Uno de los crímenes más despiadados de los últimos años en San Juan tuvo hoy uno de sus datos más esperados: la identificación de la víctima. A Yamila Pérez, una joven que había sido mamá en el mes de mayo, la asesinaron a puñaladas, le arrancaron los brazos y desfiguraron la cara. Su cuerpo fue encontrado este domingo en un baldío en El Mogote, en Chimbas.

Yamila habría sido trabajadora sexual, vivía en Concepción y tenía una activa participación en las redes sociales con perfiles con su nombre y otros con seudónimo. Allí se la ve posando con su panza de embarazada y también se ve un gran tatuaje en su brazo. Vale destacar que una de las hipótesis de los investigadores fue que le “despostaron” los brazos ya que allí habría un tatuaje o marca que permitiera identificarla.

A Yamila también le arrancaron la cara y un ojo. Estaba con algunas prendas y si bien murió desangrada, en el lugar en el que la hallaron no había señales de que falleció allí. El cuerpo había sido “plantado”.

Tal como se esperaba, y a pesar que se especuló que llevaría más tiempo saber quien era, su cuerpo habló. Tenía evidencias de haber dado a luz recientemente y estaba amamantando. 

Ahora resta conocer los datos oficiales de cómo seguirá la investigación y la búsqueda de los culpables.