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Hija de José Matar: "fue una sorpresa que muriera tan pronto y rápido"

Adriana Matar, hija del ingeniero que murió el fin de semana, aseguró que su padre era un verdadero soñador. 'Lo vimos deteriorándose poco a poco. Tenía muchos proyectos y ganas de vivir', contó.
lunes, 04 de abril de 2016 14:36
lunes, 04 de abril de 2016 14:36

Este fin de semana, el ingeniero José Matar murió a los 82 años después de enfrentar por vario tiempo una afección en los riñones que lo llevaba a dializarse. Sin embargo su muerte sorprendió a muchos, inclusive a su familia que quedó sacudida en un momento en el que la lucha de él contra la UNSJ estaba en el camino más firme.

Su hija Adriana Matar aseguró que "fue una sorpresa que muriera tan pronto y rápido" y que él era un verdadero soñador. "Lo vimos deteriorándose poco a poco. Tenía muchos proyectos y ganas de vivir, de continuar y de proyectarse. Creo que todos a la vez sentíamos lo mismo", contó Adriana en Radio Light. 

La profesional prefirió no evaluar el litigio que la UNSJ mantiene con la causa que incorporaba a su padre junto a Carlos Rudolph. Pero sí se puso en el lugar no solo de hija, sino también de su madre, "lo vivimos sabiendo que el sueño era la universidad, era levantar, crear, generar, producir y soñar". "A veces los soñadores no son comprendidos. Todo esto le produjo, más que nada, mucho pesar que no vieran su sueño. Él lo veía y nosotros lo acompañábamos pero la sociedad le tiene miedo a los soñadores y eso le provocó mucho daño", agregó.

Adriana contó que a ella como a todos los integrantes de la familia le dejó muchos valores, entre los principales el de luchar. "Me enseñó que él era mi padre y tenía que mostrar. Él buscó excelencia y fue muy doloroso una denuncia sin razón, fue muy doloroso", destacó y luego lamentó que se haya perseguido a su padre durante tanto tiempo. "Si nosotros hacemos una mirada retroactiva nos damos cuenta que fue un periodo muy negro para las universidades, se sacaron los profesores eméritos, se golpeó a los investigadores, se minimizó la condena, se difamó a investigadores y centros como el pasteur", puntualizó. 

Posteriormente, la hija de José Matar hizo una apreciación de por qué la universidad nunca pidió perdón y aseguró que sería reconocer un error que no están dispuesto a hacerlo. "Sería volver a mirarse en lo que uno hizo y reestructurar. Pedir perdón es de grandes y para eso uno se tiene que sentir grande. Primero hay que rever cuales son los valores y qué se pretende de la educación en Argentina. Todavía no existe un lineamiento donde se acepte eso. Pedir perdón es reconocer que me equivoqué y que tengo que cambiar", puntualizó. 

Por último confesó algo que le dijo su padre poco tiempo antes de morir y fue ante la situación hipotética que la causa Rudolph-Matar quedara en la nada. "Lo último que dijo es qué hacemos con los 120 investigadores que prepararon, es tirar eso y la razón de vivir. Dejarlo eso es dejarlo en el cementerio y no es la lógica", finalizó dirigiendo unas palabras tanto a Tulio Del Bono que fue quien presentó la demanda en junio de 1990 cuando era rector como así también a las actuales autoridades de la UNSJ: "les diría que en vez de subir pisando, empiecen a encontrar en ellos los valores que les permitan subir siendo ellos. En una sociedad donde se cree que subir se puede hacer pisando no se puede regenerar nada".



 

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