Historias

Pastoral carcelaria: los que se animan a ir al Penal a escuchar y sostener en la fe a los presos

Pertenecen a distintas parroquias y los une una misión y vocación plenas: encontrar a Jesús en quienes cumplen penas por distintos delitos, superando todo perjuicio.
domingo, 28 de abril de 2019 14:21
domingo, 28 de abril de 2019 14:21

Afirman que sintieron un llamado al que no pudieron decirle que no y como los caminos de Dios son misteriosos, no dudaron en decir sí. En San Juan, la Pastoral Carcelaria Católica está integrada por 20 personas que todas las semanas van al Penal de Chimbas con un propósito fuerte: encontrar a Jesús en la mirada y la historia de vida de quienes cumplen condenas por distintos delitos.

Su decisión de evangelizar en un lugar donde se siente por sobre todo la condena social "desde afuera y adentro" no es fácil pero saben que no hay marcha atrás. O mejor dicho, no se puede porque el compromiso que se abraza es tan fuerte que forma parte de sus vidas y no pueden faltarles a quienes abren su corazón, desde sus duras historias.

"Jesús nos manda de 2 en 2, como dice la Palabra. Y a veces, vamos tres por pabellón o como nos gusta decir a nosotros hacia los grupos de personas. Asistimos lunes, miércoles y viernes, con los permisos correspondientes y nos organizamos por disponibilidad horaria. Hay personas que van un día y otras, los tres", contó Celeste Fuentes, integrante de la Pastoral, a Diario La Provincia SJ.

Como todo visitante, pasan por requisas y les permiten ingresar a los distintos pabellones en los que van dispuestos antes que nada a escuchar. Pero lo hacen "eliminando todo juicio". "A nosotros no nos interesan las causas que tienen sino asistirlos en la fe. Sus historias de vida son demasiado duras y a veces, no alcanzan las palabras para conocer la crudeza de sus vidas. Nos abren el corazón y en ocasiones, solo somos la mano en el hombro, el abrazo y las lágrimas que expresan lo que sienten. Es muy fuerte lo que se vive y sin vocación, realmente no se podría llevar adelante esta tarea", agrega Celeste que, a sus 19 años, pisó por primera vez el Penal. Antes, de muy chica, había sentido la necesidad de ir allí pero no entendía a qué se debía esa curiosidad. Más adelante, supo que era a través de la religión que debía cumplir allí su misión. Convencida, tomó ese camino y lejos está de dar un paso atrás.

"Nos permiten dar catequesis a quienes quieren desde bautizarse a casarse en el Penal. Otros detenidos han formado grupos de oración y con nuestro capellán Eduardo Gutierrez, participamos de misas en forma regular. También se han representado Vía Crucis y Belén Viviente. Ellos se preparan con un guión y participan activamente. Se trata de encontrar a Jesús en las miradas de quienes están privados de la libertad. Hay una sobreestigmatización de quienes están en el Penal y cuando uno los conoce, puede entender lo que pasaron y lo que quieren para ellos, cuando salgan de allí", señaló.

Ese mismo enfoque comparte Wanda Soria, quien al ver una convocatoria para la Pastoral en Canal 4 decidió sumarse. "Uno se pregunta, una vez que ingresa allí: ¿Jesús está acá? Y sí, está", señala en la entrevista con Diario La Provincia SJ. "Es una experiencia única y personal la que se vive allí. Pasé una Navidad con ellos en la que representé a María en un Belén Viviente. Ellos habían organizado todo; incluso se las ingeniaron para que la Estrella de Belén estuviera sobre el Pesebre. De lo poco que tienen, dan todo", señaló.

Para ella, las charlas eran lo más enriquecedor. "Íbamos con la Palabra y nos sentábamos en un lugar. De a poco se acercaban a compartir unos mates; otros dejaban de jugar a la pelota y se animaban a conocernos. Cantamos alabanzas, les leíamos la Biblia y muchos de ellos nos contaban que ni siquiera sabían leer y que les hacía muy bien participar en la Pastoral", describió.

"Nos han confiado cosas muy personales: desde su arrepentimiento por estar allí hasta su afirmación de que son inocentes. Que pasaron o pasan por la droga y que muchas veces, su familia los dejó de lado. Incluso, muchos dicen que ni siquiera podrán volver a su barrio porque la condena social es enorme. También, otros no dudaron en decir que Dios los había olvidado y allí estábamos nosotros, para que descubrieran que no es así", afirmó.

Tanto ella como Celeste afirmaron que la situación de vulnerabilidad social atraviesa a los internos pero labores como la de la Pastoral les ayuda a conectarse con los valores. "Nos solo comparten sus historias, sino su voluntad de cambiar. Si se lograra ver eso, realmente su historia podría ser diferente en el afuera para salir de esa marginalidad", destacó Wanda.

Celeste, a su vez, rescata que se necesitan más voluntarios para la Pastoral y que "quizás hay personas que quieren ayudar a los internos y no saben cómo. La Fe es uno de los caminos".

Quienes quieran informarse y sumarse a la Pastoral Carcelaria Católica, pueden comunicarse al 264 4045462, al Facebook: Pastoral Carcelaria Católica San Juan o al Instagram: Pastoral Carcelaria SJ. Además, se reúnen los miércoles a las 9:30 hs. en la Parroquia María de la Merced (Caseros 202 Sur, frente a la Plaza Aberastain).

 

 

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