En la ciudad balnearia

Es sanjuanino y luchó para apagar el brutal incendio en Claromecó

Se trata de Alejandro Vega, un sanjuanino que vive en Tres Arroyos desde el 2006. El hombre forma parte de Bomberos Voluntarios y luchó cuerpo a cuerpo contra el fuego.
miércoles, 08 de enero de 2014 07:24
miércoles, 08 de enero de 2014 07:24
En las últimas horas las ciudades de Claromecó y Mirasol fueron noticias por brutales incendios que arrasaron con esas localidades balnearia dependientes del partido de Tres Arroyos. Los bomberos debieron sofocar el incendio cuerpo a cuerpo por la dificultad que implicaba su ingreso a raíz de las características topográficas de la zona.

En ese equipo un sanjuanino formó parte de esa arriesgada actividad que implicó poner en juego su vida por un bien común. Se trata de Alejandro Vega, un bombero que desde el 2006 vive en Buenos Aires y que no dudó en arriesgar su vida en el incendio de Claromecó y Mirasol. 

Para el primero, su participación fue con la dotación de la Unidad Forestal N°19 a cargo del suboficial Ruben Mac Lean. Con el segundo, ubicado a unos 60 km de Tres Arroyos, viajaron con la unidad N°26 de apoyo logístico a cargo del sub oficial Carlos Monfort. "Éste fue grandísimo, arrasó con viviendas, autos, tractorres, animales y lo más duro para nosotros fue llegar hasta este incendio y trabajar con mochilas y rastrillos ya que en nuestro cuartel teníamos tres unidades fuera de servicio por las cantidades de salidas que venimos teniendo día a día en el mes de diciembre", comentó Alejandro a Diario La Provincia. En ese mes tuvieron 288 salidas, mientras que en el año 1039.
 
"A este incendio de Marisol salimos desde Tres Arroyos a las 16 del lunes y regresamos a la central a las 3 de la mañana del martes. Y esa misma mañana cuando dormía en mi departamento, sonó la sirena grande y salí para el incendio de Claromecó. Fueron dos días de mucha lucha con el fuego. Es una linda experiencia dentro de toda la desgracia que dejan estos monstruos", explicó el sanjuanino quien actualmente forma parte de Bombero Voluntario de Tres Arroyos. 

"En esto de ser bombero aprendes todos los días. Cada salida es diferente con cada servicio que tenemos. Vivimos las tragedias de la gente y nos llega más de cerca porque lo vivimos a la par. Lo más lamentable y que nos lleva a derramar más de una lágrima es cuando las víctimas fatales son niños. Eso te destruye", contó Alejandro a Diario La Provincia.

En este camino que transita, Alejandro fue reconocido varias veces por su buen desempeño y compromiso. Por su forma de actuar le toca brindar charlas en las escuelas y encabeza talleres de distintas disciplinas. 

"Vivimos una tremenda experiencia con todo esto de ser bombero voluntario y mucho más. Volver a San Juan sería hermoso nunca pierdo la esperanza de viajar a visitar mi familia y visitar las tumbas de mis padres para ponerles una flor. Cada ves que veo las fotos me emociono mucho hasta las lágrimas", finalizó.

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