Investigación

Una investigación de periodistas de España, Francia e Italia puso el foco en un dictador que actuó en San Juan

Se trata de Carlos Luis Malatto, quien actuó en el RIM22, el Regimiento de Infantería de Montaña de San Juan, quien actualmente vive en Sicilia.
viernes, 8 de enero de 2021 23:20
viernes, 8 de enero de 2021 23:20

Son tres hombres mayores, afincados hace tiempo en Italia, queridos por sus vecinos, la mayoría de los cuales desconoce quiénes son. En Battipaglia, 70 kilómetros al sur de Nápoles, vive Jorge Néstor Troccoli, ex jefe de los servicios de inteligencia de Uruguay. En la provincia de Parma vive Franco Reverberi, un sacerdote acusado de haber asistido a las torturas de los detenidos en una cárcel clandestina de la provincia de Mendoza. En Sicilia vive Carlos Luis Malatto, quien actuó en el RIM22, el Regimiento de Infantería de Montaña de San Juan.

Un largo y detallado artículo, que contó con el trabajo de investigación de nueve periodistas de España, Francia e Italia, y fue publicado esta semana por el diario italiano La Repubblica, repuso ante la opinión pública la historia de los dos militares y el sacerdote acusados de graves violaciones de los derechos humanos en los años 70, bajo el terrorismo de Estado, quienes escapan de la Justicia en territorio italiano. El artículo presentó cada caso, dónde viven, cómo viven, quién los ayudó y quién los protege, sacando así a relucir nuevamente un tema que parecía haber pasado al olvido en Italia, sobre todo en estos tiempos de coronavirus.

Los nueve periodistas de las redacciones de El Salto (un diario alternativo de Madrid), de Streetpress de Francia (un portal web de información) y del Centro di Giornalismo permanente (un grupo de periodistas free lance que trabaja por un modelo alternativo de periodismo) contaron que “los tres hombres ancianos viven en provincias italianas y conducen una vida tranquila (…) Viven sin ser notados, hablan un buen italiano y se han integrado en las respectivas comunidades. Nadie podría imaginar que son buscados por crímenes contra la humanidad cometidos durante las dictaduras sudamericanas de los años 70”.

La Justicia de Italia rechazó el pedido de extradición de los dos ítalo-argentinos a Argentina, porque el Codigo Penal italiano no incluía el delito de tortura en ese momento. Pero fue incluido en 2015 y ahora las cosas están por cambiar.

El 26 de mayo pasado al ministro de Justicia de Italia, Alfonso Bonafede autorizó un proceso penal contra Malatto, mientras en Argentina, el 2 de octubre, fue presentado un nuevo pedido para que se solicite por segunda vez la extradición a Argentina del sacerdote Reverberi. El próximo 24 de junio, además, la Corte Suprema italiana dará a conocer su fallo definitivo sobre el proceso Cóndor (que enjuicia a militares y políticos de varios países latinoamericanos) lo que podría confirmar la prisión perpetua solicitada para Troccoli, quien por ahora vive en libertad aunque no puede salir del país por lo cual se le ha retirado el pasaporte.

El dictador que actuó en San Juan
En mayo pasado, el Ministerio de Justicia italiano autorizó el comienzo de un proceso contra Carlos Luis Malatto, que vive en Italia desde hace más de 10 años. Se le atribuye el secuestro y la muerte de al menos cinco ciudadanos argentinos, entre ellos el rector de la Universidad de San Juan, Juan Carlos Cámpora. 

Malatto cambió varias veces de residencia desde que escapó a Italia, incluso estuvo viviendo en una Iglesia de Génova donde le dio alojamiento el cura argentino José Galdeano Fernández. Después Malatto se trasladó a L’Aquila (Italia central) donde vivió en una especie de residencia de religiosas del Instituto de las Siervas de María Reparadora. Desde junio de 2019 vive en Portorosa, provincia de Messina.

El artículo incluyó también declaraciones de Eloy Camus (nieto del gobernador de la provincia de San Juan que llevaba el mismo nombre), que cuando tenía 18 años fue secuestrado y torturado por los hombres del RIM22. Y también de Eva Lerouc, hija de Manuel y Ana Lerouc, uno asesinado y su esposa desaparecida. Eva vino a Roma a declarar ante los jueces y fue hasta la residencia de Malatto en Sicilia. “Hace muy mal saber que Malatto está todavia libre y que goza de una vida que un ciudadano común no se puede permitir. Es como si Hitler se hubiera ido a vivir a Bahamas, libre de vivir una vida de placer”, declaró.

Fuente: Pagina 12

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