Nadia Caballero tiene 27 años y desde el 2012 convive con una dura enfermedad: el lupus. Producto de ésta necesita un trasplante de riñón y su mamá será la donante.
“Es una enfermedad bastante difícil de diagnosticar. Empecé con pérdida de peso, mareo, desmayos. Todos los estudios me salían bien. En el 2012 perdí el conocimiento, me desmaye, me llevaron al hospital y después de varios estudios lo diagnosticaron”, relató la joven a Diario La Provincia, quien forma parte de la organización Alusaj, Amigos Lupus San Juan quienes han organizado una actividad especial para este jueves en la noche.
Este 10 de mayo se conmemora el Dia Mundial del Lupus y Nadia recuerda que hasta que a ella le tocó vivir en carne propia lo que significa esta enfermedad, desconocía de su existencia.
“Había estado despierta pero no consciente. No tenía ni idea que era. Supe lo que era cuando me dio”, confesó la chica quien recuerda que en su última internación, después de varias biopsias al riñón, porque venía funcionando mal, supo que la enfermedad le había afectado las vías urinarias.
En el 2016 le descubrieron que tenia nefritis lupica. Es decir el lupus estaba atacando a los riñones. “Es prácticamente irremediable. Empezamos a hacer análisis con mi mamá para un trasplante y es un proceso bastante largo”, destacó.
El lupus es una enfermedad inmune, crónica y sistémica, puede afectar cualquier órgano del ser humano. A Nadia le afectó los riñones y solo le funciona el 11%. Aún no se somete a diálisis pero no quiere llegar a esa instancia y su familia tampoco. Por eso su madre será la donante.
“Para mi es algo increíble, me emociona que ella sea mi donante. Le agradezco de corazón que me de por segunda vez la vida”, agregó la joven confesando que “es dificil vivir con cansancio y fatiga permanente pero si uno le pone ganas, con el tratamiento podes tener una calidad de vida normal porque aplaca los síntomas de fatiga crónica”.
A principio de año Nadia se recibió de docente. “Costó pero no fue imposible”, señala lamemtando que todavia no pudo tomar horas porque su salud no se lo permite aún.
Ahora atraviesa los últimos análisis con miras al trasplante. Si todo sigue en orden en los próximos meses recibirá el riñón de su mamá y espera volver al camino de la salud para cumplir el sueño de estar frente a un aula y dar clases.