Testimonio

Golpiza en un conocido boliche: "entre cuatro patovicas me agarraron a patadas"

Este viernes, Esteban Moya radicó la denuncia en Comisaría 2da, y dio detalles de lo que sufrió el pasado jueves cuando él y sus amigos fueron echados de "La Llorona"
viernes, 07 de febrero de 2020 17:30
viernes, 07 de febrero de 2020 17:30

Este viernes en horas de la siesta, Esteban Moya de 35 años radicó la denuncia en Comisaría 2da por sufrir una presunta golpiza por parte de patovicas de un conocido boliche en Av. Rioja y calle Maipú, en Concepción: La Llorona. 

Todo ocurrió en la madrugada del jueves cuando Esteban concurrió a bailar con su sobrino y dos amigos. "Estábamos adentro cuando pasó una chica y se llevó uno de los tragos que habíamos comprado. Le dije que no, que eran nuestros y ahí comenzó todo, los patovicas nos sacaron y cuando estaba conversando con uno para explicarle la situación, vi que entre dos lo agarraron a mi amigo y le empezaron a pegar", relató Moya a Diario La Provincia SJ. 

En ese momento, y según detalles de la declaración del hombre, quiso defender a su amigo y fue cuando él también fue agredido. "Lo que busqué es que no le pegaran más porque entre dos patovicas lo tenían en el piso pateándolo. Cuando empujé a uno de ellos, llegó otro de atrás y me pegó una piña, me caí y entre cuatro me agarraron a patadas. Tengo la cara desfigurada y mucho dolor en el cuerpo en la parte de as costillas", agregó. 

Fue entonces que personal policial lo detuvo y alojó en los calabozos de la dependencia, hasta el jueves a las 14 horas que salió y fue atendido en el Hospital Rawson. "Dicen que buscamos lío pero no fue así, estábamos en una mesa del boliche tranquilos. Cuando pasó la chica le agarré la mano y le dije "flaca, te estás llevando los tragos que no son tuyos", eso fue todo. Después nos enteramos que supuestamente nosotros le habíamos pegado una patada a un portón, cuando todo el tiempo estuvimos adentro, en la mesa", aseguró Esteban. 

En este marco, este viernes hizo que un médico perteneciente a la empresa en la que trabaja lo revisara, y fue aconsejado de concurrir a un oculista por la gravedad de los golpes en uno de sus ojos. 

"Sólo estábamos divirtiéndonos, fue injusto lo que pasamos. Cuando el médico legista me revisó esa noche dijo que no tenía que estar ahí, que me deberían atender en el Hospital Rawson. En comisaría lo único que hacía era devolver sangre. Tengo miedo de tener problemas en mi trabajo por todo esto, voy a pedir las grabaciones de las cámaras de seguridad si las hay", concluyó. 

Según el detalle del informe policial, cuando Esteban Moya quedó esposado presentaba notorias heridas, por lo que fue necesario trasladarlo al Servicio de Urgencias del hospital Rawson. En el nosocomio los médicos le detectaron taumatismo encéfalo craneano y traumatismo en la parrilla costal derecha, entre otros golpes. 

 

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