Historia

Sufrió un siniestro vial, su vida quedó al límite y sobrevivió: ahora la pandemia lo azotó y necesita ayuda

Lucas Oyola sufrió un accidente de tránsito en el 2018 y quedó grave. Logró salir adelante pero la pandemia complicó su tratamiento.
viernes, 20 de noviembre de 2020 08:57
viernes, 20 de noviembre de 2020 08:57

Lucas Oyola trabajaba como albañil y un siniestro vial lo dejó en gravísimo estado, el 15 de mayo de 2018. Si bien logró salir de Terapia Intensiva y recibir el alta, su salud quedó muy afectada. Desde aquel día permanece en silla de ruedas con una traqueotomía y con asistencia necesaria permanentemente. 

Su recuperación era lenta y progresiva, gracias a distintos tratamiento, sin embargo producto de la pandemia se detuvo todo. La llegada del coronavirus generó que se reduciera notoriamente el tratamiento con los profesionales e incluso el acceso a medicamentos e insumos que hasta agosto era constante y normal. 

"Tuvo TEC grave y si bien en Córdoba recuperó la movilidad de la mitad del cuerpo, la otra mitad aún no la recupera. Estamos atrás de que nos brinden más ayuda para la rehabilitación porque, producto de la pandemia, quedó con poca rehabilitación", explicó Pabla Oyola, hermana del joven que hoy tiene 28 años de edad, a Diario La Provincia SJ.

Desde que está con internación domiciliaria, noviembre del 2019, Lucas recibe asistencia en fonoaudiología, kinesiología y enfermería pero como consecuencia de la pandemia, se redujo la cantidad de rehabilitaciones.  

"Lo preocupante de ahora es que estamos teniendo mucha carencia de medicamentos fundamentales. Nos encontramos con realidades que nos dan menos de la mitad de los medicamentos. Hay un anticoagulante que todos los días tiene que ponerse una ampolla de 40 mg sino se le puede hacer una trombosis. Eso hace 1 mes y medio está en falta porque lo ocupan con los pacientes con COVID internados", lamentó la hermana.

Cuando la familia de Lucas se enfrentó a esta situación, rápidamente se pusieron en campaña en las redes sociales para conseguir el medicamento. Gracias a la solidaridad, no solo de sanjuaninos sino de personas de diferentes puntos del país, pudieron obtenerlo pero la lucha sigue. 

Lucas con su mamá antes del accidente

"Gracias a Dios se generó una convocatoria masiva y se comunicó hasta gente de Córdoba, algunos han donado algunas ampollas y me han preguntado que otras cosas necesitamos", explicó Pabla y agregó: "la pandemia acarreó que se produzca una falta de insumos en la provincia. Eso lo entiendo porque son tiempos que vivimos que no lo esperábamos pero necesitamos que a Lucas lo asistan. Él está sin poder hablar por la traqueotomía pero está consciente y entiende todo lo que le decimos y se comunica con nosotros por señas".

Ahora la familia se puso en campaña para conseguir enoxaparina sódica, budesonda, tryptaglin Amitriptilina 25 mg, lactulosa y un bidepestador y una grúa para movilizarlo.

Esto último es muy importante porque Lucas tiene 27 años, mide cerca de 1.90 metros y a su familia se le complica cuando deben levantarlo para pasarlo de la cama a la silla de ruedas.

"Mi mamá es una señora mayor, tiene 73 años, y lo debe dejar postrado cuando no estamos porque no puede levantarlo sola. La grúa no la pudieron dar por toda esta crisis. Lamentablemente ahora todo está trabado porque hay muchas urgencias", explicó destacando que uno de los medicamentos que toma cuesta 30 mil pesos mensuales (cada ampolla cuesta mil pesos y se necesitan 30 al mes). 

"Mis hermanos son albañiles, mi mamá tiene una jubilación y por eso tuvimos que salir a pedir porque nos cuesta todo. Otro medicamento la botellita cuesta mil pesos y se necesitan 7 al mes. Ninguno de la familia tiene la plata, todos somos empleados comunes", señaló.

El siniestro vial

El 15 de mayo de 2018, Lucas iba manejando un auto Chevrolet Corsa cuando terminó impactando contra una moto a plena siesta. El conductor del menor rodado terminó con una fractura de pelvis y Oyola se llevó la peor parte.

Tiene 26 años y sufrió un daño cerebral grave en la protuberancia  (TEC severo con lesión). Permaneció un mes en terapia intensiva y dos meses en clínica Médica del Hospital Rawson. Su diagnóstico era grave con pronóstico reservado. Su situación era delicada ya que el análisis medico indicó en una primera instancia un diagnostico negativo y existía la posibilidad de que el paciente quedara en estado vegetativo.

Los profesionales de salud que lo atendieron le mencionaron a sus familiares la posibilidad de una internación en una clínica de rehabilitación Castillo Morales en Córdoba, pero las esperanzas eran casi nulas para él debido al estado crítico en que se encontraba, y no podían afrontar el gasto que esto ocasionaría. Afortunadamente el Gobierno de San Juan le dio cobertura y se pudo afrontar el tratamiento.

Sus avances fueron enormes y en noviembre del año pasado volvió a San Juan. Desde ese día permanece con internación domiciliaria.

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