Superación

Perdió a su hijo en un accidente y ahora se le quemó toda la casa: "sé que nuestro angelito nos ayudó"

Hace nueve años sufrió el peor dolor para una madre y esta semana las llamas arrasaron con la vivienda en la que viven tres de sus hijos.
domingo, 2 de agosto de 2020 21:53
domingo, 2 de agosto de 2020 21:53

El pasado jueves un cortocircuito en la heladera hizo que una vivienda ardiera y las llamas consumiesen todo a su paso hasta dejar el lugar inhabitable. Afortunadamente, solo se trató de pérdidas materiales y los habitantes de la casa se encuentran en perfecto estado de salud.

Los damnificados son una familia acostumbrada a ponerse de pie tras cada golpe. Se trata de los Cappes Robledo quienes hace nueve años sufrieron el asesinato de su hermano José María. El 9 de julio de 2011, a las 5.00 de la mañana, el joven de 22 años fue atropellado en calle General Acha y Progreso, en Rawson. Él iba caminando junto con cuatro amigos, de los cuales algunos resultaron heridos pero pudieron salvarse.

El conductor del auto se dio a la fuga y nunca dieron con su identidad. El Ministerio de Gobierno puso una recompensa de $100 mil para quien puediese aportar datos pero nada ocurrió. La causa prescribió, José María nunca recibió justicia y su familia tuvo que aprender a convivir con el dolor.

Hoy tres de los hermanos de José María viven en donde era la casa de sus abuelos maternos que el fuego consumió prácticamente por completo. "La cocina estaba conectada con dos habitaciones y se quemó todo. Lo único que quedó fue la habitación del mayor porque está separada de la casa y es a donde están viviendo todos. Por suerte mis hijos habían salido", contó a Diario La Provincia SJ Violeta Robledo, la madre de los jóvenes.

"Les agradezco a los albañiles y a los vecinos que vieron lo que estaba pasando, usaron sus matafuegos y se encargaron de contactarnos. Muchos de ellos, junto con los amigos de mis hijos nos están ayudando. Mucha gente me envía mensajes y eso te llena el alma y te ayuda a seguir", agradeció Violeta.

Pese a que les da vergüenza pedir ayuda, no tienen muchas opciones. "Nos quedó nada. Ahora nos tenemos que enfocar para que tengan un techo pero necesitamos reponer también todo lo de la cocina y las camas. Levantar paredes es muy caro", señaló la mujer quien desde el incidente va todos los días a ayudar y a hacerles de comer a leña ya que por seguridad debieron cortar la electricidad y el gas.

Así terminó la cocina.

"Se arrimaron desde el Ministerio de Desarrollo y el Intendente de Santa Lucía también ofreció su apoyo con algo de materiales pero lo que es el ladrillón, el hierro y la mano de obra lo tenemos que pagar nosotros. En la situación en la que estamos va a ser pesadito. No quedaron ni electrodomésticos, ni platos, ni siquiera las colchas. Por ahora, como la construcción era de mis abuelos, era de adobe y se ha tirado todo, estamos trabajando en eso". 

Por ahora, trabajan para tirar lo poco que quedó en pie pero completamente arruinado.

Quien pueda colaborar, se puede acercar por la vivienda ubicada en Av. Córdoba 1864 este, entre Balaguer y Aberastain, o comunicarse con Violeta al 2644467396.

"José María es nuestro ángel. Ahora debemos unirnos más que nunca. Sé que nuestro angelito desde el cielo nos ayuda mucho y Dios jamás me soltó la mano. Pensando en frío, por más que perdimos todo, agradezco que ellos estén bien", sentenció Violeta.

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