Virtual versus Real

El Bitcoin es una moneda virtual, lo que significa que solamente existe en internet, en una red de computadoras alrededor del mundo. Si bien no es la única moneda virtual sorprendió últimamente durante Noviembre en la forma que incrementó su valor un 400%.
domingo, 01 de diciembre de 2013 02:21
domingo, 01 de diciembre de 2013 02:21

 Por Raúl Moreno. Contador Público. MBA

Dentro de poco su dinero y su billetera desaparecerán, pero no hay que preocuparse porque no se tratará de un acto de  magia ni de algún acto ilícito, sino de un mundo financiero nuevo donde ya no será necesario contar con la Ex-Ciccone para que imprima a ritmo descontrolado billetes poco higiénicos, ni con grandes cajas fuertes o cajas de seguridad bancarias para guardar el dinero. Bienvenidos al futuro.

 

Probablemente haya escuchado hablar del Bitcoin. El Bitcoin es una moneda virtual, lo que significa que solamente existe en internet, en una red de computadoras alrededor del mundo. Si bien no es la única moneda virtual, porque hay por lo menos una docena más, es la que nos sorprendió últimamente durante Noviembre en la forma que incrementó su valor un 400%.

 

Es tan así, que la noticia económica de esta semana fue que el valor del Bitcoin superó la barrera de los 1000 dólares y siguió trepando, cerrando el Viernes pasado a un precio de 1.175 dólares. A ese nivel un Bitcoin es apenas un 6% más barato que una onza de oro y es cuestión de tiempo para que ambas alcancen su paridad, sin embargo, a contrario de lo que ocurre con la explotación de minas de oro, nadie podrá decir que la emisión de bitcoins contamina el medio ambiente.

 

El sistema no está controlado por ningún gobierno o autoridad monetaria. Su valor no está controlado salvo por su oferta que es limitada por un complejo algoritmo matemático y por lo que la gente piensa que va a valer en algún momento, por ahora, es evidente que hay una demanda de monedas alternativas ya que las doce principales incrementaron su valor considerablemente.

La moneda virtual fue inventada en 2008 por un programador japonés, no sólo reduce los costos de transacción sino que también representa una nueva forma de pensar la economía sin depender de los bancos ni de los estados nacionales.

 

La pregunta es, a partir de qué momento abandonaremos las monedas físicas y comenzaremos a usar las monedas virtuales para las transacciones cotidianas. Por lo pronto, El primer cajero automático para intercambiar Bitcoins, ya comenzó a funcionar en Canadá y la fábrica tuvo varios pedidos para otros países. Además, Alemania la ha reconocido como una "unidad de cuenta" y el Senado de Estados Unidos realizó una audiencia sobre  las preocupaciones que genera su utilización en actividades ilegales y la inexistencia de supervisión regulatoria.

 

Ya se pueden negociar en nuestro país donde existe un incipiente mercado con ofertas y demandas criollas y comienzan a interesarse algunos comercios y servicios por su adopción como modalidad de cobro.

 Ahora bien, los argentinos sufrimos diariamente la pérdida de valor de nuestra moneda y el gobierno ha decidido que no podamos elegir libremente la moneda en la cual vamos a conservar nuestros ahorros, por ello, las monedas virtuales se convierten en una alternativa interesante.

A diferencia del peso argentino, la Bitcoin es puede ser objeto de comercio en todo el mundo, cuenta con una oferta limitada, por lo que no hay manera de que el banco central pueda desinflar su valor mediante la emisión, transformándose en un refugio seguro, en los mercados financieros que tienen problemas, como el argentino.

 También hay que decir que su falta de regulación y anonimato resulta atractivo para el desarrollo de actividades ilícitas, lo que generará preocupación seguramente a los gobiernos mundiales.

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