Para probar

Mariela Leon, la emprendedora que usó lo natural para sanarse y ayudar a los demás

Estudió las propiedades de las plantas y se propuso una vida más sana. Hoy es dueña de Serendipia, una empresa con productos innovadores, en base a aceites esenciales y sin conservantes artificiales.
domingo, 07 de abril de 2019 18:10
domingo, 07 de abril de 2019 18:10

Mariela Leon es una cordobesa, sanjuanina por adopción, dueña de un emprendimiento que no solo le cambió la vida a ella sino a muchos otros sanjuaninos. Se trata de Serendipia, una empresa relativamente nueva que, con precios accesibles, ayuda a los consumidores a tratar mejor su piel y a pequeñas comunidades a generar un ingreso extra.

"Hace dos años que soy emprendedora pero desde hace seis que me vengo formando. Hace siete años atrás me enfermé de la vejiga que es el receptáculo de todas las toxinas del cuerpo. Ahí me empecé a preguntar qué era lo que estaba comiendo, qué tomaba, qué me ponía en mi piel. Comencé a investigar y me di cuenta de que había toxinas en todos lados, derivados del petróleo, y empecé a buscar otras formas más naturales de comer y de usar en cremas", comenzó Mariela en diálogo con Diario La Provincia SJ. 

El lograr este cabio no fue sencillo, y requirió de mucha investigación. "Estudié fitoterapia que tiene que ver con el uso medicinal de las plantas, al mismo tiempo me recibí de administradora de empresas. Empecé haciéndo mis productos para mi círculo cercano, pero me parecía que todos se merecían probarlos. Quería curarme yo y ayudar a otros, y Serendipia es un hallazgo afortunado que uno no se espera", explicó la emprendedora.

Algunos aceites esenciales son difíciles de conseguir y resultan muy costosos por lo que Mariela decidió basar su producción en productos sanjuaninos. "San Juan tiene recursos naturales importantísimos que no son aprovechados. Nos consideramos un proyecto de triple impacto porque por un lado ayudamos a la comunidad brindándole trabajo, ya que nuestros insumos provienen de pequeñas cooperativas de pueblos alejados. Ayudamos al medio ambiente porque no generamos ningún tipo de residuo, nuestros productos no tienen químicos ni conservantes, por lo que no tenemos parabenos, ni sulfatos, ni derivados del petróleo. Y finalmente, brindamos un servicio a la comunidad".

Los productos
Tiene una línea muy amplia, pensada para distintos tipos de piel y de cabello. "Hacemos cremas, bálsamos medicinales como ungüentos para los dolores articulares, contracturas, para poder dormir bien. Hay para piel seca en base a aceite de oliva y de pepita de uva, el de piel grasa tiene aceite de almendras y de té verde, la apta para todo tipo de piel lleva aceite de coco". 

Los productos de higiene son todo un éxito ya que no solo rinden más, tienen más propiedades y no generan basura con el envase plástico de los tradicionales. "Tenemos jabones, shampoo sólido, que es una pastilla que humedecés y te pasás por el pelo. Es igual que el shampoo convencional pero no tiene ni sulfatos, ni siliconas, ni parabenos, los nuestros tienen un 100% de activos. Duran entre 80 y 90 lavados, lo que equivale a dos botellitas, pero tiene un efecto sumamente potenciado ya sea para limpiar o nutrir, dependiendo del producto".  

La preparación de un pequeño pote le puede demandar a Mariela, un trabajo de mes y medio. "Lo que más tiempo lleva no es hacer la crema en sí, sino el preparar los aceites vitaminizados. Para piel sensible se hace un maserado con flores de lavanda y caléndula, por lo que los aceites se resguardan en un lugar oscuro por 45 días. Es mucho tiempo y dedicación". 

Si bien es una empresa nueva, en poco tiempo tuvo un gran crecimiento y sueña con ampliarse. "Me gustaría que los productos lleguen a todos, y que la gente no consuma impulsivamente, sino conscitemente, que no compren algo porque tiene un rico olor. Los productos con tantos aditamentos químicos nos generan un efecto a largo plazo. La piel come, se nutre, entonces tenemos que darle algo sano", sentenció. 

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