Es un gesto de gran amor. Una pareja de sanjuaninos quería tener un bebé. A partir de esto recurrieron al registro de adopción y tras expresar su deseo se encontraron con una alternativa que no rechazaron. Según informaron desde el Poder Judicial, el año pasado un matrimonio se inscribió  para adoptar a un niño recién nacido, pero  luego de una entrevista con las profesionales del Registro Único de Adoptantes, RUA, decidieron quedarse con dos hermanos, uno de 10 y otro de 12.

Sin embargo la historia no se cerraría ahí. La familia comenzó a formarse sentada en el amor y es por eso que este año fueran convocados nuevamente por las profesionales de la Secretaría Social, esta vez para ver la posibilidad de que adopten a un niño de 7 años de edad. El pedido fue hace unos meses después de que quedó institucionalizado el pequeño, hermano de sangre de los adoptados por ellos.

En este escenario, el matrimonio aceptó adoptar a este tercer hermanito y ya  inició los tramites para que se sume a la familia. Este ejemplo fue presentado en el encuentro nacional organizado por la Dirección Nacional del  Registro Único de  Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos, que depende el Ministerio de Justicia de la Nación y Derechos Humanos de la Nación.

Los integrantes de Registro Único de Adoptantes (RUA), Sandra Izaa, socióloga; Leonor Moral, trabajadora Social; Mónica Basso, psicóloga; la secretaria del Tercer Juzgado de Familia, Laura Luján, participaron del Encuentro Nacional de los equipos técnicos  de la Dirección Nacional de Registro Único de Aspirantes a Guardia con fines Adoptivos, el cual agrupa a los registros del país. El encuentro fue bajo el título “Aspectos  Actuales en Infancia  y Adolescencia. Las Intervenciones en Adopción”, en el que disertaron profesionales de toda la Argentina.

Por San Juan expusieron  las tres profesionales del equipo interdisciplinario, quienes manifestaron  que una  de  las fortalezas que presenta San Juan en adopción es que  cada vez hay  más familias o personas solteras que quieren adoptar niños de edades de la primera infancia y adolescentes.

Un ejemplo de ello es que hace sólo dos meses, un matrimonio que tenía adolescente adoptado, inició los trámites para adoptar  y eligió  a otro  adolescente.