Historia

Nacer en tiempos de pandemia: los trillizos sanjuaninos que llegaron al mundo y crecen rodeados de protocolos

Ellos son Ciro, Aron y Melody, los pequeños sanjuaninos que llegaron al mundo en medio de la cuarentena por coronavirus, y pasaron bajo el estricto protocolo Covid del Hospital Rawson.
miércoles, 22 de julio de 2020 00:00

El nacimiento de un bebé significa una situación especial para los papás, un momento soñado y esperado que se vive después de tiempo de preparación, ansias y mucho amor. Fue así que llegaron al mundo Ciro, Aron y Melody los pequeños trillizos sanjuaninos que nacieron en una ocasión especial, nada menos que en plena cuarentena por coronavirus.

Fue el pasado 18 de mayo, momento que sus padres no olvidarán jamás ya que además de que el nacimiento de un hijo nunca se olvida, las circunstancias de la pandemia los llevó a vivir un estricto protocolo en el Hospital Rawson, en pos de que la mamá y los bebés no corrieran ningún riesgo de contagio. Si bien San Juan se mantiene hasta el momento sin circulación comunitaria de coronavirus, los miedos siempre persisten y más ante la llegada anticipada de tres bebés que sin dudas marcaron historia en San Juan.

Cuando la joven mamá Flavia Díaz fue a una de sus primeras ecografías recibió la gran noticia, iba a tener tres bebés. Si bien la imagen en el monitor la sorprendió, eso fue mucho antes de que una pandemia azotara al país, aunque los casos de coronavirus ya habían comenzado a aparecer del otro lado del mundo. Sin embargo hasta entones era solo una fantasía el pensar que durante meses, Argentina y por ende San Juan, se iban a paralizar por un virus.

“El embarazo lo pasé muy bien, sin complicaciones de nada hasta casi los 8 meses cuando nacieron, ya no tenía espacio en la panza y llegaron los gorditos. Fue el 18 de mayo, recuerdo que en el Hospital me recibieron muy bien y mi marido ingresó un ratito conmigo pero después ya no pudo”, recuerda la joven mamá a Diario La Provincia SJ, mientras vive ya en la tranquilidad de su hogar en Alto de Sierra, uno de los momentos más especiales de la maternidad, la lactancia.

Debido a que los pequeños llegaron al mundo antes de cumplir los 9 meses de gestación, la internación en incubadora fue inminente para ellos, aunque el estado de salud era muy bueno. Este proceso lo pasaron tanto los bebés como los papás, en medio de la aplicación del protocolo Covid en neonatología del Hospital Rawson, área que se vio ciento por ciento transformada a partir de la pandemia.

Fue precisamente la jefa de Neonatología del nosocomio, doctora Carmen Grassi, quien detalló a este medio que los cambios no sólo se produjeron en lo estructural, sino también en las actuaciones de médicos y enfermeros del área. Allí donde durante la cuarentena se presentaron sólo dos casos sospechosos de coronavirus en bebés, los cuales resultaron negativos, se extremaron cuidados y se transformó la forma de trabajar.

En un comienzo se pensó por donde sería el ingreso de los bebés que lleguen a consultorio hablando de caso sospechoso. Es por eso que se labró un circuito que comienza con un primer triage hecho por personal de seguridad a partir de preguntas elaboradas por médicos. Si se piensa que realmente es un caso sospechoso de coronavirus, se deriva al bebé a lo que se estructuró como Consultorio Covid Neonatal, donde ningún otro paciente que no sea sospechoso puede ingresar. Ese no fue el caso de los pequeños trillizos aunque los cambios generales que el protocolo señaló sí marcaron el nacimiento de ellos.

“A mi primer hijo lo tuve por parto natural y los trillizos llegaron por cesárea, prefiero mil veces el parto natural (ríe). Sin embargo es una experiencia que no olvidaré nunca, los bebés nacieron a las 4 de la mañana y a las 7 ya estaba en la habitación. Uno piensa muchas cosas antes del parto, sobre todo en este momento de cuarentena y más cuando ellos nacieron que las normas estaban más estrictas a nivel social, pero me enseñaron mucho. Los conocí recién al mediodía del 19 de mayo, fue algo inolvidable porque cuando nacieron solo los escuché llorar”, detalla Flavia en medio de abrazos y besos al pequeño Ciro.

Los sectores divididos de Neonatología son cuatro, el primero de ellos es consultorio externo, el segundo, recepción del recién nacido que es donde se producen los nacimientos. Esos dos primeros lugares son los más importantes para detectar casos de coronavirus. De ahí, los bebés pasan a un tercer sector denominado unidad madre – niño y por último, el de internación del recién nacido, a su vez dividido en tres: unidad de cuidados intensivos, cuidados intermedios y transicionales de chicos pre alta. Por estas áreas fueron por las cuales pasaron los trillizos, sin embargo lo hicieron con transformaciones estructurales y de trabajo.

“Ciro fue quien pasó más tiempo en el hospital, al mes y un día lo pudimos traer a casa. Aron y Melody llegaron antes, los dos juntos. Gracias a Dios ya los tengo a los tres en casa, son muchos los momentos que se viven y si bien al principio fue medio caótico porque con dos en casa me manejaba bien, después llegó Ciro y al tener tres bebés juntos se hizo difícil, creo que era la falta de experiencia. Ahora vamos mejor. En el hospital los podía ver desde lejos en las incubadoras donde estaban, siempre con cuidados que antes debía cumplir”, detalla la mamá, mirando a los cochecitos donde duermen.

Debido al protocolo Covid, las áreas por donde los trillizos sanjuaninos pasaron, cuentan con espacios perimetrados para internación de pacientes con coronavirus, aunque afortunadamente hasta el momento nunca se necesitaron. Sin embargo estos espacios prevén camas y elementos específicos en el área de internación de cuidados intensivos y transicionales.

En medio de ellos se buscó crear espacios donde un bebé con coronavirus estaría internado, separado del resto, y con personal médico “propio” que solo se encargarían de ellos. En este escenario, además se incorporó una incubadora especial únicamente para pacientes Covid y la disposición de elementos que serían usados sólo para ese bebé. Conociendo todo eso es que Flavia sintió la esperada tranquilidad cuando al fin el primero de los trillizos, Ciro, recibió el alta y pudo tener a los tres en casa. Hogar donde su papá y hermano mayor, Luciano de 7 años, lo esperaban junto a sus “compañeros de panza”.

“A las 30 semanas quisieron nacer y en el hospital lograron retenerlos unas semanas más en la panza porque iban a nacer muy chiquitos. Ahí empezaron un poco los miedos, creo que una situación de cuarentena nos pone a pensar en todo pero trataba de estar tranquila así todo salía bien. Es un desafío constante y de aprendizaje diario, el amor que recibí cuando la noticia de que habían nacido trillizos se conoció, fue muchísimo. Mi familia me ayuda todos los días aunque admito que estando sola es cuando empiezo a manejar mejor a los tres, los amo. Buscábamos agrandar la familia pero nunca nos imaginábamos que iban a llegar tres. Es un sentimiento que no se puede describir”, revela la orgullosa y nuevamente flamante mamá.

Ahora los sueños para la familia no tienen techo, los papás trabajan incansablemente para conseguir edificar su casa propia y por eso decidieron usar los $10.000 del Ingreso Familia de Emergencia – IFE – para comenzar la construcción del hogar que esperan tener. “Recién edificamos la primera pieza y estamos esperando el tercer pago para comprar más material. Sabemos que lo vamos a lograr aunque también apelamos a la ayuda del municipio, un bebé te cambia la vida, tres te cambia… la transforman por completo”, señala entre risas de emoción.

Cambios que podrían quedar en Neonatología

En base a la aplicación de los protocolos Covid, es que desde el área de Neonatología esperan que algunos de los cambios que se implementaron puedan quedar de forma definitiva como parte del sector. Uno de ellos es la incorporación del Consultorio Covid Neonatal, que por fuera del ámbito de la pandemia, se espera tener para casos especiales en bebés.

“La del consultorio va a quedar, lo pedimos porque cuando un niño nace bien se le pide a la mamá que vuelva a los 10 días para los controles y si continúa bien va al consultorio del niño sano. Ahora, un bebé que nació prematuro y se va de alta, es un bebé con el que hay que tener muchos más cuidados ya que es de una población vulnerable. En este marco si se presenta un niño con tos, resfrío o catarro entre otras, deberíamos tener otro consultorio de atención y el de Covid cumple con las condiciones”, aseguró la doctora Carmen Grassi.

Otros de los cambios que se aplicarían después de pasada la pandemia, sería el de la estada de las mamás, es decir mantención de la mamá y el bebé después del nacimiento. Debido al protocolo, la estada se disminuyó a 36 horas y se espera que en algún momento vuelva a ser de 48 horas.

Uno de los cambios más importantes que se implementaron en el sector de internación fue la ocupación de una sala que antes era ocupada como office de enfermería, lugar en el que ahora se encuentran camas para bebés que podrían llegar a tener Covid. El espacio está separado del resto y permite una atención exclusiva sin contaminación a las demás áreas. Se espera que ese lugar continúe de la misma forma, de ahora en más.

“Esperamos nunca tener que ver a un bebé con coronavirus, todo se va modificando y nosotros lo hacemos en base a las nuevas disposiciones, sin embargo no se sabe cómo esto puede ir cambiando.  Tengo muchos años de trayectoria de corazón pido poder jubilarme sin tener que atender a un chiquito con Covid, sería una de las experiencias que no me gustaría vivir”, finalizó Grassi.

 

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