Historia

Es sanjuanina, abortó y se arrepintió: “nada se soluciona con otra muerte”

La mujer a los 19 años de edad, quedó embarazada y después de que su novio le dijera que no quería tener a su bebé, decidió abortar.'Los pensamientos que gobernaban mi vida eran temores, al no tener un apoyo de familia', narró.
miércoles, 08 de agosto de 2018 20:00
miércoles, 08 de agosto de 2018 20:00

"¿Quién puede restaurar la tristeza, angustia o culpa después de un aborto?". La pregunta se la hizo Andrea Miranda, una sanjuanina que cuando tenía 19 años de edad dio uno de los pasos más difíciles de su vida y hoy cuenta con dolor cómo hizo para conllevar ese pesar toda la vida. A miles de kilómetros de donde se debate la ley que divide al país, Andrea aseguró que ella habla desde la voz de la experiencia y por eso hoy porta el pañuelo celeste defendiendo las 2 vidas.

Es que a los 19 años de edad, ella quedó embarazada y después de que su novio le dijera que no quería tener a su bebé, decidió ir a una salita para pedir ayuda. Allí le dijeron qué tenía que tomar y ella siguió al pie de la letra tomando el medicamento. Luego quedó internada tres días, le hicieron un legrado y volvió a casa pero su vida cambió 100%.

"Los pensamientos que gobernaban mi vida eran temores, al no tener un apoyo de familia y no tener una pareja estable. Él no quería seguir adelante el embarazo y tocó en mi vida decidir qué hacer. Y por el temor pensando que no podía seguir adelante con el niño decidí abortar. Lo hice de manera clandestina. Me sugirieron en una salita cómo hacerlo, qué pastillas tenía que tomar y si sentía un dolor diferente a lo que estaba acostumbrada era porque me habían quedado restos y tenía que ir al hospital", explicó la mujer en radio Sarmiento.

Andrea contó que hasta ese lugar llegó para "liberarse" del bebé pero nunca se dio esa liberación que buscaba, al contrario le generó "más tristeza". "Nunca la solución va a ser un aborto, jamás. Ahora, es un aprender a vivir pero tomada de la mano de Dios, donde el temor no gobierna tu vida, quizás esta situación de confrontar las emociones de angustia, tristeza, culpabilidad, da la respuesta. Tal vez la respuesta no es abortar", agregó. 

El temor a estar sola, no recibir el apoyo de la familia ni de la pareja, el miedo a no poder continuar con los estudios, o perder la libertad que da no ser madre, fueron algunos de los factores que no solo se dieron en ella sino que se dan en miles de argentinas que deciden seguir ese camino del aborto. En el caso de Andrea, estos factores se dieron y hoy se arrepiente de haber sido "egoísta".

"Hacer un aborto legal no es seguro. Quién puede restaurar la tristeza, la angustia y la culpa. Nunca es la respuesta, al contrario, te sentís más culpable porque matas a alguien. Después me sentía culpable, había cierta cobardía, pensás en vos mismo pero no en quien llevas adentro. Me llevó tres años recuperarme, encontrar a Jesús me ayudó a salir adelante", puntualizó.

Finalmente reflexionó no solo sobre su experiencia sino sobre la de otras chicas que cuando la escucharon se acercaron a ella y compartieron el mismo sentimiento tras practicarse un aborto. "Me dijeron que salieron mal, angustiadas, llorando, queriendo recuperar el bebé que ya no está. Por eso la respuesta nunca es la muerte. Cuando vos matas a alguien, en tus emociones como mujer repercute, queramos o no es una muerte. La solución es cómo puedo solucionar esta situación sin la muerte. Nunca el restar es una solución para la mujer. Lo que recomiendo es poder trabajar tanto con psicólogos y como en lo espiritual", finalizó la mujer quien aseguró que cree "en el poder de la restauración y en el amor".

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