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Valle Fértil tiene el mosquito Aedes Aegypti pero no hay dengue

Así lo confirmó el intendente Omar Ortiz quien aseguró que el mosquito está desde hace mucho tiempo pero: 'no tenemos circulación viral'.
viernes, 05 de febrero de 2016 10:30
viernes, 05 de febrero de 2016 10:30

Valle Fértil tiene el mosquito Aedes Aegypti, transmisor del dengue y zika, pero esta enfermedad no llegó aún al departamento. Así lo confirmó el intendente Omar Ortiz en radio Sarmiento quien señaló que "no tenemos circulación viral".

"Sabemos que convivimos con este mosquito, lo tenemos hace muchos años por eso venimos implementando un programa para combatirlo desde hace mucho tiempo. Hacemos el descacharreo permanente, trabajamos base con base, localidad con localidad donde se le enseña a los vecinos donde se aloja el mosquito, cuales son los lugares donde prolifera y la gente con buen criterio va sacando de su domicilio lo que no sirve", informó el jefe comunal.

"No es novedad para nosotros. Cuando se comienza una gestión nueva se implementa este tipo de programa pero es en toda la provincia, incluso en Mendoza, en el sur. El mosquito está en todo el mundo", finalizó.

Por otro lado, Clarín publicó una lista de 10 mitos entorno al mosquito y al virus que son conveniente republicar en este contexto.

 

1. El dengue es una enfermedad de la pobreza. 
Falso. "La transmisión ocurre en cualquier vivienda que tenga criaderos. Se ha demostrado en Perú, Brasil y Buenos Aires que los jardines de los barrios de mayor nivel adquisitivo suelen tener importante cantidad de criaderos de Aedes aegypti y además sus habitantes han adquirido la enfermedad", explicó a Clarín Nicolas Schweigmann, investigador del CONICET en el Grupo de Estudio de Mosquitos.  

2. Las bajas temperaturas terminan con el mosquito del dengue.
Falso. "Desde hace 18 años estudiamos la dinámica del mosquito en Buenos Aires. Durante el invierno, en las paredes de los recipientes quedan acumulados los huevos de esta especie, los cuales son resistentes a condiciones desfavorables como las bajas temperaturas, y la baja humedad del aire. En la primavera siguiente los huevos sobrevivientes dan origen a un nuevo ciclo estival del vector", afirma Schweigmann.

3. Todos los mosquitos transmiten dengue.
Falso. Según el investigador, salvo casos muy excepcionales, "los mosquitos nacen sin el virus y para poder transmitir el dengue, primero tienen que infectarse al ingerir sangre de una persona virémica y el virus tiene que lograr reproducirse en las glándulas de la saliva del mosquito para poder infectar". Por otra parte, aclara que "existen más de 3.000 especies distintas de mosquitos en el planeta. Para la Argentina se conocen más de 200 especies y sólo el Aedes aegypti transmite el virus dengue".   

4. El dengue se transmite de persona a persona. 
Falso. "Una persona transmite el dengue a otras personas solamente a través de las picaduras del mosquito Aedes aegypti.", explica Schweigmann y afirma que "no se conoce otra forma de transmisión".

5. El mosquito sólo pica de día.
Parcialmente correcto. A diferencia de otras especies de mosquitos,  el investigador afirma que el Aedes aegypti  "necesita ver a su víctima para posarse" y que es más probable que la picadura ocurra "durante las horas del día o con luces encendidas durante la noche".

6. Colocar borra de café en el agua de las plantas mata las larvas de los mosquitos. 
Falso. "Existe un trabajo que demuestra mortalidad con cafeína (no borra del café) en concentraciones muy elevadas. No tiene sentido común esta acción. Si se puede acceder al recipiente o potencial criadero será más sencillo, 100% efectivo y duradero darlo vuelta para que no contenga agua y de esa forma evitar su reproducción", sostiene Schweigmann y advierte que aplicar cualquier producto larvicida al agua "hará que la eficiencia de control dependa de la concentración del producto, la periodicidad y la responsabilidad a lo largo del tiempo de quien aplica el producto". Según dice, el Aedes aegypti es un mosquito "muy oportunista, que aprovecha los lugares que no tenemos en cuenta y los momentos donde no nos ocupamos".

7. Tomar vitamina B impide la picadura del mosquito. 
Falso. "He probado el complejo de Vitamina B12 en el norte de Salta y en Misiones durante una importante epidemia de dengue para evaluar la cantidad de criaderos de Aedes aegypti. En uno de los sitios parecía dar buenos resultados. En el otro sitio claramente no funcionó y puso en riesgo nuestra salud", explica el investigador y concluye que "el efecto de los repelentes no sólo dependen de nuestra fisiología, sino también del ambiente donde nos hallemos".  

8. Untarse la piel con vinagre o con ajo sirve como repelente.
"Las hembras de los mosquitos son atraídas y siguen un gradiente de concentración calor y sustancias emitidas por la piel, como por el acido láctico de nuestra transpiración y por el anhídrido carbónico (CO2) que eliminamos en la respiración", explica Schweigmann y remarca que un repelente efectivo es "aquel que logra interferir en las señales de detección de esos atractantes y dependerá de la fisiología de cada piel. Lo que sirve en algunas personas no sirve para otras". "Nunca he probado poner vinagre o ajo sobre mi piel, y creo que por respeto al prójimo no lo haré", concluye sobre este punto.    

9. La aplicación de larvicidas es una medida recomendable para eliminar las larvas de todos los objetos.
Falso. Según el investigador, no tiene sentido la utilización de larvicidas cuando la acción que se puede realizar es más sencilla: "Es mucho más efectivo eliminar los recipientes que son capaces de acumular agua y que resultan inútiles, dar vuelta los útiles que están en desuso y tapar muy bien aquellos necesarios para acumular agua". Es importante "tapar muy bien los agujeros presentes en el recipiente de tamaño igual o mayor a un mosquito".

10. La fumigación termina con el dengue.
Falso. "La fumigación es sólo un complemento para la situación de urgencia cuando se detecta un caso de un infectado que pudo haber infectado mosquitos. En esos casos lo que se pretende es eliminar los mosquitos que ya se encuentran infectados", explica y advierte que mientras una proporción de adultos muere por las fumigaciones, las larvas de los criaderos producirán nuevos adultos y, a su vez,  "los insecticidas suelen provocar cepas resistentes de mosquitos a los insecticidas usados y efectos adversos sobre la salud de personas sensibles a los insecticidas". Schweigmann cree que, como el Aedes aegypti no se encuentra presente en parques y plazas (sí en viviendas), no tiene sentido fumigar en esos lugares y afirma que hacerlo es contaminante, costoso e inútil para el dengue. "Mostrar fumigaciones en espacios verdes confunde a la población y entorpece la difusión correcta sobre las medidas de prevención", aclara.
 

 



 

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