Estadística

En el 2017, en San Juan se concibieron más niños en las vacaciones de invierno que de verano

Marzo, junto con la dupla enero y mayo son los meses en que nacen más bebés en San Juan. Eso significa que julio, septiembre (mes de la primavera) y mayo, son los meses de concepción de esos niños.

Las vacaciones son tiempo de relax y disfrute del tiempo libre, la familia y los amigos. En verano, el calor lleva a que todos estén más sueltos de ropa mientras que el invierno, el frío obliga a estar cubiertos hasta el cuello. Pese a lo que se creía, que cuando hace calor las parejas conciben más, en San Juan durante el 2017 se dio el sentido inverso.

Según los datos oficiales aportador por el Registro Civil, julio fue el mes cuando se concibieron más bebés en San Juan. Tal es así que incluso el número supera ampliamente a otros meses del año. De acuerdo a los datos a los que accedió Diario La Provincia, en marzo del 2017 nacieron 1.398 bebés, lo que significa que fueron concebidos nueve meses antes, o sea en julio.

Ese número contrasta mucho con otros meses como los nacidos en febrero del 2017 que fueron 994 y que indica que fueron concebidos en junio del 2016. O sea, nacieron 400 niños menos pese a que también se está en invierno pero no en época de receso invernal.

Más allá de este último dato, investigadores aseguran que las vacaciones son fundamentales para la supervivencia de la especie. No sólo porque distienden y descomprimen los humores, sino porque marcan el ritmo reproductivo de los seres humanos.

En este contexto, en las vacaciones de enero del 2017, la cifra de nacimientos fue alta pero no tanto como en julio. En septiembre nacieron 1.068 bebés, lo que indica que fueron concebidos en enero, aunque no hay que descartar que el calendario de embarazo va más allá de esta estructura, lo que significa que pudieron haber sido concebidos a fines de diciembre o incluso los primeros días de febrero, de acuerdo a la fecha de naciemiento.

Del mito a la verdad
Según Clarín, cientos de artículos periodísticos aseguran que la vida sexual es mucho más intensa en verano que en los meses más fríos del año. El sol, además, activa la producción de oxitocina por las células de la piel, y eso, asegura la literatura científica, fortalece los estímulos placenteros.

Así, parece no quedar duda de que el verano es más excitante. Pero suele pasar que el espejo, o la pareja (que además está preocupada por el dinero que están gastando), o los chicos que reclaman permanente atención, o los problemas cotidianos que ni en vacaciones dan descanso o la salud de un cuerpo que ya no es el de los veinte, perturben esa imagen idealizada del verano como “la época más propicia”. Y muchos se preguntan, apretando los dientes: “¿Quién dijo que hay más sexo en verano y en vacaciones?”

Comentarios