Historia

Buscan revalorizar a sanjuaninas que marcaron la historia de la provincia

La idea es poner en valor la casa de Emar Acosta, primera legisladora de Latinoamérica, y Leticia Acosta, primer médica sanjuanina. Además de que Leticia Sormani sea declarada ciudadana ilustre.
miércoles, 12 de agosto de 2020 18:12
miércoles, 12 de agosto de 2020 18:12

Revalorizar y no olvidar a las sanjuaninas que formaron parte de la historia. Éso es lo que moviliza a varios sanjuaninos de diferentes áreas en un importante proyecto. Se trata de un trabajo que busca revalorizar la casa donde vivieron Emar Acosta, primera legisladora de Latinoamérica (electa 1934-38), y Leticia Acosta, primer médica sanjuanina y su esposo. Además de que Leticia Sormani sea declarada ciudadana ilustre.

Ricardo Sánchez, miembro de la Asociación Belgraniana de San Juan e integrante de la Asociación Civil de Protección de Patrimonio Arquitectónico, contó a Diario La Provincia que se busca que esa casa sea declarada Monumento Histórico Provincial lo que implicaría que lleve una placa permanentemente que recuerde el peso histórico que tiene.

Allí, además, vivió Juan Sormani, anticuario que donó objetos históricos al museo Agustín Gnecco, y Leticia Sormani de Fonseca, quien es hija de la primera médica de San Juan y sobrina de la legisladora. 

"La mujer tiene 87 años, es médica reumatóloga y reside actualmente con su familia en el partido de Vicente López, en la localidad de la Lucila. Ella es pintora y pianista también. Sería correcto que ella sea declarada ciudadana ilustre por su trayectoria personal. Hasta el año pasado trabajó en un hospital público", comentó a Diario La Provincia SJ.

Sánchez mantuvo un encuentro con Leticia quien le contó en un video que luego registró que "es emocionante que mis seres queridos sean importantes para San Juan". 

En las imágenes se ve a la mujer con buen estado de salud y lúcida, contando la historia de su padre Juan Bautista Sormani. El hombre era de Parma, Italia, y llegó sólo a la Argentina cuando tenía 19 años. "Vino solo, sin los padres. En ese momento muchos inmigraban. Vino en 1910, como inmigrante y lo mandaron a San Antonio Oeste. Estuvo como contador en Buenos Aires y luego vino a San Juan porque acá ya estaba los tíos con la producción de uva. Luego conoció a mi mamá y ahí se casaron", recordó con nostalgia Leticia.

Juan era tasador en el Banco de Préstamo y "se enamoró de la platería, las cosas gauchescas, la parte histórica de la gente que vendía sus cosas. Tanto coleccionó que tenía un museo en el sótano de la casa con pintura, relojes, armas, cosas indígenas, gauchescas". 

Finalmente todo fue como donaciones a diferentes museos de San Juan entre ellos el Mariano Gambier donde hoy se conservan las flechas aborígenes y vasijas. Además los libros fueron enviados a la biblioteca Franklin y a la casa de Sarmiento.

 

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