Espectáculos

¿No hay un piquito para mí?: Los Simuladores volvieron a reunirse e hicieron una parodia de la popular escena

Aunque parezca imposible, la emblemática serie fue un éxito hace casi 15 años. Martín Seefeld, Federico D'Elía y Alejandro Fiore se reunieron en un programa y volvieron a dar vida a sus personajes.
jueves, 05 de mayo de 2016 09:20
jueves, 05 de mayo de 2016 09:20
Ver a los actores de Los Simuladores juntos genera en todos los que vieron el programa una evocación inmediata a alguna escena emblemática de la serie que causó furor en los albores del 2000. La apertura de los cuatro caminando bajo la lluvia con paso firme al compás de "Cité Tango" de Piazzolla, sin dudas es una imagen imborrable entre los que se fanatizaron con la serie.
 
Más de una década después, el mito de Los Simuladores sigue rondando entre los televidentes y es por eso que la idea de la producción de Mejor de Noche, el programa que conduce Leo Montero en Canal 9, de reunir a los actores no puede haber sido más atinada: un sinnúmero de anécdotas de lo más graciosas y entrañables protagonizaron la entrevista, en una emisión que vale la pena ver. Aunque faltó Diego Peretti, los otros tres del equipo, Federico D'Elía , Alejandro Fiore y Martín Seefeld , demostraron que siguen siendo amigos. Además, al término de las grabaciones de Los Simuladores, allá por el 2003, protagonizaron una obra que los llevó de gira por el país, De guante blanco, y su relación se afianzó.
 
 


El fenómeno que provocó esta ficción fue tan fuerte, que según coincidieron los tres anoche en diálogo con Montero, no hay un día que alguien, al menos una persona, no les pregunte cuándo vuelven a hacer Los Simuladores. Por ahora no parece haber posibilidades de una remake, y la idea de hacer una película, como se barajó en 2012, ya fue echada por tierra. Cada uno de ellos está en un proyecto diferente.

Hubo dos anécdotas que marcaron la noche de este encuentro. Una de ellas en torno a la famosa escena en que el personaje de Martín Seefeld, Medina, debía enamorar a un empresario gay. Medina tenía que darle un beso en el ascensor y nada más, pero el empresario de origen mexicano, encarnado por José Andrada, se prendaba de él y luego, en una fiesta de disfraces donde ambos se escondían detrás de sendas máscaras, le pedía repetir el beso con la frase repetida hasta el cansancio: "¿No hay un piquito para mí?" Los actores se tentaban una y otra vez por lo que hacer esa toma fue muy difícil.
 


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