Informe

Según el informe de UNOPS, el incidente ambiental en Veladero no llegó al Chinguillo, Malimán y Angualasto

El informe indicó que hubo "una significativa cantidad de sedimentos movilizados por el derrame en la zona 0", que es donde fue el derrame puntualmente pero que no llegó a las zonas pobladas.
lunes, 09 de mayo de 2016 13:37
lunes, 09 de mayo de 2016 13:37
Hubo "una significativa cantidad de sedimentos movilizados por el derrame en la zona 0 y de naturaleza química en cuanto a la presencia de trazas de cianuro". Sin embargo "el incidente ambiental no ha tenido consecuencias sobre las captaciones de agua correspondientes a las localidades de El Chinguillo, Malimán y Angualasto". Así lo aseguró el resultado del informe que elaboró la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) con la participación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
 
El trabajo se desarrolló sobre la calidad del agua en el área de influencia de la Mina Veladero tras el derrame de solución cianurada producido el 13 de septiembre de 2015. Y en sus conclusiones, indica que el estudio "contó con una referencia reciente, fiable e imparcial para poder establecer si los cuerpos de agua dentro del área potencialmente afectada, sufrieron impacto en su composición fisicoquímica, con posterioridad a la ocurrencia del mencionado evento". 

"En términos generales, pueden advertirse impactos asociados al incidente ambiental en las Zonas 0 y 1 (es decir, las más cercanas al punto de descarga), mientras que en las restantes zonas, sobre la base de las determinaciones analíticas en muestras de agua y sedimentos y los estudios limnológicos, no se ha constatado evidencia de anomalías asociadas al incidente ambiental", explicó el texto en su capítulo sobre las conclusiones.

"Asimismo y en base a las determinaciones analíticas realizadas sobre las muestras de agua extraídas, el incidente ambiental no ha tenido consecuencias sobre las captaciones de agua correspondientes a las localidades de El Chinguillo, Malimán y Angualasto cuyas fuentes corresponden a ambientes geomorfológicos diferentes al río Blanco, ni tampoco se ha constatado evidencias de anomalías sobre punto alguno situado aguas abajo de dichas poblaciones", agregó el informe. 

"Los impactos identificados en las Zonas 0 y 1, son de naturaleza física, asociados a la presencia de una significativa cantidad de sedimentos movilizados por el derrame en la Zona 0 y de naturaleza química en cuanto a la presencia de trazas de cianuro y sus productos de deflagración y también por la presencia de metales totales y disueltos, los que se indican a continuación para cada una de las zonas estudiadas. Asimismo, se evidenciaron impactos sobre el medio biológico especialmente en Zona 0 (vegas y vida acuática en agua dulce, así como indicadores limnológicos)", puntualizó.
  
El  monitoreo concretado se llama "Estudio sobre la calidad de los cuerpos de agua en el área de influencia de la Mina Veladero, posterior al incidente ambiental del 13/09/15” fue presentada el 25 de septiembre de 2015. El 2 de octubre de 2015 la propuesta fue aprobada por el Gobierno de San Juan, y la misión de campo inició el 5 de octubre de 2015.

En el estudio se evaluó técnicamente la situación ambiental de los ríos Potrerillos, Las Taguas, La Palca, Blanco y Jáchal, y también se seleccionaron muestras de aguas crudas en puntos de captación de agua de las localidades de El Chinguillo, Malimán y Angualasto. Se tomaron muestras de agua superficial, subterránea y sedimentos en aproximadamente 121 puntos escogidos por UNOPS y el PNUMA.

También se concretaron estudios limnológicos en nueve sitios aguas abajo del incidente. Estos estudios comprendieron el análisis de las comunidades fitoplanctónicas, zooplanctónicas, fitobéntónicas y de macroinvertebrados bentónicos.  Se estudió el estado ecológico de los tramos de los ríos estudiados, indagando sobre posibles variaciones en las comunidades biológicas características de esa zona.

Las conclusiones contenidas en el Informe son el resultado del procesamiento de más de 9.500 determinaciones analíticas provenientes de las 165 muestras tomadas durante el periodo comprendido entre el 5 de octubre y el 1 de noviembre de 2015, sobre las que se llevaron a cabo análisis de aguas superficiales y subterráneas, sedimentos, suelos y bentos  a lo largo de 200 kilómetros de curso fluvial desde el punto de descarga de contaminantes hasta el punto situado aguas abajo del dique Cuesta del Viento para detectar la presencia de metales, cianuro y sus derivados.

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