Causa Nacional

La única opción “ganar-ganar” sería negociar y reestructurar la deuda que no entró en los otros canjes. “Su Señoría, hemos estado dispuestos a negociar con la Argentina desde el inicio de este problema, ellos saben dónde hemos estado.
domingo, 22 de junio de 2014 10:13
domingo, 22 de junio de 2014 10:13

Por Raúl Moreno. Contador Público: MBA

Después de más de una década de gobierno, debo confesar que no puedo comprender todavía la lógica que emplea el kirchnerismo para resolver los problemas del país. Prefiero no pensar que estamos frente a una nueva "Causa Nacional”, esta vez contra las mafias financieras del mundo neoliberal, sino más bien que este argumento es parte de una sutil técnica de negociación muy estudiada. Pero convengamos que resulta tentador pensar, ante el bombardeo publicitario oficial, que un problema menor se convierta en una "Causa Nacional” y que su resolución implique una acción epopéyica. Según rezan los avisos gráficos: "Basta Buitres, la Argentina Unida en una causa nacional”.


Los buitres son aves rapaces que suelen alimentarse únicamente de animales muertos, un animal despreciable que se aprovecha de los que ya no pueden defenderse. Sin embargo, se estima que sólo en España, evitan cada año la incineración de miles de toneladas de animales, lo que se traduce en un ahorro energético equivalente al gasto anual de 9.000 hogares


El término buitre también se usa para definir a una persona que se ensaña  en la desgracia ajena, tal vez por eso, el gobierno ha elegido identificar a los acreedores que no aceptaron los canjes de deuda propuestos, con esas aves rapaces necrófagas.


Pero lo cierto es que para que los buitres cumplan su función en el reino animal deben encontrar carroña. Por eso, siguiendo el pensamiento del economista José Luis Espert, no hay buitre sin carroña como no hay acreedor sin deuda, no hay deuda sin déficit y no hay déficit si no hay gasto desmedido. Entonces, la "Causa Nacional” debería ser averiguar por qué este país ha vivido gran parte de sus últimos años en déficit y dónde fue a parar todo ese dinero. Además, todos los países tienen deudas, lo complejo de nuestra situación es que, una vez más, no tenemos el dinero suficiente para pagarlas.


Lo de la Corte de Estados Unidos no fue un fallo, fue simplemente la decisión de no tomar una apelación, por lo tanto, se dice que el Tribunal Supremo ha denegado opinión y la sentencia del Juez Griesa sobre el caso "NML Capital Ltd. v. The Republic of Argentina” ya no está sujeta a apelación. Está firme.


Sin embargo, nuestros gobernantes siempre nos recuerdan que no hay una única solución a los problemas. Aunque pareciera lógico que Argentina, luego de haber perdido todas las vías recursivas debiera cumplir la sentencia, en la noche del Lunes, la presidenta, por cadena nacional, anunció un plan para evadir las órdenes judiciales. Luego, también el ministro de Economía confirmó que se estaban implementando esos planes.
Es por ello que ahora surgen dos posibilidades:


1) - Que el gobierno cumpla la sentencia y pague, con negociación previa o sin ella.
2) - Que el gobierno declare, una vez más, el default de la deuda.
No respetar la sentencia sería una muestra más, no la primera, de la pobre percepción que tenemos los argentinos del cumplimiento de las normas.


Por lo que existe oficialmente hasta ahora, tanto las manifestaciones vertidas como el comunicado de prensa del Ministerio de Economía publicado el 18/06/2014, coinciden en afirmar que Argentina no pagará su próximo vencimiento de deuda reestructurada a fin de mes.


Según parece, todas las decisiones son revisables y cambian cada minuto, pero lo cierto es que no cayeron nada bien en la justicia de Estados Unidos las afirmaciones de Cristina el Lunes y de Axel el Martes, a lo que también se agregó la conferencia de prensa de Capitanich el Jueves. Axel Kicillof dijo "mi impresión es que quieren tirar abajo la reestructuracion,... si no les pagamos a los buitres no podemos pagarle al resto y si pagamos se cae la reestructuración”. También lo dijo Capitanich: "Percibimos que la eliminación de la medida cautelar promueve un sistema donde los fondos buitres tienen un incentivo a ejecutar la medida y no negociar, es decir, fulminar la reestructuración de deuda”.


Ambos siguen insistiendo en la voluntad de pago del país, eso sí, no en las condiciones comprometidas al emitir los bonos, sino bajo nuestras propias condiciones.


La única opción "ganar-ganar” sería negociar y reestructurar la deuda que no entró en los otros canjes. "Su Señoría, hemos estado dispuestos a negociar con la Argentina desde el inicio de este problema, ellos saben dónde hemos estado, y estaremos encantados de hablar con ellos” es textualmente la invitación a negociar que formuló la contraparte durante la audiencia convocada por el juez Griesa el Miércoles pasado.


Las otras opciones llevarían a la Argentina al Default y las consecuencias serían muy negativas, porque, aunque la pretensión haya sido involucrar al mundo en contra de la justicia norteamericana con el objetivo de un futuro mejor para los países que piensen en reestructurar sus deudas, el contagio no ha sido eficaz. El mundo sigue girando y lo seguirá haciendo aunque Argentina promulgue su default (técnico o real).


Cómo se definirá el caso, no lo sabemos, hay tantas idas y vueltas por estas horas que nadie sabe qué pasará mañana, de hecho, hasta el juez desconfía: "La presidenta Kirchner y el ministro de Economía Kicillof han dicho que han tomado medidas para aplicar un plan para pagar a los tenedores de bonos reestructurados en Argentina y no pagar a los beneficiarios pari-passu, eso realmente no me da confianza en un buen compromiso de fe para pagar todas las obligaciones de la República”.

 

Comentarios