Declaración

Marcela Pérez: "a mi nieta le muestro una foto de Yamila para que conozca a su mamá"

Marcela es mamá de Yamila Pérez, la joven de 27 años de edad que el 16 de junio de 2018 fue brutalmente asesinada. Su cuerpo apareció el 18 de ese mes. La chica era mamá de una bebé de un mes de vida que ahora vive en San Luis con su abuela biológica.
lunes, 17 de junio de 2019 00:00
lunes, 17 de junio de 2019 00:00

"Quiero que mi nietita recuerde a su mamá y que me vea a mi como su abuela". Con esas palabras Marcela Pérez, mamá de Yamila Pérez, explicó que la hijita que dejó la joven asesinada y mutilada hace un año, es la "luz" del hogar. Cuando murió Yamila, la bebé tenía apenas un mes y 10 días y estaba aún internada en el Servicio de Neonatología del Hospital Rawson. Hoy, es una linda nena de más de un año, que vive en San Luis con su abuela biológica, donde es cuidada por toda la familia.

"Para nosotros es un tesoro. Acá todos los chicos la quieren y cuidan. Estamos felices de tenerla", relató Marcela a Diario La Provincia SJ. La madre biológica de Yamila Pérez vive con algunos de sus hijos, que incluso son chicos de edad y lleva la crianza de la bebé a la par de su compromiso con el pedido de justicia por el brutal asesinato que sufrió su hija el 16 de junio de 2018.

"Mi nietita es hermosa y trato siempre de que sepa quién fue su mamá. En mi casa tenemos fotos de Yamila y a mi nieta le muestro siempre una de ella para que conozca a su mamá", relató Marcela quien le pidió a la justicia algún dato de las otras dos hijas de Yamila, de 8 y 10 años de edad, para que conozcan a la bebé.

"Quiero que conozcan a su hermana, no sé si ellas saben que existe. Yo no pido tener yo a las niñas, solo que conozcan a su hermanita. Cuando fui al juzgado a pedir información, no me quisieron dar. Me dijeron que estaba bien y que si las hermanitas la querían conocer que la busquen ellas cuando sean grandes", lamentó la abuela quien tiene como mayor interés que la bebé tenga vínculos afectivos con sus hermanas porque "yo no sé hasta que edad le puedo vivir".

Pero la voz de Marcela deja traslucir una mezcla de emociones que la invaden cuando recuerda el crimen de su hija. Dolor y bronca se conjugan al pensar que en un año, quedaron muchos huecos oscuros en la investigación policial que la llenan de duda y hacen que la causa judicial no conforme en el camino que sigue.

"Me dieron el expediente pero hay muchas cosas que no cierran y cada vez que voy a Tribunales no me quieren dar información de cómo sigue el caso", agregó indignada. La causa está en manos del Tercer Juzgado de Instrucción, a cargo del juez Guillermo Adárvez y según relató la mujer, en el texto que tiene en su poder figura que el único detenido Evaristo Molina confesó que su esposa sabía del crimen y que no indicó dónde arrojó las extremidades de Yamila después de haberla mutilado.

Precisamente es eso lo que más la inquieta a Marcela. Es que para ella, Molina no actuó solo en el crimen e incluso considera que su esposa también tendría que haber sido apresada por cómplice. "Ese hombre tiene 70 años y no creo que la haya matado él sólo a mi hija. Yamila era una chica grande de cuerpo y fuerte", destacando que alguna vez ella denunció una causa de drogas y "jamás le pusieron seguridad de la Policía Federal, nunca fue testigo protegida".

Precisamente en esto es que radica su constante pedido de justicia, el cual siente que no se callará hasta que se conozca la verdad y haya condena efectiva ejemplar. Mientras se sustancia esta causa, sigue paralelamente otro pedido a la justicia, pero esta vez vinculado a la bebé que dejó Yamila. 

El caso de Yamila conmovió a los sanjuaninos, porque su cuerpo apareció mutilado, sin sus brazos, precisamente porque en uno de estos tenía un gran tatuaje. El asesino además le sacó el pellejo de la cara  incluso parte del cuero cabelludo. Se cree que el aberrante crimen lo concretaron en otro lugar y allí directamente depositaron el cuerpo. 

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