Violencia

Un colectivero se salvó por segundos de recibir un balazo de un pasajero en La Bebida

Néstor López terminaba su turno en la línea 17 de la empresa La Positiva cuando dos jóvenes lo increparon por no entrar a un Lote Hogar. Al bajar del colectivo, le dispararon.
miércoles, 03 de octubre de 2018 12:26
miércoles, 03 de octubre de 2018 12:26

A Néstor López, un chofer de 51 años de la línea 17 de la empresa La Positiva, se le nota el nerviosismo en la voz. Y es que anoche estalló de un balazo la ventanilla de su lado, después de que dos jóvenes descendieran del colectivo en La Bebida. Minutos antes, lo habían increpado por no ingresar a un Lote Hogar.

"Me duelo el cuerpo por lo que pasó anoche. Mi papá, que falleció hace poco, me protegió", empezó su relato en Estación Claridad. El hombre estaba terminando su turno en el Lote 3, de La Bebida, cuando ocurrió lo inesperado.

"Los jóvenes, aparentemente menores, subieron cerca del centro y tenían un olor raro, como si hubieran fumando alguna sustancia. Me dijeron que se bajaban en el Hospital Marcial Quiroga, estuvieron tranquilos y por supuesto, no se bajaron allí. Cuando ya en La Bebida, estábamos atravesando el barrio Bernardino Rivadavia, se bajan los últimos pasajeros y quedaron solo ellos", destacó.

En eso, uno de los jóvenes se acerca a Néstor. "Me dice: "¿entrás a los Lotes?". Le respondo que no y me dice: "Pero si todos entran". Y le explico que ese es otro servicio y que a esa hora ya nadie ingresa a esa zona", dijo. En ese momento, la situación se puso tensa ya que el chofer le resaltó que habpian sacado pasaje para un destino y de bajaron en otro, en el que el pasaje era más caro.

Tras los insultos de los jóvenes llegó la amenaza. "Cuando entrés a los Lotes, te hacemos boleta". Entonces me paro frente a un colegio y le respondo: "Qué me vas a hacer vos". Ahí veo que baja uno de ellos y el otro, que me agredía, me repite la amenaza. Ahí alcancé a ver el arma y busco salir del lugar. Cuando apunta, disparó. Yo busqué agacharme y sentí el vidrio que se desgranaba sobre mí", señaló.

En el camino de regreso a la empresa, Néstor paró el colectivo. "Entre mis nervios, sólo atiné a tocarme para sentir si estaba herido. Llamé al 911 y avisé a la empresa y me asistieron de inmediato".

El chofer radicó la denuncia en la Comisaría 34° y hoy, aún conmocionado, tiene temor. "Hoy me toca trabajar de nuevo en la línea y no me siento en condiciones de hacerlo. Lo que me pasó fue una desgracia con suerte. Mi papá me cuidó desde el Cielo". 

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