Opinión

Un hijo nos ha sido dado

domingo, 21 de diciembre de 2014 00:58
domingo, 21 de diciembre de 2014 00:58

Por: Ivan Grgic

"Un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado”. Con esta frase del profeta Isaías pronunciada 700 años AC, los cristianos del mundo esperamos la Navidad. El sentimiento de recepción agradecida se apoya en la convicción de que todo niño es un don, todo pequeño ha nacido para todos. La humanidad es su madre.

Y lo es a pesar de Udo Schuklenk, de la Queen’s University de Ontario (Canadá), que sostiene que causar la muerte a recién nacidos con discapacidad no esta mal. A pesar de este científico, la humanidad es madre de cada pequeño nacido con discapacidad, en quien se afirma incondicional, cercana, comprensiva y solidaria. En cada niño diferente reconoce la necesidad de mirar la vida humana de todos en igualdad de derechos, o la opción del profesor de despreciar y asesinar. Si embrago, en cada niño con discapacidad un hijo se nos ha dado.

Boko Haram es el nombre de un grupo terrorista fundamentalista, de carácter islámico, de Nigeria. Con el fin de educar con su extremismo esta semana volvió a asesinar más de 30 adultos y secuestrar a casi 200 mujeres y niños. Como sucedió meses atrás, cientos de niños pierden la libertad porque hombres ideologizados se creen sus dueños. Una vez más, cuando un niño deja de ser libre, deja de ser hijo y la humanidad deja de ser madre.

Peshawar es una ciudad de Pakistán, donde transcurren parte de las historias de Kaled Hosseini, como el niño de "Cometas en el cielo” o la niña de "Mil soles espléndidos”. Esta semana 7 talibanes ingresaron con bombas en una escuela de ese pueblo asesinando cerca de 150 niños. Cada uno de ellos fue un don, cada uno de ellos es una herida sin remedio. La infancia erigida con juegos, sueños y esperanzas, con amistad, cercanía y hermandad, recibe el mensaje de su madre, la humanidad, que las frases grandilocuentes solo sirven para los discursos si la vida no es plena en cada instancia educativa. Si no, el crimen estará cerca.

Durante más de 50 años Estados Unidos promovió un bloqueo a Cuba en nombre de la Guerra Fría, en nombre de la democracia, o en nombre de lo que fuese necesario. Las formas militares, financieras, económicas, comerciales, y humanitarias abrieron un amplio abanico de acciones contra los habitantes de la isla. Y en ese bloqueo, miles de niños ha vivido con la convicción de ser de segunda, de vivir de los restos, de ser una carga, reconociendo que una isla es más que un dato geográfico: una isla puede ser un modo de perder la niñez. Francisco, alguien que parece ser como niño, también parece haber contagiado la ilusión infantil de la frescura a los líderes de ambos estados. El camino de encuentro con el mundo parece haber comenzado.

En Navidad se lee que "un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado” y esa expresión profética se entiende si se ve a cada niño con los ojos de Jesús y a Jesús con los ojos de cada niño. Ese enunciado se comprueba si desparecen esclavitudes, muertes y desilusiones. Esa propuesta se asume si las producciones publicitarias navideñas se parecen a los titulares de los medios. 

Si la semana transcurrida fue la negación de la Navidad, la que viene puede ser su afirmación. No solo porque se nos dará un niño, el Hijo de Dios y de María, sino porque muchos niños a nuestro alrededor mirarán a la humanidad esperando su abrazo materno. Nosotros, esa humanidad, les podremos decir que son nuestros hijos. En ellos, el Niño del Pesebre, podrá volver a sonreir.


 

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