Su historia conmueve al país y consiguió la repercusión de varios medios nacionales. José Fabián Ortiz es sanjuanino pero vive en Salta donde tuvo un gesto solidario que es de destacar. El hombre, tiene 40 años, es oriundo de Valle Fértil, no tiene hijos pero si sobrinos que “adora”. Trabajó para una empresa minera en San Juan y ahora se desempeña en el área de logística de una firma encargada del recambio de vías de tren dentro del Plan Belgrano en aquella provincia. Allí pasó a ser de un vecino desconocido de la zona de Joaquín V. González a una persona muy querida. 

Todo sucedió en cuestión de días. El sanjuanino había comprado un número de rifa para ayudar a una nena que tiene leucemia y había prometido que si ganaba iba a donar el auto. Así fue. El 21 de julio, el empleado administrativo se enteró que había salido ganador del auto y en vez de dejárselo, pese a necesitarlo, se lo donó a la familia de la nena que necesita ayuda para vivir.

La pequeña que lucha para recuperar la salud es Brenda Ruiz, una nena de 8 años de edad que vive también en la localidad donde está el sanjuanino. La pequeña padece leucemia aguda y se encuentra internada en el hospital Garrahan de Buenos Aires.

“Yo siempre digo que no hay que tener mucho dinero para colaborar cuando alguien lo necesita”, le aseguró Ortiz a Infobae en un diálogo telefónico y luego agregó: “Yo sé manejar, pero desde que llegué a Salta no tuve el dinero como para poder comprarme un auto. Me muevo en colectivo y a veces voy a trabajar en bici o hasta caminando. Generalmente tardo una media hora en llegar al trabajo”.

Su gesto solidario nació después de una comunicación telefónica que tuvo con un locutor de FM La Esperanza que le contó que estaba en una campaña solidaria para juntar fondos para la nena. En ese momento él quiso comprar un par de números sin pensar en el resultado.

“Me dijo que el bono contribución costaba unos 100 pesos y que el premio mayor era un auto. Yo, al saber lo que estaba en juego, ya le avisé que si lo llegaba a ganar, no me podía llevar el auto. No correspondía. Aún así, compré dos bonos”, explicó Ortiz.

A los pocos días le llamaron y le dijeron que había ganado y que tenía que hacerse presente en la radio para recibir las llaves de las manos de la abuela. “Cuando llegué al lugar, vi que la familia estaba entregando su propio auto para poder ayudar a la nena. Era un Renault 11 blanco que funcionaba muy bien. Creo que era del 98 o del 99, debía ser de los últimos años en los que fue fabricado”, relató, recordando que la abuela de Brenda y Ortiz se saludaron con un beso y un abrazo. El hombre le susurró al oído que jamás aceptaría llevarse el auto.

“Apenas se lo dije, la mujer se puso a llorar sin parar. No sabía cómo agradecerme el gesto. Pero yo no me imaginaba haciendo otra cosa. Era lo único que podía hacer. Después, decidimos grabar en video la ceremonia de la entrega de llaves para que la radio pudiera hacerla al aire”, finalizó destacando que lo recaudado por la rifa fue 51.850 pesos que ahora servirá para costear parte de los gastos que implicará todo el tratamiento de la menor en Buenos Aires.