A 114 años de su natalicio

Las tres máximas que pidió Buenaventura Luna a su hijo en una carta con tintes de testamento

Este domingo se cumplen 114 años del nacimiento de Eusebio Jesús Dojorti. Su nieto, Carlos Semorile relató las tres cosas que pidió el poeta a su primer hijo, en una conmovedora carta.
domingo, 19 de enero de 2020 00:00
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Hace 114 años, un 19 de enero de 1906 nacía Eusebio Jesús Dojorti, más conocido como Buenaventura Luna. Su vida transcurrió entre poemas y letras que marcaron generaciones y hoy se lo recuerda como el poeta huaqueño. Entre todos aquellos escritos, hay uno que pocos conocen y es guardado celosamente por su familia: una carta escrita a su hijo como testamento antes de morir.

Se trata de un manuscrito destinado su hijo mayor, José María "Marucho" (1934-2011) en la que le da consejos para su vida. "Es considerado el testamento que deja el padre a su hijo y lo hace desde los umbrales de la vejez", contó Carlos Semorile, nieto y recopilador de la biografía de Buenaventura Luna, a Diario La Provincia SJ.

Dojorti tuvo siete hijos con Olga Maestre, los tres primeros nacieron en San Juan, Marta Olga, José María, Brígida  del Carmen. Los otros cuatro en Buenos Aires, Eulalia Beatriz, Mónica del Rosario, Eusebio de Jesús y Juan Pablo. La carta no está fechada pero se cree que fue escrita poco antes de morir. En ésta revela los anhelos hacia su hijo, de ese padre joven pero enfermo.

"Tú eres un hijo muy bueno, muy inteligente y muy capaz. Mereces un hermoso destino; y yo no tengo cosa mejor que desear en el resto de mi vida", dice en aquella carta, de acuerdo a lo que explicó Semorile, y luego confiesa que no debería tomarlo a él como ejemplo porque su vida "no es testimonio de virtudes pero si de sufrimiento y experiencia".

Luego de esta introducción, le pide tres cosas. La primera que "sea tranquilo y tolerante con su madre, que ha sufrido más que los dos". La segunda, "que nunca haga algo de lo que tenga que avergonzarse ante el mundo", tanto "un acto como un pensamiento". Así será fuerte y alcanzará el triunfo que él no alcanzó. Y tercero, "que acepte y siga estos consejos", que "nunca mienta ni se muestre cobarde".

En aquella carta también le aconseja que "no siga el ejemplo de muchachos callejeros", que "estudie y sepa enfrentar todas las dificultades". Si sabe escuchar estos consejos, le asegura que "llegará alto y el morirá dichoso y orgulloso de los logros de su hijo".

"Es una carta que muestra el sentimiento de un padre, que en pocas palabras orienta a su hijo, que le servirán en su vida. Si bien está dirigida al hijo mayor, estos consejos son válidos para los otros hijos", reflexionó Semorile quien destacó que "conmueve la sencillez y ternura que atraviesa el texto" y que esta carta lleva "conocer una faceta desconocida de Eusebio Dojorti" en su rol de padre, preocupado por el futuro de su familia.

Buenaventura murió el 29 de julio de 1955 a la edad de 49 años y aquellas líneas fueron escritas mientras estaba enfermo, "presintiendo su final".

Se lo recuerda como el “sempiterno nostálgico”, pero este fragmento es revelador de su personalidad: “…. Soy un hombre feliz porque creo en la bondad de los otros y en la bondad providencial de Dios…. Yo creo en todo y, tal vez por eso, me tengo por un hombre singular y extraordinariamente feliz”.

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