Día de la cerveza

Cerveza artesanal, un negocio que crece en San Juan

Con distintos niveles de producción, estilos y realidades, las empresas que apuestan a la cerveza artesanal aseguran que el negocio no se detuvo y hoy los llenan de satisfaccions.
jueves, 21 de enero de 2021 00:00
jueves, 21 de enero de 2021 00:00

Año a año los veranos se tornan cada vez más calurosos. Habrá quien prefiera un helado, un refresco o un postre frío para paliar las temperaturas tan complicadas. Múltiples son los gustos, pero pocas cosas se asemejan a tomarse una cerveza bien helada. Por eso, esta bebida se sostiene con el tiempo, pese a las crisis y los duros momentos que se pueden atravesar. 

En San Juan, a pesar de la pandemia, la cervecería artesanal se mantiene como un negocio en expansión. Así lo comentaron los responsables de las marcas más emblemáticas de la provincia dedicadas a ese rubro. Los maestros cerveceros de Ancestral, Chelear y Umbral aseguran que la crisis del 2020 no los frenó y van por más.

“El problema de la pandemia es que nos tuvo cerrados y sin poder vender un solo litro. Normalmente es el tema de los insumos que en nuestro caso el 90% son importados, entonces las variaciones del tipo de cambio y el dólar hizo que perdamos margen de utilidad. No podemos dolarizar porque tampoco se vendería a un precio tan alto”, expresó Melo García de Ancestral a Diario La Provincia SJ. 

Por su parte, Juanjo de Umbral contó que “la cerveza se puede hacer fácilmente en casa". "Hoy en día adquirís todo lo que necesitas. Se complica cuando haces un producto a nivel micro industrial donde necesitas más cantidad de insumos. Estamos hablando a partir de los 300 litros de cerveza. También el equipamiento es caro, el equipo para fermentación y la cámara, todo eso es caro”. 

Para afrontar todos esos gastos y no morir en el camino, los maestros cerveceros trabajan a pulmón. “Muchas veces pusimos plata nosotros, muchas cosas sucedieron. Hicimos mucha inversión y la pandemia también fue una dificultad (...) Pero eso nos sirvió de impulso para producir botellas ya que antes solo vendíamos en barril”, explicaron desde Chelear a Diario La Provincia SJ.

El 2020 no fue fácil y se atravesaron diferentes desafíos pero siempre con la convicción de seguir apostando para salir adelante. Es por eso que este 2021 viene con muchos planes y metas a cumplir.

“Uno siempre tiene que pensar en positivo y pensar que todo va cambiar (...) Para el 2021 queremos llegar más al hogar con latas en 5 estilos de cerveza, al almacén y a los hoteles, además de franquiciar Ancestral para llegar a otras provincias y fuera del país”, confesó Melo García. 

Para Chelear sería importante “abrir el tap room y seguir creciendo sumando estilos. Que venga la gente a comer y aumentar la producción. La idea es siempre seguir avanzando”. 

Por el mismo camino se proyecta Umbral que sueñan con rodar por las rutas llevando sus sabores a otros lugares. “Apostamos a un carro cervecero, y con éste vamos a tener la oportunidad de llevar nuestro producto a otros puntos de la provincia y fuera. La idea es poder estar en varios de los eventos”, señaló esperando poder tener su propio bar.

La pasión de los maestros cerveceros

“Cuando hacés lo que te gusta, es más pasión que trabajo. Éste es un hobby que creció”, aseguró Melo García, responsable de la producción de 35 mil litros mensuales en la Cervecería Ancestral, quien empezó en este rubro hace 10 años como "cervecero casero", "para consumo personal y para amigos y familia”. 

Precisamente así se da, en la mayoría de los casos, el inicio común que tienen los maestros cerveceros en San Juan. Así también lo manifiestan Santiago Diaz y Juan López, de Chelear cerveza artesanal y Juanjo Vallejo de cerveza Umbral. 

“Empezamos en nuestras casas, con ollas chiquitas experimentando en el fondo de mi casa. Metiéndonos de fanáticos, quisimos crecer un poco más”, contó Juan López.

Por su parte, Juanjo Vallejo vio la necesidad de crear un producto mejor que el que se compra en los almacenes. “Están un poco faltos de calidad y de sabor. Empezamos a averiguar y probar otras cervezas y encontramos otros sabores y notas que no podíamos encontrar en lo que tomamos comúnmente”, confesó.

Mas allá que este producto esté pensado en convencer al público, es mucha la carga personal del artesano de la cerveza lo que se transmite litro tras litro. “Todas las cervezas que nos gustan a nosotros, incluye a todo el equipo. Algunas pretendemos hacerlas por única vez y a la gente le gusta y van quedando. Todas tienen el corazón, las lupuladas, las negras y las barricadas, que son más complejas”, expresó Melo García. 

Miles de motivos pueden inspirar al cervecero, que pone en juego toda su creatividad. “La que me gusta a mi es la Felipa, una variedad de ipa en honor al perro guardián de la fábrica que se llama Felipe. Lo vas a poder conocer en la etiqueta de la botella”, sonrió Juanjo de Umbral. 

Para cerrar desde Chelear expresaron: “lo más lindo de fabricar cerveza es tomarla, terminar de cocinar y probarla, compartir con amigos y que la gente diga ¡qué buena que está!, ¡sigan metiéndole! Son cosas que alimentan mucho el corazón. La idea es seguir mejorando”.

 

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