Rawson

Maxikiosco al lado del geriátrico con abuelos con Covid: su dueña no puede abrir

Su dueña es María Elena Gómez, una emprendedora que ante la dura situación, decidió poner el almacén en la casa de su madre en marzo pasado, unas semanas antes de que se declarara la pandemia. 
viernes, 28 de agosto de 2020 15:03
viernes, 28 de agosto de 2020 15:03

Hace una semana, un geriátrico ubicado en el corazón de Villa Krause tuvo que cerrar sus puertas tras confirmar que los abuelos que allí residen tienen coronavirus. A partir de esto, el ministerio de Salud Pública dispuso el cierre de la zona para evitar contagios. En este escenario un kiosco quedó dentro del perímetro, cerrado y sin posibilidad de que sus dueños lo trabajen.

El local está ubicado en calle Ezpeleta 55 oeste, entre Mendoza y San Roque, justo al lado del geriátrico. Su dueña es María Elena Gómez, una emprendedora que ante la dura situación, decidió poner el almacén en la casa de su madre en marzo pasado, unas semanas antes de que se declarara la pandemia. 

"Tengo un maxikiosco, vendo fiambre y comestible. El lunes en la mañana toda la zona quedó vallada y no pude trabajar más. No entiendo por qué sigue vallada la cuadra y el resto lo han liberado, nos dicen que es por precaución pero para eso que cerquen la vereda con conos para que la gente no pase pero no la cuadra", expresó Elena a Diario La Provincia SJ. 

Gómez no vive en esa casa donde está el almacén, sino que el lugar es alquilado por su madre que vive ahí con su otro hijo. Hasta antes de que se diera el cierre de la zona, ella iba todos los días a trabajar al almacén sin embargo todo cambió ese lunes en la mañana.

"La policía me dijo que si nos quedábamos ahí en el almacén no podíamos salir de la zona. Por eso todavía no podemos volver y no se puede entrar porque cerraron la cuadra", lamentó la mujer y luego agregó: "comprendo esa situación, entiendo los protocolos pero me pregunto por qué no se cierra la propiedad del geriátrico con vereda incluida, así puedo abrir el negocio y que la gente pueda venir a comprar porque ése es otro problema. La cuadra está cerrada y si abro el comercio la gente no puede venir a comprar".

María Elena Gómez vive de la actividad en el almacén. Si permanece el local cerrado, no puede generar ventas y por ende pierde los ingresos. "Así puedo estar unos días pero llega un punto que debo pagar deudas, boletas y tengo que vivir. Mi hermano no puede abrir el negocio porque nunca atendió y además no hay clientes. Todo esto ha afectado mucho la situación. Nosotros cuando atendemos, lo hacemos con todas las medidas", destacó "si son 14 días de cierre no voy a aguantar".

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