agradecemos el apoyo de toda la gente que ha estado en el momento que más lo ha necesitado en su vida. Las dos veces que se le presentó este problema ha tenido mucha ayuda, es gente que no conocemos”, subrayó. 

Contó además que la hacen llegar presentes y cartitas de aliento: “esos alientos que la gente da, que uno no conoce porque va en la vida tan apurado, cuando hay un caso así, ves que hay muchísima gente que ayuda y no podés verla y agradecerle. Pero su cariño, sus deseos y sus oraciones están presentes porque ella está sana”, reconoció emocionada y finalizó con un mensaje para los padres: “tienen que tener fe y apoyarlos a los chicos para sacarlos adelante”.

 

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