Bianqui es una perrita caniche de 13 años de edad. A la familia Barahona llegó cuando era apenas una cachorra para crecer junto a los niños chicos de la familia. Con el correr de los año se convirtió en un miembro más de la familia y Magalí la adora como a una hermana. Con ella viajó a La Rioja para estudiar medicina hace 3 años y cada vez que viaja a San Juan la trae consigo. Sin embargo con la cuarentena establecida para prevenir el Coronavirus, ella quedó varada en aquella provincia con su perrita porque los transportes que trajeron contingentes a San Juan no permitieron que subieran mascotas.

“Tengo mi hija que está varada en La Rioja. El lunes llegó a San Juan desde aquella provincia un contingente de 40 chicos en un colectivo y este jueves trajeron en una combi a 5 chicos más. Mi hija no pudo acceder a ese beneficio porque tiene una perrita y no los dejan subir al colectivo con mascotas”, comenzó contando Myriam Barahona, mamá de Magalí a Diario La Provincia SJ.

La situación de Magalí es la misma de varios chicos sanjuaninos que quedaron como ella varados en La Rioja. Es que “muchos jóvenes decidieron bajarse del colectivo porque no iban a dejar tiradas a sus mascotas. Ellos les decían que los dejaran en cualquier lado, en la casa de algún vecino o amigo pero es la compañía de los estudiantes, no los podían dejar”, agregó.

Magalí viaja siempre de San Juan a La Rioja y viceversa con su perrita Bianqui. Su madre es quien los lleva en el auto pero esta vez ella no consiguió todos los permisos para circular y el regreso dependió de las movilidades contratadas que tenían como fin “repatriar” a los sanjuaninos varados en la vecina provincia.

“La perrita fue la mascota con la que ella creció. Mi hija no iba a dejar a su caniche de 13 años allá porque además tiene problemas de salud y necesita cuidados. Ella decidió bajarse del colectivo con todo el dolor del alma, y del mio, porque no iba a dejar abandonada a Bianqui. Esa mascota la trajimos cuando los niños eran chiquitos”, lamentó la madre con gran preocupación.

Magalí sigue varada en La Rioja con otros chicos y su familia necesita que vuelva porque allá se han detectado muchos casos de dengue y coronavirus, y el temor los aborda. Por eso pide ayuda al Estado para que intervenga no solo por ella sino por todos los jóvenes que están en su misma condición.

“Ella está dispuesta a viajar con el canil, darle las gotitas sedantes, por el tema de seguridad, de sanidad, el certificado de Senasa. Sin embarho no nos dieron la chance. Otra de las chicas tiene un gatito y otro chico un conejito. Rescataron a esos animales y ahora dejarlos abandonados no quieren, van contra sus convicciones“, finalizó Myriam quien destacó que fue “muy difícil y me es difícil pero se que va a buscar su futuro y con todo el dolor del alma accedí a que estudie afuera. Yo la llevé en febrero con su mascota y cada vez que ella viaja yo la llevo y la traigo pero ahora no la puedo traer”.