Solidaridad

Cada vez más locales comerciales en San Juan apuestan a ayudar al que más lo necesita

Desde una marroquinería y una ferretería, hasta un kiosco y una confitería, de a poco los locales comerciales sanjuaninos se suman a la iniciativa de ayudar al que lo necesita.
viernes, 26 de julio de 2019 00:00
viernes, 26 de julio de 2019 00:00

Ayudar al que lo necesita. Tender una mano y conseguir una sonrisa. Varios sanjuaninos apuestan, en tiempos difíciles, a aportar desde su lugar para que el otro esté mejor. Una tendencia que empezó tímidamente el año pasado con dos locales comerciales, ya se fue multiplicando en la provincia con el fin de ser solidarios sin sacar réditos económicos. Solo por la satisfacción de conseguir una alegría en quien necesita una mano.

Una confitería, un kiosco, una marroquinería y hasta una ferretería se animaron en San Juan a ir más allá de su objetivo comercial y ser un lugar de servicio solidario para los que más lo necesitan. La tendencia nació el año pasado con dos locales comerciales y este año se sumaron otros dos con un "granito de arena" para hacer una sociedad mejor.

Una de las que empezó con esta tendencia fue Antonella Sabatini que junto a su esposo y su equipo de trabajo de la tienda Leysa (ubicado en General Acha a metros de Santa Fe) decidieron convertirse en "medio" para ayudar a la gente a que no pase frío en el invierno. La iniciativa nació el año pasado y ahora transita su segundo año consecutivo. 

"El año pasado fue muy crudo el invierno, hacía mucho frío y pensamos cómo podíamos ayudar como equipo desde el local", comenzó relatando Antonella a Diario La Provincia SJ. Al principio usaron un fichero para colocar la ropa que tenían en casa y que le podía ser útil a alguien en condición de calle o necesitado.

"En un mes y medio repartimos más de 500 prendas. A partir de esa experiencia lo llenamos este año, lo pusimos y empezó a crecer de a poco. Los días de más frío, esto se queda vacío. De a poco los medios nos ayudan para que nos donen y la gente pasa y se lleva lo que necesita. La mayoría pide permiso y son desde niños a adultos. Hay cada historia y con solo poner esto, el alma se llena", agregó.

Este año, decidió volver a apostar a esta iniciativa y en poco tiempo ya lleva más de 300 prendas donadas. "El agradecimiento de la gente es hermoso. A los que están pensando si sumarse o no, los incentivo a que se animen porque es una experiencia para repetir y enriquecedora", subrayó.

Por su parte, Silvana Jofré también se animó a ir más allá de la confitería que tiene en calle Rivadavia y España en Capital, y apostó a la solidaridad. Ella con su socio apostaron a brindar un te caliente en invierno o un jugo fresco en verano de manera gratuita para las mamás que necesitan amamantar y que transitan por ahí en cualquier momento. 

"El año pasado empezamos con este incentivo para las mamás. Yo he sido mamá y tener que desabrigarte para dar la leche, es muy difícil. Como sabemos que da sed, ofrecemos en invierno algo caliente que tomen y en verano algo fresco. Hasta ahora son pocas las mamás que se animaron porque les cuesta un poco. Mucha gente es desconfiada y piensan que les podemos cobrar el té o que les vamos a pedir que consuman además otra cosa y no es así", aclaró Silvana.

Pero su "granito de arena" no solo lo hacen con las mamás que dan de mamar sino también con aquella persona que necesita utilizar el baño, más allá que no sea cliente ni consuma. "Me ha pasado que no me dejaban entrar al baño cuando estaba en otro lugar y eso es feo. Tener una necesidad y no tener donde ir, es triste. Hemos tenido gente que ha venido y lo hemos dejado pasar", agregó. 

Como Silvana y Antonella, hay dos sanjuaninos que también quisieron ayudar desde su lugar: Gonzalo Cortéz y Javier Barrientos

Gonzalo Cortez empezó la ayuda incentivado por su hijo de 7 años. El hombre colocó un perchero solidario en su kiosco llamado La Ñata, ubicado en avenida Libertador 4609 Oeste, en Rivadavia. Allí sacó un carrito que tenía y lo llenó de ropa. Luego le sumó un canasto y los vecinos colaboraron con más prendas, y quienes necesitan abrigo no dudan en acercarse por ahí y tímidamente sacar lo que necesitan.

Javier Barrientos colocó en un dispenser de agua caliente con dos bolsas para los que necesitan tomar algo en su ferretería "El cosito del coso", ubicado en calle José Dolores 701, antes de General Acha. Café, té o mate cocido son las propuestas gratis que ofrece en su ferretería para "pasar el frío". 

 

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