Lo invisible si existe

Visibilizar es una necesidad de justicia. Es reconocer la existencia de algo que ha sido minimizado, tapado, ocultado o negado. Es un acto de justicia cuando lo invisibilizado es un dolor, una tristeza, un problema social, una corrupción, una inmoralidad o una delincuencia.
domingo, 09 de febrero de 2014 08:17
domingo, 09 de febrero de 2014 08:17

 Por Ivan Grgic

Hace muchos años se proyectó la serie "El Hombre invisible”, remozada como film hace poco tiempo con el título de "El hombre sin sombra”. En la primera edición la propuesta se refería a un hombre que no se podía ver y, como no existía para los demás, tenía oportunidades de hacer justicia por mano propia. En la remake, por el contrario, Kevin Bacon como protagonista se veía afectado negativamente por el experimento y es perseguido por quienes conocen de su existencia no visible.


Algo así se ha dado en la historia de la humanidad, la que escriben los que ganan según dicen algunos. Es cotidiana esta escritura de los poderosos que resalta, oculta, amplía o niega lo que quiere, confirmando que "objetividad” de lo sucedido es cuestionable. Resultan visibles los éxitos pero tenemos ante nosotros el desafío de una mirada crítica de toda información y, además, de visibilizar lo que queda oculto, tapado o negado, lo que existe aunque no sea visible.

En este comienzo de año se han visibilizado realidades aparentemente inexistentes para muchos. El asesinato de la pequeña Uma llevó la atención hacia narcos sanjuaninos y sus guerras entre bandas desde hace tiempo con la protección de personas de poder que les permiten su accionar. Por la misma época en la "Rioja chica” un allanamiento hizo visible la venta diaria de droga a jóvenes de edad secundaria, ese lugar que "todos conocen”. Fue un tiempo donde nuevamente se volvió a confiscar droga en Calingasta camino a Chile, con arrieros muy diferentes a los que acompañaron a San Martín. Simultáneamente, gracias a Dios, existió un Congreso Internacional en Rawson sobre Adicciones con miles de participantes que no equivocaron su presencia buscando un shopping. En sus vidas, la droga es algo absolutamente visible. Aun cuando una mayoría decida colocarla en el lugar de lo invisible.

Fin de 2013 fue un tiempo de reclamos salariales de fuerzas de seguridad, con una llamativa simultaneidad en diferentes territorios del país y sus paralelos saqueos rápidamente organizados que visibilizaban tanto las necesidades de muchos hermanos de la policía, como de connivencia con grupos de presión. Los lugares liberados o rápidamente protegidos, los modus operandi, los conocidos saqueos de "necesarios artículos vitales” como LCD, aires acondicionado o bebidas alcohólicas visibilizaban una vez más la urgencia de una seguridad social que contenga con planes o la oportuna acción policial, pero que no sea su eje. Algo así ocurre cuando es necesario realizar grandes inversiones con programas de apoyo a jóvenes que no estudian ni trabajan. Se visibiliza la existencia de esos miles de chicos y su situación, pero también se visibiliza el problema educativo cuya primaria y secundaria no los promovió en los últimos 12 años hacia un camino de desarrollo personal y social.

Bastó luego un poco más de presión económico-financiera para que la denotada devaluación llegase aun sin que la mayoría conociese su sentido. Bastó que faltara combustible, electrodomésticos o ciertas ofertas para que reaparecieran luego como por arte de magia con precios remarcados para sospechar algunas consecuencias. El gobierno nacional había decidido visibilizar los problemas de la economía. La gente podía dejar de sentirse como el hombre invisible a quien le niegan la existencia, cuando decía que los precios subían. Si, es real y grave el problema económico. Había que visibilizarlo para buscar soluciones.

Hace unos días se ha solicitado que el Vicepresidente de la Nación y otros funcionarios importantes declaren en la causa Ciccone, la empresa que imprime nuestros billetes. Hace tiempo que se denuncia este y otros casos que vinculan lavado de dinero, empresas fantasmas, paraísos fiscales con funcionarios del gobierno nacional. Es más, en Bahía Blanca ha sido detenido un hombre vinculado a alguno de esos casos, pero ya con temas de "delivery vip” de droga. Aquí la justicia está asumiendo un rol fundamental de visibilización de la corrupción.

Visibilizar es una necesidad de justicia. Es reconocer la existencia de algo que ha sido minimizado, tapado, ocultado o negado. Es un acto de justicia cuando lo invisibilizado es un dolor, una tristeza, un problema social, una corrupción, una inmoralidad o una delincuencia. También es un acto de justicia cuando lo invisibilizado es una virtud, una potencialidad o un talento.

No es necesario que el agua llegue al cuello o la fiebre pase los 40º o se prevea una amputación para visibilizar un problema. Siempre hay signos de su presencia. Basta un poco de humildad y honestidad…dos virtudes poco visibles en los últimos tiempos.

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