Historia

Omar tiene 10 años y atraviesa una difícil enfermedad que necesita tratarla en el Garrahan

El pequeño debe hacer estudios médicos en Buenos Aires pero la obra social se demora en las autorizaciones. Temen perder el turno. El niño perdió muchos kilos y masa muscular.
martes, 09 de abril de 2019 11:10
martes, 09 de abril de 2019 11:10

Omar es un niño activo, tiene 10 años y es un muy buen jugador de hockey. Sin embargo, en los últimos días su salud atraviesa una difícil situación. Padece una enfermedad que es compatible con Acalasia pero el diagnóstico aún no es preciso y necesita tratarse urgente en el Garrahan. Sin embargo la obra social de los empleados de comercio, OSECAC, no le da la autorización inmediata de dos estudios y podría perder el turno para atenderse en Buenos Aires.

"El turno lo tiene el 24 de abril y me han dicho que las autorizaciones demoran más de 15 o 20 días. Pero si es así, pierdo el turno. La obra social nos dijo que reconocen pero ahora no hay médicos auditores y la autorización es de acá a 15 días como mínimo", señaló con gran angustia Roxana Villegas, mamá del pequeño. Los estudios que necesita con urgencia la autorización es por una manometría esofágica de alta resolución y un estudio de vaciamiento esofágico minutado.

"Es una enfermedad que no se ha podido dar un diagnóstico preciso porque no hay aparatología en San Juan. Solo se detecta en el Garrahan con estudios de alta complejidad. Es una enfermedad que son de personas adultas, para manifestarse pero mi hijo tiene 10 años y el dolor no es permanente sino momentáneo", agregó Roxana a Diario La Provincia SJ.

La enfermedad es más común en adultos que en niño y suele manifestarse con dolor cuando está al final de la misma. Por eso es la gran preocupación no solo de sus padres sino de toda la familia y amigos. Ante este escenario, su doctora fue una de las primeras en comprometerse 100% en la causa y mover "cielo y tierra" para que el niño salga adelante.

"Está muy comprometida, ella hizo todos los trámites para que le hagan los estudios en Garrahan. Ya tiene turno y el 22 de abril estaríamos viajando. Es un cuadro no común. Por eso no han podido dar con el diagnóstico certero. Mi doctora está muy comprometida con mi hijo y ella hizo todos los contactos", destacó. 

El pequeño lleva un mes sin comer sólidos y su dieta es a base de líquidos. No puede pasar ni una fibra minúscula de ningún sólido porque le genera dolor al niño. Eso ha hecho que baje mucho de peso y pierda masa muscular. Por ello el miércoles pasado lo iban a internar, pero prefirieron esperar el viaje a Buenos Aires. 

"Nos dieron un panorama horrible. Mi doctora me dio un certificado que en el caso que persista el dolor lo internen", agregó la madre quien definió a su hijo como "un niño increíble". Es que pese a lo dolores, el pequeño le pone la mayor fuerza y energía para salir adelante, siempre con una sonrisa. Precisamente esa alegría y ánimo es el que traslada a las personas que lo conocen tanto en la escuela como en el Club Social donde jugaba al hockey.

"Trato de que haga una vida normal, sabemos como será el estudio allá. Lo que la doctora intenta es que el estudio sea ambulatorio. Si lo interno acá se pedirá la internación allá. Anímicamente se ve bien, el dolor no es permanente, es momentáneo. Inmediatamente se le pasa el dolor y está jugando. El niño lleva un mes sin sólido. Se alimenta con jeringa", puntualizó.

Ante este panorama, y pese a que la familia no quiere recibir ayuda porque consideran que puede haber gente que lo necesite más, todo su entorno se movilizó en una mega campaña solidaria. Los primeros que lanzaron todo fue el club donde su hijo hace hockey. Allí organizan una campaña de donaciones mientras que los vecinos hicieron un bingo solidario.

"Se los agradezco, si bien esta ayuda es por la solidaridad de la gente, la predisposición y voluntad, en el caso que el dinero no lo ocupara, y que sea más simple al panorama que me dieran, ayudaré con esos fondos a Fundamé o cualquier otro fin solidario. No quería pedir ayuda, ni tenía la intención de hacerlo tan público, pero la gente se movió igual y se los agradezco", señaló la madre de corazón de Omar quien no sabe cuál es la magnitud de la enfermedad de su hijo, sí sabe que no funciona el esófago y que sólo se puede alimentar con líquido.

Omar llegó a la vida de Roxana y su marido hace nueve años y los llenó de luz y alegría junto con su pequeño hermanito que por aquel entonces tenía tres años de edad. Hoy llevan nueve años juntos y la adopción está a punto de salir. El amor que comparten es inmenso, por eso la angustia y el dolor por el futuro de ellos es muy grande y además de cualquier ayuda solidaria pide "oración para que esto pase como un mal momento". "Agradecería todas las oraciones", finalizó.

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