Adiós

Murió el pequeño Isaías Andrada y lo despidieron con una caravana con globos azul y oro

Isaías Andrada murió con 6 años y este martes su familia decidió despedirlo con globos, música y una caravana multitudinaria que recorrió las calles de Rawson. Mirá la galería de fotos.
martes, 02 de febrero de 2016 20:18
martes, 02 de febrero de 2016 20:18

"Descansa en paz angelito", dijo una voz mientras los globos azul y amarillo se elevaban al cielo en el cementerio San Miguel de Rawson. El nuevo angelito es Isaías Andrada, el pequeño que cumplió seis años a fines del año pasado y que murió este lunes después de luchar por más de un año contra un cáncer terminal.

El niño fue durante el 2015 motor de numerosas movidas solidarias en su nombre porque el objetivo de su familia era poder hacer un trasplante de médula en el Hospital Garrahan sin embargo, no se pudo concretar y murió esta semana. Su familia, dentro de todo el dolor, decidió despedirlo con lo que a él más le gustaba, los globos, y con los colores de su equipo favorito, Boca Juniors. Además hubo música tropical que a él le gustaba.

 

 
 

 

Su familia pidió que cada persona asistiera al lugar donde lo estaban velando, no con flores sino con globos y así fue. Por su parte la Cochería Lanusse & Annecchini, donó cien globos con helio para que al momento del entierro fueran elevados al cielo. 

La despedida fue con una larga caravana que transitó por los lugares donde él anduvo durante sus años de vida como la casa de su abuela, la plaza favorita y su escuela.  

 

 
 
Isaías Andrada era un niño feliz y absolutamente normal hasta mediados de noviembre de 2014, momento en que empezó con dolores en piernas y brazos. Luego de varios estudios descubrieron que a sus cinco años, su organismo estaba plagado de tumores. El niño nació con cáncer congénito y con el tiempo se fue ramificando en todo su cuerpito pero sin dejarse ver. A Isaías se le descubrió cuando ya tenía el 80% de sus órganos tomados, solamente tenía sanos el corazón y el cerebro.

El 19 de diciembre de aquel año fue trasladado al Hospital Garrahan en donde se lo diagnostica con un cáncer grado cuatro. "Estamos shokeados por la respuesta de los médicos porque no tiene cura. Pero nosotros vamos a pelearla hasta las últimas. Unas veces uno no toma la palabra de los médico y se hace lo que dice el corazón para seguir adelante y verlo bien a él. Es nuestro primer hijo y nos duele mucho por todo lo que está pasando", dijo Micaela Videla a Diario La Provincia allá por marzo del 2015 cuando luchaba para salvarlo.
 


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